Día del Amigo en la calle: “Más que ayudar, fue compartir”

Nada es Imposible compartió un desayuno con personas en situación de calle. “Despertar amigable” lleva tres años en Mar del Plata: “Despojarnos de los prejuicios y conocerlas es la mejor manera de ayudar”.

21/07/2018
Día del Amigo en la calle: “Más que ayudar, fue compartir”
(Fotos: QUÉ Digital / Nada es Imposible)

Como cada 20 de julio la celebración de la amistad colmó bares, cervecerías y restaurantes de Mar del Plata a pesar de la lluvia. Pero bien temprano, en la plaza San Martín, más que un festejo se vivió un cálido encuentro con aquellas personas que atraviesan una situación desfavorable y no tienen la misma oportunidad de sentarse en una mesa a celebrar. Gracias a la solidaridad de quienes piensan en los que menos tienen, el Día del Amigo también se vivió en la calle.

Fue la tercera edición del “Despertar amigable”, una iniciativa emprendida por los voluntarios de la ONG Nada es Imposible que consiste en desayunar en la plaza junto a quienes están en situación de calle.

Pasadas las 8 de la mañana del viernes, el chocolate caliente, el café, las porciones de torta, las facturas y las galletitas que vecinos y voluntarios llevaron, pasaron de mano en mano en la Plaza San Martín para interrumpir la soledad de la exclusión social.

Ya en el 2016 y 2017, también para el Día del Amigo, el “Despertar amigable” en Plaza San Martín había tenido sus primeras ediciones, en las que al igual ayer, los voluntarios de la ONG sirvieron varias rondas de desayuno y lograron su objetivo: que las personas en situación de calle no empiecen el día solas, que el Día del Amigo tenga una mañana diferente. 

Despertar amigable

Ariel Adera, voluntario de Nada es Imposible, habló con QUÉ Digital de la importancia de compartir con aquellas personas que están fuera del sistema y también acerca de cuál es la mejor manera de ayudar para aquellos vecinos que no trabajan en el Estado ni son voluntarios de una ONG, aunque de antemano aclaró que el “Despertar Amigable”, “más que ayudar, es compartir”.

“Nosotros creemos que es importante compartir con personas que están en una situación desfavorable, empezando por despojarnos de los prejuicios sobre las personas que están viviendo en la calle, que es algo que nos puede pasar a cualquiera”, explicó en primer lugar.

El desayuno que se vivió ayer en Plaza San Martín reunió a decenas de personas sin hogar. Llegaron por sus propios medios, pero no se enteraron de la convocatoria a través de la prensa ni de las redes sociales, sino a través del contacto regular que los voluntarios tienen con ellos, fundamentalmente a través de otras iniciativas de Nada es Imposible como por ejemplo “Cruzar la calle”.

Con el objetivo de ponerse en la misma vereda de los que menos tienen, “Cruzar la calle” es el nombre que los voluntarios le dieron a una actividad que se repite cada semana con la sana excusa de compartir una sopa caliente, un café, una comida y una charla con algunas de las personas que están en situación de calletodos los martes antes de las 21, los voluntarios van al encuentro con hombres, mujeres y niños en la esquina del Hospital Materno Infantil de Mar del Plata, en Alvarado y Santiago del Estero. En busca de resignificar el concepto de ayudar, los integrantes de Nada es Imposible sostienen este encuentro con los que más lo necesitan.

Los vínculos que a lo largo del tiempo van construyéndose entre voluntarios y personas sin hogar se transforman en una amistad consolidada en la calle.

“Compartir es lo más importante. Las personas que están en la calle son ignoradas muchas veces por desconocimiento. Lo que hacemos es acercamos con la excusa de la sopa caliente, de un desayuno… nos acercamos. Y a través del tiempo vamos generando vínculos: nos preocupamos por ellos, los ayudamos a preparar un currículum o el DNI, a acercarse a un centro de salud… estar presente”, explicó Ariel.

Despertar amigable 1

Lamentablemente son muchas las personas que siguen durmiendo a la intemperie en Mar del Plata. Pese a los programas estatales de asistencia, los paradores y el esfuerzo de varias ONG de la ciudad, sigue habiendo hombres y mujeres que viven sin techo, sin familia, sin derechos.

En ese sentido, el voluntario de Nada es Imposible, se refirió a lo mejor que pueden hacer los vecinos de Mar del Plata para empezar a ayudar y no quedarse en la asistencia de acercarles dinero, comida o ropa.

“Primero que nada hay que reconocer a la persona. A veces la gente ni mira a las personas que están en la calle. Les pasan por al lado como si no estuvieran. Hay que deshacerse de los prejuicios. Aquella persona que está en la calle le ha pasado algo: una situación de abuso, la ruptura de un vínculo familiar, falta de contención”.

“Lo primero es mirarlos a los ojos, saludarlos, charlar, compartir. Ya el hecho de reconocer a la otra persona es muchísimo”, completó.

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