Footgolf: el refinado arte de patear un “fulbo”

Con la extraña mezcla del golf y el fútbol se creó un deporte que ya tiene poco más de 5 años y ha generado gran cantidad de aficionados. QUÉ te muestra de qué se trata este pasatiempo, que comienza a profesionalizarse.

21/12/2015

* La nota original fue publicada el 09/07/2015

| Por Germán Ronchi

Mezcla extraña si las hay. La refinación del golf, a partir del grupo social selecto de quienes lo juegan, con la popularidad y esencia del fútbol, como lo es patear una pelota. Y el footgolf es precisamente eso: embocar en un hoyo el balón, con la menor cantidad de golpes posibles, siguiendo las reglas del deporte elitista.

El futbolero innato, desde antes de tener conciencia, ya sabe eso de patear una pelota ¿Quién no ha pateado una lata de gaseosa por la calle, apuntándole a algún poste o a otra cosa? Todos, les guste el fútbol o no. Es natural en el argentino, es parte de nuestra idiosincrasia. Y el footgolf no es más que eso, es la conjugación de la acción del remate, con la mayor precisión posible. Como el golf, pero con la “bocha” número 5 y con los pies.

Parte del atractivo está en que las canchas son diferentes y cada una tiene su dificultad. Para llegar al hoyo deben sortearse búnkers (obstáculos de arena), árboles, agua y colinas. Como así también el clima es un adversario cambiante. En Argentina se juega con 18 hoyos, que implican entre 4 y 5 horas para recorrerlos. Salen en tandas de 4 jugadores cada 10 minutos.Por lo general, el par por hoyo es de 5 o menos.

En comparación, el footgolf es más rápido para jugar, más accesible a los jugadores, y no requiere equipo costoso. Se juega con botines de fútbol de salón, bermudas, chomba y medias largas que no sean de ningún club. Muchos suelen usar una boina, en representación del golfista retro. Lo que sería el reglamento de etiqueta, que incluye también la reglas de conducta del golf.

Para jugar bien se necesita tener una buena pegada a la pelota. Para ello es necesario tener técnica, fuerza, precisión y concentración. Pero también se requiere tener mucha estrategia para analizar por qué sector es mejor encarar al hoyo. Se debe analizar el viento y los obstáculos a sortear, como las caídas del terreno, los árboles, los obstáculos de arena, lagos y colinas.

Esta disciplina surgió a partir del exfutbolista holandés Michael Jansen, quien luego de sufrir una lesión que lo marginó de la práctica activa, en 2009 encontró el “despunte del vicio” en su creación: el footgolf. Ya en 2010 desembarcó en Argentina y cada vez se volvió más popular y federal. Al poco tiempo, exfutbolistas de nuestro ámbito lo trajeron a Mar del Plata.

Cristian Otero, catalogado como uno de los mejores del mundo en el footgolf, conoció este deporte en Estados Unidos y se lo transmitió a Ángel Berardo y Julio Colacci. Con este último, QUÉ se juntó para conocer un poco más del footgolf, las virtudes, los secretos y la situación actual.

Se crea en Holanda a mediados de 2009 y a principios de 2010 llega a Argentina. En 2012 se hace el primer mundial en Hungría. Allí ya hubo un grupo de 10 argentinos que participaron, pero en Mar del Plata aún no se practicaba. En esos años tuvo un crecimiento grandísimo y se empezó a desarrollar en Tucumán, Córdoba, Bariloche, Rosario, Chivilcoy, Mendoza y después llegó a nuestra ciudadJulio Colacci

FUTGOLF 04

Apasionado en su forma trasmitirlo, el marplatense expresó que “tiene un gran atractivo que mezcla al golf, un deporte de precisión, con un estricto reglamento de respeto, un código de etiqueta en la vestimenta, con el fútbol”. “Más que nada por lo que representa el fútbol en nuestro país, el footgolf se hizo vicio, tuvo un enorme crecimiento y hoy por hoy los argentinos están entre los mejores”, apuntó y reparó en que sin ir mas lejos, Cristian Otero es considerado el mejor del mundo, más allá de que todavía no participó de ningún mundial, ya que recién va a jugar en enero de 2016 e Buenos Aires, pero en todos los torneos internacionales en los que participó fue ganador: “De hecho en los que se disputaron en Estados Unidos, los ganó por escándalo ante gente de Holanda, Hungría Noruega, Italia, España, Francia, Inglaterra”.

- ¿Cómo llega a Mar del Plata el footgolf?

– Lo trajimos con Cristian (Otero), a fines de 2012. Él viaja mucho por su trabajo ya que es representante de futbolistas y una vez en Nueva York vio por Internet que en LasVegas se realizaba un torneo importante de footgolf. Se fue hasta allá, lo jugó y cuando volvió a Mar del Plata nos contó su experiencia a mí y a Ángel Berardo muy entusiasmado. A la semana nos fuimos los tres a jugar a Rosario. Tuvimos la mala suerte de que llovió, se suspendió el torneo, pero jugamos igual para probar. Se reprogramó el certamen para la semana siguiente, lo jugamos, pero ya habíamos quedado encantados.

Nos voló la cabeza, no paramos y en diciembre jugamos en Buenos Aires, conocimos al presidente de la Asociación Argentina y ahí surgió la idea de desarrollarlo acá por nuestra relación permanente con el fútbol y arrancamos los tres con la creación de la Asociación Marplatense. Y el primer torneo bajo nuestra organización fue en enero, en Villa Gesell. Poco a poco la gente de la ciudad se fue enganchando, a pesar del limitante de no tener canchas disponibles en la ciudad hasta que a fines de 2013 nos abrieron las puertas en Tulsa e hicimos un gran torneo de inauguración. Fueron tres meses porque después vino el verano y seguimos en Gesell y Pinamar. Por suerte este año volvimos a Tulsa, algo muy importante porque somos footgolf Mar del Plata y no lo podíamos desarrollar acá.

- Se habla de la posibilidad de hacer una cancha exclusiva para footgolf en Sierra de Los Padres…

– Si Dios quiere, a fines de este año, en La Serranita se va a hacer un campo exclusivo de footgolf. Eso va a cambiar rotundamente las cosas porque hoy por hoy tenemos la acotada disponibilidad de martes y domingos a las 14, con lo que mucha gente que quiere probar el deporte no puede. Allá se va a poder jugar cuando se desee.

- Mar del Plata tiene 30 equipos de Primera. Multiplicado por 20 jugadores, eso da un numero impresionante de futbolistas amateurs, que pueden acercarse al footgolf…

– Totalmente. Este deporte tiene la gran ventaja y es que lo puede realizar gente de cualquier edad porque el único limitante es si puede patear una pelota o no. Nos ha pasado en torneos, que puedan participar tres generaciones, es decir, hijo, padre y abuelo. No hay muchos deportes en los que uno pueda competir y jugar con su papá y con su abuelo. No es aeróbico, por lo que no hay riesgos de sufrir cuestiones cardíacas. Sólo se puede llegar a generar algún desgarro en el golpe, aunque con un buen precalentamiento no debería ocurrir.

Además, el actual defensor de General Urquiza explicó que “en los entrenamientos recreativos o cuando se termina la parte estricta, es jugar a apuntarle a un palo o al banderín del córner y darle desde diferentes distancias”. “Y es un poco eso. Pero tiene otros condimentos ya que vos jugás contra la cancha, el clima, contra vos mismo porque es fundamental la concentración porque un hoyo malo te puede matar el día. Hay que saber leer la cancha, es muy importante el tiro de salida tanto como la definición. Todo lo que se ve en un torneo de golf”, sumó.

- Empezó como algo totalmente recreativo, pero va tomando forma y encara a ser profesional, ¿no?

– Sí, hoy la competencia es muy grande. Por ejemplo los torneos de mayo que jugamos en Estados Unidos fueron de tres días. El primero para practicar y conocer el campo, en el segundo se jugaron los 18 hoyos y luego 18 más en el tercero. Por eso hay que estar bien concentrado, porque un mal golpe en hoyo te complica mucho a la larga, pero hay que seguir. Por eso Cristian es el mejor. Tiene una pegada perfecta, mantiene la concentración y su patter, que es su pie chico, es ideal.

- ¿Es accesible o elitista como el golf?

– Acá no. Un día de práctica cuesta $150, cuando en el golf tenes que ser socio y sale $350. Si bien nuestra idea, a partir de que se formó la asociación, es tener socios, pero con un costo accesible. Y la inscripción a un torneo está en $300 aproximadamente, con la salvedad de que incluye hidratación durante el juego, que dura alrededor de 6 horas. Una vez finalizado se hace la recolección de tarjetas y el recuento de golpes para conocer a los ganadores. Después hay un lunch para todos, la entrega de premios y sorteos. Por lo que también se arman grupos lindos de gente, ya que es muy social.

- Es un refugio para aquel que deja el fútbol, pero también es un incentivo para aquel que no ha jugado en un club o no llegó a ser profesional…

– Totalmente. Hoy por hoy hay jugadores que han sido muy exitosos en el fútbol como los hermanos De Boer, Roy MaKaay y lo loco es que podés estar a la altura de ellos. Tiene una ventaja para el futbolista, aunque no haya sido profesional, pero no es excluyente para nada. A nivel nacional nos ha tocado jugar con Walter Pico, Pablo Besombe, Flavio Zandoná.

- La diferencia es que depende de uno mismo y no de un equipo…

– Acá no hay a quién echarle la culpa. No existe eso de que mi compañero me dio un mal pase o no tiró el centro. Acá depende de cada uno. Se juega contra uno mismo, como dijimos contra las diferentes dificultades del campo, el viento. No se vuelve nunca rutinario. Además cada error te hace pensar en el próximo golpe, en cómo pegarle dependiendo de la circunstancia que te presente el clima o el terreno. Y cada día que jugás te impone mejorar, es la búsqueda constante de la autosuperación.

- Muchos psicólogos recomiendan la práctica del golf para bajar el estrés, ¿se puede aplicar al footgolf también?

– Totalmente. Ya el paisaje de un campo de golf, es espectacular. Caminás por el verde, te relaja, más allá de la tensión que se genera uno porque pifió un hoyo. Para mí ha sido, ya en la etapa final de mi carrera como futbolista, muy especial. Además uno se queda enganchado con eso de que puede seguir compitiendo. Alivia el retiro, más allá de haber sido futbolista profesional o amateur, porque el atractivo de la competencia no lo recuperas aunque juegues un picado todas las semanas. Eso es difícil de aceptar, pero el footgolf te da la alternativa de seguir compitiendo.

En relación a la reglas del footgolf, Julio Colacci explicó que “un 99% de las reglas son del golf. La tarjeta se va rotando en el grupo de a 4 para que uno controle los golpes del otro, por ejemplo”. “Tampoco, cuando cae en el búnker de arena, se puede empalar la pelota sino que hay que dar un golpe como en el golf. Lo mismo en la definición, que se puede hacer de punta o cara interna del pie. Es más, en un principio se permitía pisarla e impulsarla de esa manera, pero ya no puesto que se considera más de un contacto. Cosas como esas se fueron modificando en el reglamento para unificar el criterio a nivel internacional”, precisó.

Actualmente, ya hay más de 35 países jugando este nuevo deporte. En Argentina, según Colacci “por asociación debe haber 250 jugadores que hayan participado alguna vez; pero activos debe estar en 100 jugadores por región”.

FUTGOLF 03

 CAPITAL VS. EL INTERIOR 

Como casi siempre ocurre, lamentablemente, en el footgolf ya hay conflicto entre los representantes del interior del país y Capital Federal. Este domingo se disputará la tercera fecha del torneo marplatense, mientras que en agosto hay certámenes muy importantes en Seattle y Sacramento (Estados Unidos).

Sin embargo, todas las miradas se las lleva el Mundial de Buenos Aires, como menciono Colacci. Pero ya hay conflicto. Y así lo cuenta el marplatense: “Hay un temita con eso. Hay una fuerte disputa con el tema del Mundial, entre la Asociación Nacional y el interior del país”.

“Al estar en Buenos Aires, se dieron 16 plazas y fue muy injusta la forma de participar por esos lugares. Es más, se corre el riesgo que los mejores del país no estén en el Mundial”, detalló el deportista, que refirió que supuestamente se otorgaron, desde la Asociación Internacional, 8 plazas más para los que son del interior, pero todavía no están. “Para los lugares ya dados se organizaron torneos carísimos solamente en Buenos Aires, lo cual se hace imposible para muchos del interior porque si bien es profesional, todo se lo banca uno económicamente”, graficó.

En ese sentido, Colacci indicó que la Liga profesional que se desarrolla en Buenos Aires se quedará con las 16 plazas y la idea, para los 8 lugares que todavía no fueron confirmados, “es armar una Liga Federal a jugarse en 6 torneos en las diferentes sedes, que clasifiquen los mejores 5 de cada uno y esos 35 jugadores competir en un certamen final, a dos días,y que el ganador de cada día, más el ganador en lo acumulado, vayan al Mundial”.

“Ahora, con esta implementación se otorgan lugares en el circuito que se juega en Buenos Aires, con gente casi solamente de Buenos Aires, que no son más de 30, y después se otorgarán tres plazas que se definirán con el ganador de los tres torneos que se harán también en Buenos Aires”, apuntó.

Finalmente, el jugador se lamentó de esta situación, dado que “es un deporte que está creciendo”. “Y generó un corte a nivel nacional porque uno iba a participar a los diferentes lugares con la ilusión de clasificar a un torneo nacional de fin de año, o como este año a un Mundial, pero no se puede, entonces muchos prefieren juntar dinero para viajar a Buenos Aires y buscar la clasificación, aunque es muy difícil porque además se debe salir primero”, concluyó.

Ver más: , , , , , , , , , ,

Comentarios