Pinos de Anchorena
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Echador de ambientes

Falta por parte de las empresas dedicadas a la limpieza del hogar algo que nos permita ahuyentar de forma sutil y silenciosa a aquellas visitas no deseadas. Un aroma que los invite pero a irse…

07/08/2015
 
Lucía Fernanda Martin

Autor: Lucía Fernanda Martin

El poder creativo de la humanidad se pone a prueba a la hora de inventar fragancias en aerosol que luego venden las fábricas de artículos de limpieza.

El mundo ya no huele solo a jazmín y lavanda, y no pensemos en tiempos más remotos que de pronto todos los recuerdos de infancia a lo sumo huelen a Espadol.

Ahora tenemos fragancias aromatizadoras de nuestro hogares como “amanecer en la montaña” o “caricias de algodón” y más abstractas como “espíritu de juventud” o “deja-vu” (1).

Todo en pos de que nuestro hogar huela bien, sobre todo a la hora de recibir visitas. Visitas que nosotros nos empeñamos en conservar cómodos y contentos en nuestra casa.

Pero, ¿qué pasa cuando las visitas que recibimos no son de las que nosotros preferimos que se queden? A veces la gente que se acerca a nuestra casa no es de nuestro agrado. Una suegra, un cobrador, la vecina charlatana, el vendedor de libros (2) o aquel tipo que escupe mucho al hablar (y habla muy de cerca).

Para estos casos y muchos más, falta por parte de las empresas dedicadas a la limpieza del hogar una propuesta distinta que cumpla estas demandas que nadie tuvo en cuenta. Algo que nos permita ahuyentar de forma sutil y silenciosa a aquellas visitas no deseadas. Un aroma que los invite pero a irse.

Mis propuestas (3):

“Campos de Azufre”, ideal para vecinas chot(epa!), suegras con pretensiones y cobradores de impuestos. Deléitese viendo cómo esta gente se aleja sin prisa pero sin pausa del umbral de su casa mientras fruncen algo más que la cara.

03

“Praderas del Basural”. Un fétido aroma que podemos aprovechar para cuando viene esa parentela que se hace la refinada y nos critica la vajilla. Haga sentir a sus visitantes como si estuvieran sentados tomando el té sobre el más oloriento monte de desperdicios del depósito de residuos local.

04

“Chiquero en verano”. No se dejen engañar por el nombre, este hedor espantador de cuñados pesados y mangueadores de favores se puede usar todo el año. Haciendo sentir al intruso como si hubiera acabado de enterrar las botas Pampero en el más inmundo barro hervido de la más apestosa pocilga (4).

02

“Sobaco de Parrillero”. Producto “de-luxe” de acción rápida. insuperable a la hora echar gente que te cae a comer de imprevisto y tenes que echar dos cajas mas de ravioles a último momento. El apetito de nuestra visita “paracaidista” queda totalmente arruinado.

01

“Vómito de Fernet”. solo para entendidos. Uno de los mejores exponentes de aromas asquerosos. Ideal para esas visitas que, más allá de las indirectas, no se van nunca. Con ese espantoso aroma, esta gente levanta campamento en no más de 10 minutos. Poder de “limpieza” de visitas indeseadas garantizado.

05

 

Espero haber hecho un bien para la humanidad y me voy retirando, porque acá medio que empezó a oler mal.

(1) El olor a deja-vu es un olor que sentimos que en algún lado ya lo habíamos olido.

(2) Si no ubicás al vendedor de libros, es porque sos muy joven, no te asustes.

(3) Donde dice “propuestas” indico mi voluntad de recibir a los CEO de cualquier empresa multinacional para charlar la producción de cualquiera de las fragancias. Donde dice “Mis” dejo claro que las ideas son mías y me tienen que dar plata. Gracias.

(4) Pocilga, además de describir perfectamente la habitación de un adolescente, también es sinónimo de chiquero.

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