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07/02/2020

Hernán Casciari reemplazará a Gasalla con “Una obra en construcción”

“Los fragmentos de historias que aparecen adentro de la puesta son intercambiables”, comentó a Qué digital el escritor que subirá, de viernes a domingo, con ocho familiares al Teatro Radio City.

Hernán Casciari reemplazará a Gasalla con “Una obra en construcción”
(Foto: Twitter Hernan Casciari)

Hay veces que por más organización previa, la agenda de un artista se ve modificada por imprevistos. Durante este mes, el escritor Hernán Casciari tenía planeado “rascarse el higo y viajar a Cuba” pero un llamado por teléfono modificó su cronograma de descanso. El autor de “Más respeto que soy tu madre” será el encargado de reemplazar a Antonio Gasalla durante el resto de la temporada 2020 en Mar del Plata luego de que el actor cómico suspendiera su obra de verano por problemas de salud.

A partir de este viernes a las 21.30 Casciari presentará “Una obra en construcción” en el Teatro Radio City del Centro de Arte RadioCity+RoxyComedy+Melany, ubicado en San Luis 1750. El sábado se irá a Cosquín Rock y luego regresará el domingo 9. Las funciones continuarán del 14 al 16; del 21 al 24;  28 y 29 de febrero y hasta el 1 de marzo.

Casciari, director de la revista “Orsai” y “Bonsai”, convocó para las funciones de febrero a los verdaderos personajes de sus cuentos: su madre Chichita, su cuñado, su hermana, tres primos y dos sobrinos. “Febrero estaba marcado en mi agenda como mi mes de tranquilidad, un mes de estar en casa. Es más, nos íbamos a ir a Cuba con la familia. Era bastante divertida mi primera versión de febrero en mi vida, pero se generó un contrarreloj que me interesó mucho“, compartió Casciari en una charla con Qué digital.

Las entradas ya se encuentran a la venta desde $600 con la posibilidad de adquirirlas en las boleterías del teatro de 13 a 20, con tarjetas de débito y crédito Visa, Mastercard o  Cabal desde todo el país a través de Plateanet.

“No somos actores, nunca ensayamos, no tenemos ritmo escénico ni la más puta idea de cómo se hace comedia, pero si dejamos teatros vacíos lo compran los evangelistas y terminamos como Brasil”, aseguró el escritor. Más allá de las ironías, “Una obra en construcción” estaba pensada para solo dos funciones y lleva más cuatro años de éxito en el teatro off porteño, con elogios en cada presentación en todo el país. Es una puesta llena de humor y emociones fuertes, que se recomienda ver en familia.

– ¿En qué circunstancias te hicieron la convocatoria para venir a Mar del Plata? ¿Estabas con otros planes?

-Por su puesto que sí, estaba con planes de rascarme el higo todo el tiempo. Febrero estaba marcado en mi agenda como mi mes de tranquilidad, un mes de estar en casa. Es más, nos íbamos a ir a Cuba con la familia. Era bastante divertida mi primera versión de febrero en mi vida, pero se generó un contrarreloj que me interesó mucho. Me interesó hacerlo, mi familia, mi vieja sobre todo me empezó a romper los huevos: ‘Vamos, vamos, nunca hicimos, nunca hicimos’; y bueno, acá estamos. La convocatoria fue inminente, rapidísima, en tanto se supo que Gasalla se bajaba del teatro Lino Patalano empezó a buscar un reemplazo urgente y hay muy pocas “compañías”, entre ellas la mía, que puedan subirse a un escenario con tres días de anticipación. Y bueno, entre esas muy pocas estaba yo.

– Venís con una obra en construcción. Da la idea que los “andamios” están pero cada función es diferente ¿ Con qué se va a encontrar el público en estas funciones?

-Si, es verdad. Una obra en construcción por su nombre indica que mis cuentos, los fragmentos de historias que aparecen adentro de la puesta, son intercambiables y muchas veces, incluso, no les digo a mis parientes qué cuentos voy a hacer para que sea todavía más caótico. Eso hace, al mismo tiempo, que sea mucho más divertido para nosotros. Pero diste en la tecla, hay andamios, pero después del durlock va cambiando.

– ¿Antes de salir a escena tenés alguna cábala? ¿Te da una suerte de adrenalina?

– Tenemos la suerte enorme, o por lo menos eso me configuré en el cerebro, de explicarle a la gente desde el principio que somos una familia que no sabemos hacer teatro, porque no tiene ritmo lo que hacemos y entonces eso nos elimina cualquier tipo de nerviosismo. Sabemos que nadie va a estar esperando demasiado de nosotros y entonces ahí le pegamos un palazo en la cabeza porque lo que hacemos esta bueno.

– ¿Va a haber invitados? ¿Cómo es la selección de cuentos e invitados?

– Esta vez, por el contrarreloj tremendo, a priori no tenemos ningún invitado pero sí tenemos espacios preparados por si alguno quiere venir.

– A la hora de crear esta idea ¿en qué te enfocaste para trabajarla?

– Fue casual o por lo menos íntimo. “Una obra en construcción” nació en 2016, con la intención de tener dos funciones: un 3 y 6 de marzo, me acuerdo que yo volvía de España a vivir a Buenos Aires después de 15 años. Entonces armé una especie de festejo familiar, donde invité gente para hacer algo que sabíamos que no iba a repetirse nunca. Y nos equivocamos porque después empezó a funcionar muchísimo el boca a boca y hace cuatro años que lo estamos haciendo, pero no hubo ni un enfoque, ni tampoco la idea de un trabajo.

– ¿Con qué proyectos seguís durante este año?

– Como siempre sacando libros, dirijo dos revistas, una para adultos “Orsai” y la otra para público infantil “Bonsai”. Hago muchas funciones con mucha gente, no solo con mi familia, también solo. Trato de hacer lo que me gusta y este 2020 traté de armarme un calendario de cosas muy divertidas para hacer, una de ellas era irme a Cuba con mi mujer y mi hija, y sin embargo estaremos de viernes a domingo durante todo febrero en el Roxy.

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