El arte infernal de La Renga

La banda rompió cabezas en Mar del Plata en un estadio Minella con más de 35 mil personas. Fueron unas tres horas de show en los que pasaron temas de su último disco, “Pesados vestigios”, y los clásicos. Una verdadera fiesta de rock con algunos problemas de sonido.

13/12/2015
El arte infernal de La Renga
(Fotos: Lucho Gargiulo)
Joaquín Lledó

Autor: Joaquín Lledó

redaccion@quedigital.com.ar @joaquinlledo

Lo importante es lo que pasa arriba del escenario, dijeron unos; y lo importante está en lo que pasa abajo, dijeron otros. En el medio hubo quienes dijeron que esa división no existe y que todo es una gran fiesta. Entonces, fueron al recital de La Renga de este sábado en Mar del Plata y dejaron de discutir: una banda impecable y un público fiel lleno de pasión.

El grupo de Mataderos volvió al estadio José María Minella, juntó a más de 35 mil personas y durante unas tres horas demostró que tiene bajo del brazo el manual de la banda de rock de estadios, que mientras pasan los años mejor les sienta.

A las 22 ya pasaron por el escenario Fósforo y la Monte Hermoso, La Rústica y Larry Zavala. El público se prepara, y en un campo agotado –y repleto- empiezan a cantar, a mirarse entre ellos, unidos por esa religión y esa pasión de la que todos hablan en la previa y a la que nadie le encuentra bien las palabras para explicarlo.

Entonces, a las 22.10, Chizzo, Tete, Tanque y Manu arrollan con Corazón Fugitivo, el primer tema y uno de los emblemas de “Pesados vestigios”, su último disco que este año lo llevó por varios puntos del país.

LA RENGA  1
LA RENGA  (7)
LA RENGA
LA RENGA  (6)
LA RENGA  (3)

La Renga es un paredón de sonido, que salió con un paredón de temas invencibles, porque a Corazón Fugitivo le siguió A la carga mi rock and roll y A tu lado. Todo eso, ante la multitud, apoyado en cuatro pantallas a los costado del escenario.

En el medio, pequeños cortes generales en el sonido hicieron que Chizzo diga que alguien había pisado un cable y la zapatilla se desenchufó. El inconveniente persistiría a lo largo de show en más de cinco temas, y los baches serían llenados por el público.

La Renga siempre se ratifica. Es una guitarra poderosísima, una batería tan precisa, un bajo que todo lo empuja y un saxo que se luce en esos momentos exactos. La Renga es tanto más que eso también.

En la noche de Mar del Plata, la banda recorre su historia y mecha con lo nuevo. A las dos horas de show Chizzo pregunta “¿Ya estamos no?”  Y dispara La razón que te demora: todavía quedará un largo rato de rock, ese rock que mueve al país entero.

Ver más: , , , , , , , , , , ,

Comentarios