Trata en una quinta: abuso sexual, embarazo y explotación laboral

Una investigación de la Justicia Federal derivó en el rescate de dos familias de nacionalidad boliviana, que vivían en condiciones de precariedad. Dos personas fueron detenidas en el procedimiento que tuvo lugar en la zona de Batán.

08/09/2017
Trata en una quinta: abuso sexual, embarazo y explotación laboral
(Foto: ilustrativa / QUÉ Digital)

El nacimiento de un bebé en el Materno Infantil en el marco de un caso de embarazo adolescente producto de un abuso sexual derivó en una investigación que en las últimas horas permitió desentramar la dura realidad que vivían dos familias de nacionalidad boliviana, que eran explotadas en una quinta de la zona de Batán. Por el hecho quedaron detenidas dos personas: el dueño del lugar y el hombre acusado del abuso, que habría participado en la captación de las víctimas

De acuerdo a la información suministrada por el Ministerio Público Fiscal, en el predio de la zona de Batán eran explotadas dos familias que habían sido captadas en Bolivia -con nueve hijos e hijas menores- y vivían en condiciones paupérrimas. En ese marco, y tras las detenciones, la investigación sigue en curso por la detección de otras quintas vinculadas, al tiempo que se trabaja en la asistencia para las víctimas, con la intervención de la Fiscalía Federal, a cargo de Laura Mazzaferri.

Respecto al origen de la investigación, la misma se remonta a trece días atrás cuando se tomó conocimiento de la situación atravesada por una niña: dio a luz a su bebé en el Hospital Materno Infantil, y después de la asistencia de trabajadoras sociales y de la Dirección de Niñez del Municipio y el Centro de Protección de los Derechos de la Víctima (CPV) provincial, se dio intervención a la Justicia. Por un lado, al fuero provincial por la denuncia de abuso, y por otro lado, al fuero federal por la situación de toda su familia que trabajaba de manera irregular en una quinta.

Cuando la denuncia llegó a la Fiscalía Federal N°1, se pidió la inhibitoria de la causa provincial, al entender que el abuso se dio en el marco de una situación de trata de personas y explotación, lo que impedía cualquier situación de consentimiento. De hecho, la víctima había sido separada en un primer momento de su familia: mientras madre, padre y cinco hermanos fueron llevados a la quinta, ella fue llevada a otro predio, con el fin de cuidar niños y ayudar en la casa de quien sería su captor y abusador, que vivía con su pareja; con ellos la víctima tenía una relación de parentesco.

En el allanamiento, dispuesto por Santiago Inchausti, magistrado a cargo del Juzgado Federal Nº 3 de Mar del Plata y en el que intervino la División Trata de Personas de la Policía Federal, fueron detenidos el dueño del campo y el sujeto que habría participado en la captación de las familias, que llegó cuando el procedimiento estaba en marcha: ambos quedaron detenidos por el delito de trata de personas con fines de explotación laboral, y el segundo además está imputado por abuso sexual agravado por acceso carnal.

Respecto al lugar, desde la Justicia precisaron que “se constataron condiciones paupérrimas de habitabilidad: el agua es de pozo, el gas lo debían comprar en garrafa, no hay agua caliente y el baño de chapa está afuera de las precarias viviendas donde las familias dormían en situación de hacinamiento”. A su vez, se constató el proceso de construcción de nuevas viviendas, lo que hace presumir que sumarían más trabajadores y trabajadoras al predio.

ENGAÑOS, VULNERABILIDAD Y DEPENDENCIA

En lo relativo a la situación de explotación y trata, se evidenció, a través de las pruebas colectadas y las declaraciones prestadas por las víctimas hasta la medianoche de este jueves en sede judicial, “una situación de total vulnerabilidad y dependencia con los explotadores”. Según se expuso, ellos eran quienes les brindaban los insumos para el cultivo, coordinaban las tareas, vendían lo recolectado en el mercado y contaban con la movilidad para ello, entre otras cuestiones.Para la Justicia, el sistema de pago sería otro elemento clave en la situación de explotación: el “salario” era a porcentaje y el trabajo a destajo. Se les abonaba a cada familia por quincena, una suma que rondaría entre los 2800 y 3400 pesos.

En cuanto a los pasos a seguir, la investigación sigue abierta, dado que se constató la existencia de quintas vinculadas, por lo que se decretó el secreto de sumario parcial respecto de ese tramo de la pesquisa. Al mismo tiempo, la Fiscalía con la colaboración del Área de Trata, el Área No Penal y la Oficina de Coordinación de Asistencia a las Víctimas, de la Fiscalía General de Mar del Plata, trabaja en la gestión de becas económicas y la posible inserción en programas de economía familiar para capacitar y empoderar a las víctimas; como así también, en un acompañamiento médico y psicológico para la adolecente y su bebé.

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