La visita histórica de Penny Rimbaud

El fundador de la banda anarco punk británica de los ’70 Crass y padre del “Do it your self” estuvo este año en la edición de Trimarchi. Antes de su llegada, realizó una entrevista de lujo con QUÉ y habló de sus ideales, la sociedad y la importancia de ser uno mismo.

21/12/2016
La visita histórica de Penny Rimbaud
(Fotos: QUÉ Digital)
Juan Manuel Salas

Autor: Juan Manuel Salas

jmsalas@quedigital.com.ar @juasalas

La 16º edición de Trimarchi, uno de los festivales de diseño más importantes del mundo, contó con un cierre de lujo: una charla de Penny Rimbaud. Los que pudieron escuchar su exposición lograron dudar, eso es lo que Penny genera, dudas. Dudas de un sistema que se cae a pedazos, pero sobre todo dudas del ser. El anarquista, fundador de la mítica banda punk inglesa Crass y filósofo dio una charla magistral.

No hubo un reconocimiento del Estado para un referente del pensamiento libre y la independencia económica, social y espiritual. No pusieron una plaqueta con su nombre en el Polideportivo y Arroyo no lo buscó para sacarse una foto, ni tampoco lo quiso mandar a la hoguera por ser anarquista -lo cual es bueno-. Pero la visita de Penny Rimbaud a Mar del Plata sin dudas fue histórica por lo que es, por lo que representa, por lo que genera.

A continuación la entrevista completa a Penny Rimbaud titulada “Penny Rimbaud, 50 años de filosofía anarco-punk” publicada el 8 de octubre.

La respuesta contra el sistema, la crisis social, el aburrimiento y alineamiento durante los 70’ en Inglaterra fue el punk con un mensaje que marcó a toda una generación: do it your self (DIY: hacelo vos mismo). Si bien la banda más conocida fue Sex Pistols, en 1977 apareció el grupo que dotaría de fuerza contestaría anarquista a todo el movimiento: Crass, que para despertar a esos cerebros sumisos a las reglas capitalistas y al descontento social les gritó: “There is no authority but yourself” (no hay más autoridad que tú mismo).

Penny Rimbaud fue el fundador, baterista y letrista de la banda Crass. Es, además, considerado uno de los padres de la filosofía DIY, que en 1967 fundó la Dial House, una especie granja comunitaria al sur oeste de Essex, Inglaterra, donde se estableció una comunidad anarquista pacifista que funciona al día de hoy.  

Penny Rimbaud tiene 73 años, una vida entera fuera del sistema, contra el sistema, pero no por odio, sino por amor. Músico, filósofo, poeta, pintor, es una fuerza viva de la naturaleza que avanza. Este año, gracias a la colaboración del British Council, será uno de los conferencistas destacados de Trimarchi 2016, uno de los eventos de diseño más importante del continente que se desarrollará del 14 al 16 de octubre en el Estadio Polideportivo.

Penny está constantemente en movimiento, entre conferencias y recitales. Desde el otro lado del Atlántico, aceptó contestar unas preguntas de QUÉ sobre la sociedad, el movimiento punk y anarquista, el DIY y la vida. A pedido de él, sus respuestas serán puestas de manera íntegra y con una traducción fiel, para que no se pierda ni una palabra.

-¿Cómo era ser punk y anarquista en los 60 y 70 y cómo es ser ahora en el siglo XXI?

-No sé bien cómo responder esta pregunta. Creo que he vivido tanto las décadas del 60 y del 70 como el siglo XXI de la misma forma en que siempre viví la vida: siendo yo mismo. Algunos pueden haberme considerado punk o anarquista, pero no puedo hacer de cuenta que alguna vez me consideré otra cosa que no sea yo mismo. Durante toda mi vida he buscado a mi verdadero yo. Es una búsqueda que continúa hasta el día de hoy.

-¿Quién o qué soy? Es una pregunta que se vuelve más difícil de responder cada vez que me la pregunto. Siempre sentí que tengo una personalidad diferente por cada una de las personas que me conocen. Todos conocen a un Penny diferente y la idea de cada uno acerca de cómo es ese Penny es tan real como cualquier idea mía respecto de quién es Penny. Quizá sea más fácil decir qué o quién no soy, pero algo es seguro: no soy la persona que creen y, lo que es aún más importante, no soy la persona que yo creo que soy en un momento determinado.

 No acepto ideas de mi persona que hayan sido inventadas por otros o, lo que es peor, por mí mismo. No quiero ser una idea o algún tipo de invento. La vida es demasiado importante como para estar jugando juegos 

-Entonces, en otras palabras, no sé qué es ser punk o anarquista o cualquier otra etiqueta que alguien me haya pegado. Ni siquiera sé bien qué es ser yo, porque ese “yo” cambia todo el tiempo. Podría inventar respuestas, pero no serían genuinas. Sí puedo decir con certeza que estoy viviendo la vida, nada más y nada menos.

-Cualquier definición o condición aplicada a la vida inhibe el libre fluir natural de la existencia. Nacemos libres. Debemos reclamar ese derecho.

Crass

Crass, anarquía y punk en el Reino Unido.

-¿Cómo surge la idea de fundar la Dial House? ¿Podrías explicar su manera de funcionar?

-No quería vivir en lo que mi padre llamaba el “mundo real”, un mundo que, incluso a una edad muy temprana, podía darme cuenta de que era solo una ilusión, un conjunto de ideas impuestas que la mayoría de las personas no se cuestionaba. Cuando miraba ese mundo, veía sufrimiento y tristeza, y sabía que tenía que haber algo mejor.

-Cuando me fui de la casa de mis padres a mi propia casa, sabía que no quería adoptar las conformidades típicas de la vida adulta. No quería casarme ni tener hijos. No quería tener un trabajo y ganar dinero para comprar cosas que no necesitaba. No quería un auto ni un smartphone, un lavavajillas ni ninguna de esas cosas que los adultos consideran importantes en la vida. Solo quería vivir una vida que honrara lo que la vida me diera, en lugar de tener que tomarlo.

-Un día me desperté y decidí sacar las cerraduras de todas las puertas de mi casa. Quería ver qué sucedería. No hice nada más que eso. Tampoco tenía ninguna expectativa ni ningún sueño idealista. Simplemente saqué las cerraduras y esperé.

-Cincuenta años más tarde, vivo con los resultados. Durante estos años, cientos de personas atravesaron esas puertas abiertas. Algunos se quedaron años; otros, días, y otros solo para tomar una taza de té. Todos los que vienen tiene una historia que contar, así que escucho sus historias y aprendo más sobre la vida. Me parece un muy buen trato. Intento describir la casa y cómo la dirijo como “puertas abiertas, corazón abierto”.

-Creo que en la vida encontramos lo mismo que nosotros damos.

-¿Te parece que el “do it your self” tuvo un nuevo impulso gracias a Internet?

-En la mayoría de los casos, sí. Puedes hacer casi cualquier cosa en Internet. Puedes inventarte una personalidad completamente nueva, una que desafíe a tu antigua idea de ser hasta el punto en que te conviertes en esa nueva persona. En ese caso, sería una forma de “deshazlo tú mismo”.

-El “hazlo tú mismo” es algo bueno, pero la primera pregunta debería ser quién o qué es el ser que lo está haciendo. Si alguien quiere ser un soldado y se convierte en soldado, o si alguien quiere ser banquero y se convierte en banquero, ¿quién lo está haciendo, sino ellos mismos? Desde ese punto de vista, ¿no es todo un “hazlo tú mismo”? O quizá no.

-Mi consejo es que antes de hacer cualquier otra cosa, debemos descubrir quién o qué es el ser. De esa manera, la vida será más significativa. Por otro lado, ¿por qué no convertirnos en una multitud de seres en Internet y olvidarnos de la singularidad?

-La verdad es que no somos seres, sino un conjunto simbiótico eterno, interconectado e independiente. No hay tiempo, ni espacio, ni “yo”. Nada puede suceder sin que se produzcan una infinidad de cosas. Todo es nada y nada es todo, y la única respuesta a eso debe provenir de eso que no es el “yo”; el ser, no el hacer.

-Tú eres vida; sé tú mismo.

TRIMARCHI DIA 3 (8)

El mundo material es solo una creación soportada por actitudes: nuestras actitudes

-¿Cuáles considerás que son los principales problemas de la sociedad?

-Nosotros. Sí, somos el principal problema. El mundo material es solo una creación soportada por actitudes: nuestras actitudes. La actitud es una forma muy personal de propaganda, una expresión de lo que queremos o, en la mayoría de los casos, de lo que no queremos, que es una forma de negatividad. La negatividad es una forma muy popular de actitud, porque no requiere ningún esfuerzo. Cualquiera puede ser negativo.

-No hay duda de que esta actitud les gusta a los medios, a los políticos y a los militares, porque las personas negativas no hacen nada más que quejarse y culpar a los demás. Básicamente, la negatividad es pereza que es aprovechada por las clases gobernantes. Por otro lado, la positividad requiere trabajo duro y devoción, pero como la mayoría de las personas son perezosas, la positividad no tiene la influencia que debería tener.

-Sin embargo, si creyéramos en toda la negatividad que recibimos, ¿cómo podríamos sobrevivir? En algún lugar, debajo de toda esta negatividad, debe haber algo positivo. ¿Será que estamos demasiado avergonzados como para admitir que tenemos ideas positivas? ¿De qué tenemos tanto miedo? ¿Nos preocupa el hecho de que si tenemos una actitud positiva, los demás puedan reírse de nosotros o, incluso, envidiarnos? Mi respuesta es que si queremos que el amor se muestre, debemos demostrar amor. No puede ser de otra manera.

-Entonces, el mayor problema de la sociedad es que tiene tanto miedo de mostrar amor que se ha convertido en un miedo al amor en sí mismo. Es todo cuestión de actitud. Como dijeron John Lennon y Yoko: “La guerra terminó, si tú quieres”.

-¿Qué te mantiene trabajando en estos días?

– Un amor a la vida y una vida de amor. En última instancia, no hay nada más.

 Traducción: Licenciada Elena Martin 

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