La cultura de Mar del Plata, “sin contenido” y en “terapia intensiva”

En el marco de las críticas a la gestión de Silvana Rojas, los productores Carlos Rottemberg, Javier Faroni y Pablo Baldini aportaron su visión al respecto. Resaltaron la falta de diálogo y aseguraron apoyar el teatro independiente .

11/03/2018
La cultura de Mar del Plata, “sin contenido” y en “terapia intensiva”
(Fotos: ilustrativa / QUÉ Digital)

Silvana no sale porque se moja

No sale porque se enoja

Si sale se pone roja

Por las cosas que le arrojan 

Parece que está escondida

Adentro de su guarida

O debajo de una baldosa

Dicen que se siente herida

Dicen que está re podrida 

¿Por qué Silvana Roja

no hace lo que se le antoja?

Silvana – Letra: Pepe García – Musicalización: Guillermo Yanícola “La Banda de los Ausentes”

Los tres productores teatrales más importantes de la temporada de verano, Carlos Rottemberg, Javier Faroni y Pablo Baldini se refirieron a la crisis que puede notarse a simple vista en Mar del Plata; es que la denunciada ausencia de políticas culturales llevó a este sector encabezado, hace dos años, por Silvana Rojas a una situación insostenible.   

“Conocí las distintas administraciones culturales que tuvo la ciudad y no tengo dudas de que se está viviendo una situación que tiene mucho más que ver con no ocuparse del diálogo que de la falta de movilizar la actividad teatral”, aseguró Rottemberg. Pese a sostener que no cree que no haya interés en promover la actividad cultural, el productor disparó: “Algunas personas que tienen cargos importantes en el área le tienen prejuicio y temor a lo que tiene que ver con la cultura. Si las partes pudieran sentarse en la misma mesa con el funcionario a cargo, sería todo mucho más sencillo”. 

Por su parte, el productor y también diputado nacional Javier Faroni aseguró que al inicio de la gestión actual pensó que la falta de propuestas es un “problema de reordenamiento” del área tras el cambio de gobierno. Sin embargo, descartó esa posibilidad: “A dos años y cuatro meses de gestión no hay ninguna excusa que valga. No sólo no se hizo nada interesante, sino que se sacaron muchos programas muy buenos que le llegaban al marplatense. Es realmente preocupante la inacción”. 

En esa misma línea, Faroni fue terminante a la hora de definir en pocas palabras la crisis: “La cultura de Mar del Plata está en terapia intensiva, sin programas, contenidos ni un plan de trabajo”. Y además, Faroni planteó que la ausencia de políticas públicas en materia de Cultura desemboca en problemas más profundos de la sociedad, más allá del mero entretenimiento. “Con una buena cultura desarrollada se pueden incluir sectores olvidados, sacar chicos del abandono y aprender y fortalecer conocimientos. No se dan cuenta de que Mar del Plata pierde identidad y eso es muy grave”, reflexionó.

A su turno, el empresario Pablo Baldini coincidió en la existencia de una política ausente, pero se refirió a cómo pueden crearse nuevas oportunidades dentro de una crisis de esta magnitud. “No me quedo en la simple crítica. Yo lo veo como un gran momento, al revés de lo que todos piensan, porque ante la crisis o la opresión, hay una gran chance de proponer, hacerse escuchar e ir por un desafío específico: sacar adelante la cultura marplatense entre todos, y no dependiendo de una Secretaría”, aseguró.

En ese sentido, Baldini fue más optimista: “Lo que manda, como siempre, es el presupuesto, y eso limita al funcionario, pero nos obliga a creer que es posible salir de esta coyuntura; aunque sé que no es fácil hay que adaptarse y proponer. Creo que llegó el momento de unir fuerzas e ir para el lugar que la cultura merece en Mar del Plata”.

 UNA ORDENANZA QUE QUEDÓ EN LA NADA   

En 2015, el entonces intendente Gustavo Pulti promulgó la ordenanza que iba a poner en funcionamiento el Consejo Municipal de Teatro Independiente. En ese acto, Leandro Laserna, quien estaba a cargo del área de Cultura, aseguró que esa creación significaba “un apoyo, un estímulo y una promoción a la actividad del teatro independiente en General Pueyrredon”. La puesta en marcha del Consejo implicaba, entre otras acciones, que el teatro independiente recibiera un aporte de salas y producciones de teatro que integraran el circuito comercial, equivalente al valor de una localidad por función.

De aquel acto también participó Viviana Ruiz, directora de El Séptimo Fuego e integrante de la Asociación de Trabajadores Teatristas de la Región Atlántica (Attra), quien en su momento lo calificó como “un momento histórico” para el teatro independiente localSin embargo, el Consejo nunca se reglamentó y por lo tanto no se puso en funcionamiento.

- El Consejo Municipal de Teatro Independiente nunca logró ponerse en práctica ¿consideran que este tipo de inacciones favorecen el vaciamiento cultural que denuncian los teatristas? 

Carlos Rottemberg: Fui uno de los precursores de ese proyecto que en definitiva no prosperó. Pero quiero ser cuidadoso en entender los límites que tiene que tener el Estado con respecto al teatro independiente privado; una cosa es hablar de la obligación del Estado y otra cosa es cuando lo privado termina buscando en el Estado el recurso final. Ahí hay un tema de debate. Pero insisto en que cualquier tipo de apoyo que pueda surgir desde el Estado, mantengo mi posición de hace más de 40 años, debe ser para el conjunto del teatro independiente.

Javier Faroni: Desde ya que influyen. Es increíble que esto no esté reglamentado y los sectores culturales tengan herramientas no sólo para poder desarrollar su arte, sino posibilidades de crecimiento. No hay nada más saludable que ampliar los espacios de participación de la cultura local. Desde el Frente Renovador estamos trabajando en iniciativas culturales para generar propuestas contra el vaciamiento. Creemos que sería fundamental para el teatro independiente de la ciudad que se implemente de una vez esta iniciativa, que ha sido muy apoyada por el teatro comercial.

Pablo Baldini: La inacción debe contrarrestarse con propuestas. El teatro independiente siempre se realizó sin apoyo, y por ello surge, se manifiesta, y con creatividad; hay muy buenas obras que suelo ir a ver. Creo que los Centros Culturales deberían estar más unidos con sus cometidos y luchar por el bien común. Me ofrezco desinteresadamente para poder nuclearlos y poder ir juntos por una cultura marplatense, que sin dudas está en auge a pesar de la crisis y del poco apoyo, y eso es bueno. Quizás la falta de apoyo los una y le dé vigor a sus voces.

- ¿Cómo se podría reanudar esta iniciativa para que el Teatro comercial colabore con el Teatro Independiente local? 

CR: No tengo la respuesta porque a mí me queda un sabor de cierto rompimiento de lo quefue el diálogo fluido que hasta entonces tuvimos. Es un debate del que nunca me escapo y estoy para darlo con respecto a lo que piensa el teatrista independiente del teatro comercial, porque pasa en cualquier lugar del mundo. Sin embargo, aquí en Mar del Plata lo siento mucho más peleado y no me gusta pelear.

JF: Desde nuestro lado, está todo a favor; los sectores del teatro de la ciudad saben que cuentan con nosotros para apoyarlos en lo que sea necesario y sigan creciendo. Además tienen de los mejores niveles y calidades del país y hacen un gran trabajo a pulmón, con más espinas que rosas.

PB: No veo bien mezclar las cosas. El teatro comercial podría ayudar, por ejemplo, con brindar espacio para poder hacer difusión de sus obras; ensayos en las salas comerciales; o dar lugar en sus marquesinas. Depender de terceros para la implementación de políticas culturales, y que esos ingresos los maneje el Estado, cuya recaudación nunca llegará a manos del teatro independiente, no lo veo posible. La actividad comercial también está en crisis; sacarle beneficios que vayan para fondos de la cultura no trajo buenos resultados en el pasado. Una ley de mecenazgo podría ser una opción, es decir que empresas que optan por una Responsabilidad Social Empresaria (RSE) puedan aportar impuestos para derivarlos a proyectos culturales. Lo bueno es tener reglas claras y no sentarse a que el Estado todo lo solucione. 

De este modo, los productores de teatro comercial se suman a la preocupación  concejales de la oposición y teatristas locales  que se encuentran en constante reclamo desde que la actual gestión asumió el poder en la ciudad en 2015. Lo concreto, y el punto en el que todos coinciden, es que algo debe hacerse frente al vaciamiento ¿Habrá que creer en que el Municipio impulsará iniciativas culturales para la ciudad?

Ver más: , , , , , , , , ,

Comentarios