Omar Gándara y su sexto Dakar: deporte, pasión y adrenalina

El empresario puntano que hace 35 años reside en Mar del Plata, contó su paso por el Dakar 2018, sus proyecciones y su filosofía del día a día: “La vida son sueños y proyectos”.

29/01/2018
Omar Gándara y su sexto Dakar: deporte, pasión y adrenalina
(Fotos: QUÉ Digital)
Sebastián Alí

Autor: Sebastián Alí

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Omar Gándara, desde que nació en San Luis hace 60 años y en los 35 que lleva radicado en la ciudad, nunca paró de proyectar, hacer su camino, invertir con su perfil empresario y, también, darse el lujo de practicar deportes al nivel más exigente. Buceo extremo, ski, tenis, hasta su más destacada actividad: el rally, donde este año logró terminar de punta a punta el segundo Dakar de los seis que corrió desde 2011.

En diálogo con QUÉ Digital, cuenta sus experiencias en primera persona, su preparación, el roce con los mejores del mundo, sus proyecciones y el día a día: “La vida son sueños y proyectos”, afirma quien dice haberle ganado el último Dakar al rival más exigente: Marc Coma, expiloto y actual director de la competencia, quien “hizo etapas diabólicas”. También adelanta que tanto física como económicamente está en condiciones de participar en diez Dakar más, “tranquilamente”.

Junto Leonardo Mayco Martínez, quien hizo este año de navegante en el prototipo de Toyota Hilux, Gándara llegó a Playa Chapadmalal, barrio del sur de la ciudad, para acercarle su vehículo a los vecinos y, mientras se fotografiaban con él, accedió a una entrevista a metros del vehículo, que yacía estacionado tal como finalizó la etapa 14, con evidentes destrozos consecuencia de una carrera terrorífica y que incluyó varios vuelcos.

“Siempre estamos participando con toda la gente que nos invita a los barrios. Estamos orgullosos de tener esta camioneta que nos llevó dos años hacer. Es un prototipo hecho totalmente en Mar del Plata, es un logro. Y que haya terminado 40 en la general y segundo en la categoría, estamos muy orgullosos”, comenzó el puntano, marplatense por adopción.

Gándara logró el objetivo de completar el Dakar 2018, disputado a lo largo de 14 etapas entre el 6 y el 20 de enero, con lo que dejó atrás una racha de cuatro abandonos consecutivos, en las ediciones 2012, 2013, 2014 y 2015: terminó en la 40 colocación de la tabla general entre 43 coches, con un tiempo de 227 horas, 45 minutos y 48 segundos (75 horas de penalización).

Quedó a más de 178 horas del líder, el español Carlos Sainz, quien repitió el título de 2010, llegó a su tercer podio y ganó un total de 29 etapas desde 2006. Por su parte, el mejor equipo argentino finalizó noveno, el encabezado por Sebastián Halperín, con un cronometraje de 58:24:28’’. Además, Gándara, en la categoría de vehículos todo terreno modificados, quedó por detrás del auto del chileno Juan Carlos Vallejo y el peruano Leonardo Baronio.

OMAR GANDARA 03

“Yo hago lo que hago sin ser un piloto profesional, tengo un equipo totalmente propio, prácticamente sin ayuda de nadie, ni económica, ni física. Nadie se nos acercó porque hemos decidido hacer un prototipo particular. Hasta Toyota nos ofreció su apoyo y se lo denegué, no me interesó: el esfuerzo es grande”, destacó sobre la composición del prototipo marplatense.

“Era un Dakar que todos querían correr porque era la 40ta edición, la décima en Sudamerica, tengo la medalla que todo el mundo quería, una medalla diferente”, comentó sobre la experiencia y agregó: “Esta carrera con Mayco nos mentalizamos, no en ganar el Dakar, sino en ganarle al señor Coma, porque hizo etapas diabólicas, que no nos dieron respiro, volcamos en la segunda y tercera etapa y tuvimos miles de líos y roturas en la camioneta. Fue un Dakar donde llegó sólo el 35% de los vehículos, un porcentaje muy chico. Mucha gente tuvo miedo y pilotos que yo conozco abandonaron porque no soportaron la presión de la carrera”.

“En casi todas las etapas llegábamos tarde, salíamos a las 7 de la mañana y nosotros habíamos llegado a las 6. No teníamos tiempo, marcábamos tarjeta para no abandonar, nos quedábamos horas reparando, se nos hacía corto el día. Teníamos que manejar por las dunas de noche que, si son peligrosas de día, te imaginarás lo que son de noche. Fue un Dakar de locos, no sé cómo lo hicimos. Cuando llegamos tuvimos el reconocimiento de 50, 60 mecánicos de Peugeot. Ahí terminó todo y nos desahogamos y lloramos con Mayco, porque lo habíamos logrado”, sumó al relato.

La pasión de Gándara por el automovilismo nació cuando corría en San Luis en distintas categorías, desde chico. A los 25 años se recibió de farmacéutico y se mudó a Mar del Plata, en 1983. “Soy prácticamente un marplatense”, dice. “Siempre me gustó la velocidad, el vértigo. Más que el automovilismo, me gusta la adrenalina. Por eso también hago buceo extremo en todas partes del mundo, hago todo tipo de ski, también jugué al tenis y al fútbol. Soy un tipo que tiene mucho deporte encima”.

- ¿Por qué elegiste el rally y no otra prueba automovilística?

– Porque encontré en el Dakar un deporte, una pasión y un hobby a la vez. Nunca encontré un deporte igual, que tenga 8, 12 horas de adrenalina permanente y donde te pongas en riesgo la vida y la capacidad psicológica-técnica e intelectual del ser humano. La carrera, cada media hora y durante 12 horas, te va ofreciendo obstáculos y tenés que estar muy preparado para solucionarlos”, asegura.

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- ¿Cómo es la preparación para afrontar un Dakar?

- Es muy mental, de todo, es muy complejo. Por ejemplo, yo soy farmacéutico y en este Dakar tuvimos que llevar pastillas con todos los chicos para no sufrir el mal de la altura, hubo mucha gente que estuvo internada, muchos pilotos tuvieron que abandonar por ese tema, por no ir preparados. La  altura, es muy complicada, te destruye. No solamente tenés que manejar, hay que estudiar y prepararse mucho, hay que saber de coordenadas, de ley de gravedad, hay que saber de longitud, latitud, hay que saber de todo. Después viene la parte profesional, la parte deportiva.

- Hiciste de todo en tu vida, ¿qué pensás que te falta por hacer?

– Siempre busco algo, soy un empresario farmacéutico, tengo policlínicas, soy muy inquieto, siempre estoy “haciendo”. Siempre le digo a la juventud: hay que soñar, tener proyectos, la vida son sueños y proyectos. Eso te da ganas de levantarte a la mañana, te da ganas de vivir, y para eso hay que prepararse y estudiar.

Fiel a sus convicciones, Gándara ya está planificando junto a su equipo el próximo Dakar, reparará el prototipo en Buenos Aires, y además se preparará para competir en el circuito argentino, en el Campeonato Argentino de Cross Country, donde es el bicampeón defensor, y el Campeonato Argentino de Navegación.

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