Jueves 05 de diciembre | Mar del Plata
¡Seguinos!
18/09/2019

Arroyo, cuatro años con bajas y cambios constantes en el gabinete

Durante toda la gestión del intendente, muchos funcionarios llegaron y otros se fueron en el marco de distintos conflictos que atravesó el gobierno. Tras la salida de Mourelle, un repaso por las sucesivas bajas.

Arroyo, cuatro años con bajas y cambios constantes en el gabinete
(Fotos: archivo / Qué digital)

La salida del gobierno municipal del hasta este miércoles secretario de Economía, Hernán Mourelle, fue la última de un sinfín de bajas que acumula en estos casi cuatro años de gestión el gabinete del intendente Carlos Arroyo, que solo mantiene de aquel equipo inicial presentado en diciembre de 2015 a Alejandro Vicente en Gobierno, a Claudio Cambareri en Transporte, a Gustavo Gil de Muro en Legal y Técnica, a Gustavo Blanco en Salud y a Guillermo De Paz en Planeamiento Urbano.

Si bien en 2016 se sucedieron la mayor cantidad de bajas, lo cierto es que durante los casi cuatro años de gestión hubo permanentes cambios, que se iniciaron en la primera semana de gobierno. A continuación, un repaso por las salidas del gabinete más sobresalientes.

El que abrió la puerta de renuncias fue Julio Razona, precandidato a intendente en estas elecciones y quien fuera designado como secretario de Seguridad de Arroyo. Junto a él se fueron a tan solo diez días de haber asumido Alejandra Rubianes, Eustaquio Masachesi y Fernando García López. Por este área pasaron a lo largo de los cuatro años también Fernando Telpuk –sin nombramiento en el cargo, era el responsable de la Policía Local- y Marcelo Lencina, que desde marzo de 2018 se desempeña como subsecretario de Seguridad.

El 24 de febrero de 2016, un hombre del riñón de Arroyo como lo supo ser Miguel Guzmán protagonizó un siniestro vial con una camioneta del Ente de Vialidad (Emvial) en San Luis y tras no poder dar explicaciones por no informar acerca del uso del vehículo fue corrido del cargo. A Guzmán lo reemplazó Pablo Simoni, quien se mantiene en el cargo hasta el día de hoy.

El siguiente fue Emiliano Giri que protagonizó la baja más escandalosa del gobierno de Carlos Arroyo. El entonces presidente del Ente Municipal de Turismo (Emtur) fue detenido el 8 de marzo en su domicilio, en el marco de la causa del Astillero Río Santiago por la cual fue investigado hasta que finalmente a fines de septiembre fue sobreseído por la Justicia.

En el Emtur fueron designados posteriormente Mario Marchioli, hombre del PRO, y Gabriela Magnoler que dejó el cargo el 1 de agosto de este año y fue reemplazada por el vicepresidente Jorge Zanier, quien se mantiene actualmente en el cargo.

En marzo de 2016 comenzó una crisis notable en la Secretaría Cultura. Es que la salida de Sebastián Puglisi, uno de los funcionarios que aportó la UCR a la gestión, dejó un hueco que fue tapado por Silvana Rojas. Desde el inicio, la funcionaria recibió duras críticas de múltiples sectores vinculados a la cultura en Mar del Plata, que pocos meses después comenzaron a exigir su renuncia bajo el popularizado #FueraRojas, reclamo que alcanzó exposición nacional durante la entrega de los Premios Estrella de Mar en el verano del 2017. A Rojas la reemplazó otro hombre del PRO, como lo es Christian Rabe.

Otro de los grandes conflictos se dio poco tiempo después, cuando José Cano –un hombre que para Arroyo era fundamental- dio el portazo al considerar que su trabajo “estaba hecho” en el área de Economía y Hacienda. El economista -hoy fallecido- regresó a su banca al Concejo Deliberante  y unos meses después se fue del bloque oficialista tras ocupar la banca que había obtenido en 2013 por Agrupación Atlántica.

A Cano lo reemplazaron, primero Gustavo Schroeder –quién fuera funcionario de la gestión de Daniel Katz- y el mencionado Hernán Mourelle, que acaba de ser echado por Arroyo.

Quien también dejó rápidamente la gestión fue Héctor “Toty” Flores, el enviado por Elisa Carrió a la ciudad para hacerse cargo de una de las áreas más sensibles: la Secretaría de Desarrollo Productivo. Pero al poco tiempo, y sin mayores explicaciones, Flores decidió dejar su cargo y regresar a Buenos Aires. A Toty lo reemplazó primero Ricardo De Rosa y finalmente Mássimo Macchiavello, quien permanece en el cargo.

El Ente Municipal de Servicios Urbanos (Emsur) tuvo un primer año conflictivo por los constantes cruces entre Arroyo y el por entonces titular del área, Eduardo Abud. El referente de la UCR era uno de los “más allegados” a Arroyo en su época de concejal pero la relación en el Ejecutivo se rompió cuando el intendente decidió transferir el área de Obras del ente a cargo de Abud a la Secretaría de Planeamiento Urbano, a cargo de Guillermo de De Paz.

A Abud lo reemplazó Eduardo Leitao, otro hombre que pasó por la gestión Pulti y hasta hoy sigue en el cargo.

En abril de 2016, en medio de la crisis política, Agustín Cinto fue enviado por la gobernadora María Eugenia Vidal para ser el nexo entre el Municipio y la Provincia. Lo cierto que la decisión nunca cayó bien y Cinto, a los seis meses de arribar a la ciudad, dejó el cargo que ocupaba en la  Secretaría de Desarrollo de Gestión y Tecnologías. Junto con Cinto también se fue Fernando Unzué, subsecretario del área.

En Inspección General, un área clave para la recaudación, Adrián Coali comenzó en la gestión pero fue reemplazado en noviembre de 2016 por Emilio Sucar Grau y este año Arroyo terminó designando a Evangelina Tedros (hija de Susana Rivero, pareja del jefe comunal) al frente del área.

Ya en 2017, y por cuestiones referidas a las elecciones, Guillermo Volponi dejó el Ente Municipal de Deportes (Emder) para ser candidato a concejal, puesto que ocupa actualmente. Su cargo, en tanto, lo ocupó uno de sus allegados: Carlos López Silva, quien continúa hasta hoy.

También ese año dejó el área de Desarrollo Social una de las funcionarias con perfil más alto: Vilma Baragiola, elegida por Cambiemos para ser la cara de la campaña 2017. En su lugar ingresó Patricia Leniz, otra persona del riñón de Arroyo que dejó su banca en el Concejo Deliberante (hoy la reemplaza Marcelo Carrara) para asumir en un área clave.

En Tránsito, Miguel Grassi Muñoz se alejó y Arroyo unificó el poder en Claudio Cambareri -que manejaba el área de Transporte- para formar así la Subsecretaría de Transporte y Tránsito, dependiente de Gobierno.

Ya en 2018, una de las primeras en decir adiós fue Ana María Crovetto, quien hasta ese entonces estaba a cargo de Educación. Crovetto fue una de las funcionarias más criticadas por sus enfrentamientos con los docentes y quien incluso tuvo a gran parte de la comunidad educativa en su contra, pidiendo su renuncia bajo el lema “Chau Crovetto”. Finalmente, la funcionaria dejó su cargo y la reemplazó Luis Distefano, quien hoy nuevamente está en el ojo de la tormenta por el conflicto por la bonificación docente y las designaciones en cargos vacantes.

En Protocolo, un sector poco mencionado, en el inicio de la gestión quien estuvo a cargo del área fue la mano derecha de Baragiola: Walter Alló. Sin embargo, la ruptura de la UCR con Arroyo hizo que se lo desplazara del cargo y que ese espacio lo ocupara Hernán Tillous, hoy primer candidato a concejal de Agrupación Atlántica.

En Obras Sanitarias, tras la jubilación de Mario Del Ollio y la fallida incorporación de Emiliano Giri, este año el Concejo Deliberante aprobó por unanimidad la designación de las nuevas autoridades: el arquitecto Alejandro Pozzobón como presidente y el licenciado Marcelo Scagliola como vicepresidente.

En total, unas 20 veces las áreas principales del gobierno tuvieron modificaciones en sus responsables, un número muy alto si se tiene en cuenta la manera en la que cada uno fue abandonando un Ejecutivo que tuvo parches de la Provincia con hombres como Cinto, Macchiavello o Mourelle y otros tantos de la UCR, quienes también se fueron alejando por diferencias con el intendente.

Ver más: , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,