A los 76 años, Cultura no lo deja cantar e inspectores lo prepotean

Juan José Agüero es jubilado, cobra la mínima y padece una disminución visual. Es artista callejero en la Peatonal. “Cantar me llena el alma”, dice y denuncia: “La Secretaría me niega el permiso y los inspectores me apagan el equipo para echarme”.

12/09/2017
A los 76 años, Cultura no lo deja cantar e inspectores lo prepotean
(Fotos: QUÉ Digital)

Juan José Agüero tiene 76 años. Es jubilado, cobra la mínima y tiene una disminución visual. Fue “cantor” toda su vida y desde hace años se instala de a ratos por las tardes en la Peatonal San Martín a interpretar tangos y canciones melódicas, intercambiando su arte por una colaboración que le permite cubrir sus gastos para compensar una jubilación que “no alcanza”. Juan José es otro de los artistas callejeros a quien la Secretaría de Cultura dejó de otorgarle permisos y que además, denuncia que sufre el “hostigamiento” y la “prepotencia” del personal de Inspección General, que al verlo cantar le apaga el equipo delante de su público.

Días atrás QUÉ compartió la historia de Gabriel Pace, un “hombre estatua” que denuncia que la gestión del gobierno municipal “le sacó el lugar a los artistas” y que los inspectores lo sacan “de manera prepotente”. Llegaron incluso al límite de intentar “secuestrarle el títere” que utiliza, por no tener permiso de Cultura, ya que la Secretaría dejó de otorgárselo por “no ser una estatua convencional”.

La situación de Juan José Agüero es similar. Su lugar en el centro de Mar del Plata suele ser en la Peatonal San Martín y Santa Fe, en las puertas del bingo. “Hablé con el encargado del bingo por si le molestaba y me dijeron que no tienen problema. El problema conmigo lo tienen Cultura y los inspectores, que me sacan de prepo”, relató.

Cuenta este “cantor” de 76 años que toda su vida se la rebuscó con su voz. Años en bares, cafés, eventos y reuniones le permitieron perfeccionar su talento y darle continuidad a su arte. “Tengo problemas en la vista y desde que me jubilé con la mínima no me alcanza, por eso hace unos años suelo venir un rato a la tarde, sin molestar a nadie, a cantar un poco”, explicó.

Los inconvenientes comenzaron después del verano del 2015-2016, ya con la política cultural del actual gobierno, al igual que en el caso de Gabriel, el “hombre estatua” de la Peatonal.

ARTISTAS CALLEJEROS PEATONAL (4)

Cuenta Juan José que “la gente nunca se quejó; al contrario, me esperan y algunos se traen la sillita para ver el show”. Lo único que utiliza es un micrófono y un parlante para amplificar su voz, a un volumen “ranozable”, para que no moleste.

“Los inspectores vienen y me sacan o me apagan el equipo en pleno show. Y Cultura no me da el permiso. Es más, ni te atienden en Cultura cuando lo vas a pedir”, aseguró.

A su vez, relató que lo han “amenazado” con secuestrarle sus pocos elementos de trabajo. “Yo pensé que podía ser una queja del bingo, pero hablé con el encargado y me dijo que no hay problema, que no tienen ningún tipo de queja de que yo esté cantando en la puerta”.

Juan José Agüero, pide únicamente, que lo dejen cantar. Solo eso. “Con o sin permiso, pero que me dejen de sacar de manera prepotente”, reclama y repite: “Cantar me llena el alma, es lo único que quiero, que me permitan cantar”.

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