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08/12/2019

Hechos, frases y conflictos que marcaron la gestión de Arroyo

Especial | Cuatro años de Arroyo.

Hechos, frases y conflictos que marcaron la gestión de Arroyo
(Fotos: Qué digital)

El 26 de octubre de 2015 Carlos Arroyo dijo que se había “escrito una página de oro en la historia del Partido de General Pueyrredon” al ganar las elecciones y convertirse en el nuevo intendente. Aquella misma noche, entre la sorpresa de muchos y la felicidad de tantos otros, resumió qué buscaría en los próximos cuatro años para la ciudad: “Imaginamos una ciudad ordenada, limpia y segura. Esos tres conceptos son básicos dentro de mi proyecto de gobierno”.

Este martes se terminan los cuatro años de su mandato, que empezó aquel 10 de diciembre de 2015 con un Arroyo que dijo que había “llegado el momento de trabajar para mejorar la condición de los humildes, de luchar por mejorar todo lo que esta mal”; que siguió en 2016 con un Arroyo que expresó “ser duro para decir las cosas, no muy político, pero sincero”; que continuó en 2017 cuando reiteró, aunque ya en funciones, “querer recuperar la ciudad que supimos tener: segura, limpia y que protegía a los que la habitaban”; y que llegó a su último año con su principal mensaje de gobierno centrado en quienes “se han encargado de poner muchos palos en la rueda y de hacer difícil la gestión”.

A horas de que Arroyo deje el gobierno de Mar del Plata, un repaso por los hechos, las frases y los conflictos que marcaron cuatro años por demás intensos en la vida política, económica y social de Mar del Plata.

UN GABINETE CON PERMANENTES BAJAS

En 2016, el primer año completo de Arroyo como intendente, las bajas en el gabinete fueron sucesivas y rondaron las 20. Julio Razona, que había sido nombrado secretario de Seguridad, fue el primero en irse a los siete días de haber asumido. Y le siguió en febrero la salida de Miguel Ángel Guzmán del Ente de Vialidad. Uno de los pilares dentro del núcleo del intendente estrelló una camioneta del área en San Luis en un confuso episodio y terminó dejando el cargo.

Las salidas siguieron con Emiliano Giri y después Mario Marchioli del Ente de Turismo. También se fueron Sebastián Puglisi de Cultura, José Cano de Hacienda, Héctor “Toty” Flores de Producción, Eduardo Abud del Ente de Servicios Urbanos (Emsur) y el enviado por el PRO Agustín Cinto de la Secretaría de Desarrollo de Gestión y Tecnologías.

Pero las constantes bajas no se dieron sólo en el primer año sino que siguieron a lo largo de toda la gestión. En medio de polémicas también fueron dejando sus puestos Silvana Rojas (Cultura), Ana María Crovetto (Educación), Fernando Telpuk (Seguridad), Gustavo Schroeder (Hacienda) y Ricardo De Rosa (Desarrollo Productivo), entre varios otros.

Hasta el final, Arroyo solo mantuvo de aquel equipo inicial de funcionarios con cargos de primera línea a Alejandro Vicente en Gobierno, a Claudio Cambareri en Transporte, a Gustavo Gil de Muro en Legal y Técnica, a Gustavo Blanco en Salud y a Guillermo De Paz en Planeamiento Urbano.

ARROYO Y SUS FRASES

Una de las particularidades de los cuatro años de gobierno de Arroyo fue su falta de contemplación respecto al impacto que podían generar cada uno sus dichos. Y así quedó en evidencia con diversas frases que se convirtieron en repudiables o en por demás exageradas.

“Queremos que el vecino vuelva a ser feliz como hace 40 años”, lanzó en junio de 2016 mientras anunciaba la llegada a la ciudad de fuerzas federales contra la inseguridad. Rápidamente desde diversos sectores, entre ellos familiares de desaparecidos durante la última dictadura cívico militar salieron a repudiar sus dichos y a pedirle “respeto”.

Hacia octubre de ese año, otro dicho de Arroyo llamó la atención por su grandilocuencia. En medio de la presentación de nuevas ambulancias enviadas por la Provincia, el intendente en su afán por destacarlas dijo que eran tan completas que “pueden revivir un muerto”.

En noviembre de ese año, otra frase desató malestar, repudios y una ola de críticas. En el marco de un acto en una escuela y tras destacar la importancia de la educación y de invertir en ello, el jefe comunal habló de “cosas que están de moda” entre las que enumeró la lucha por la igualdad de género.

El primer día de 2018 empezó con otra frase que resonaría y daría vueltas en medio de repudios a nivel nacional. En una frase poco feliz Arroyo habló de mandar “a alguna chica bonita a convencer a los empresarios de que inviertan en Mar del Plata”.

En abril de 2018, en la apertura de sesiones del Concejo Deliberante, una nueva frase motivó el repudio del colectivo feminista: intentó explicar una supuesta “degradación” de la imagen de la ciudad a partir de que “antes las señoras barrían a primera hora la vereda, ahora las veredas no se barren”.

Ya sobre el último año de gestión, y en medio de fuertes críticas por nombramientos de familiares en el Municipio, Arroyo salió a responder en una conferencia de prensa y se mostró enojado. Así llegó a definir que “una de las grandes desgracias que tiene esta ciudad es que está lleno de idiotas, de opinadores, de gente que no tiene idea de lo que habla”.

POLICÍAS DE CIVIL PARA QUE NO SE TIRE BASURA

Uno de los anuncios más polémicos de la gestión se produjo cuando el intendente expuso que policías de civil podrían detener a ciudadanos que arrojaran basura en la calle: “Yo ya me he movido para generar policías de civil que van a comenzar a detener a la persona que produzca contaminación del medio ambiente”. La medida rápidamente fue refutada por la Justicia, pero Arroyo insistía: “Esto parece la república del no o del no se puede”.

Finalmente, tras la polémica, la medida perdió fuerza y, lógicamente, nunca se concretó. Y lo que sí empezó a hacerse con el paso del tiempo fue incrementarse los controles a partir del accionar del Centro de Operaciones y Monitoreo para realizar infracciones -multas- a vecinos que generen microbasurales en diversos sectores de la ciudad.

FIESTAS ELECTRÓNICAS

El primer mes de 2017 empezó con un conflicto inesperado y sorpresivo: tras la tragedia ocurrida en Costa Salguero en 2016 y a tan solo días de la realización de los eventos ya convenidos, el gobierno de Arroyo decidió firmar un decreto para dejar “suspendidas” las fiestas de música electrónica, con el objetivo de “preservar la salud de personas en un ámbito donde se produce consumo de drogas y alcohol”.

Como era de esperarse, la sorpresiva resolución del Municipio generó enojó y desconcierto; los empresarios dejaron en claro el impacto negativo y los propios jóvenes que asisten a estas fiestas dijeron sentirse discriminados por los dichos del gobierno y hasta hicieron un after frente al Municipio para exponer su descontento.

En pocas horas, el gobierno dio marcha atrás y adelante sobre sus propias decisiones y aunque en todo momento se intentó minimizar la situación -se buscaba a toda costa evitar que se hablara de una “prohibición”- lo cierto es que la orden del Ejecutivo era no autorizar la realización de las denominadas fiestas electrónicas.

En el medio, pasaron horas en las que nadie -y parecía que ni el propio gobierno- tenía en claro cuál era la decisión de Arroyo. Contradiciéndose entre palabras como “autorizar”, “prohibir” y “suspender” la formalización de un decreto generó una situación de incertidumbre insólita.

Finalmente, tras distintas reuniones con los empresarios, Arroyo informó que las fiestas que “estaban pedidas con anterioridad a la entrada en vigencia del decreto” podían realizarse. Y con el correr de las semanas, el resto de las fiestas anunciadas tendrían el mismo destino: serían autorizadas. A partir de allí y con el paso del tiempo comenzaría a elaborarse un protocolo de actuación en el abordaje de la salud y la seguridad que luego sería destacado desde diversos sectores.

A LA ESCUELA CON POLICÍAS

En marzo de ese 2017 la repentina llegada del intendente Arroyo a la Escuela Municipal Nº 205 junto a las autoridades de la Secretaría de Educación derivó en un escándalo a partir de las denuncias de los sindicatos respecto a la presencia de efectivos policiales y de la negativa a los representantes gremiales a participar de una reunión mantenida con los directivos para, de acuerdo al gobierno, “revisar y cotejar datos administrativos”. Días previos, desde la institución se habían quejado por la falta de Internet para emitir títulos.

“Gravísima situación. El intendente Arroyo ingresó con la Policía a realizar actividades administrativas”, denunciaron desde Suteba y señalaron que Arroyo “amedrentó” a la directora. Después de la reunión, y mientras vecinos y dirigentes comenzaron a acercarse, la salida Arroyo y sus funcionarias fue entre insultos, gritos y repudios por su presencia con la Policía Local dentro del establecimiento.

Pasados los días, Arroyo respondió: “Voy a ir cuantas veces sea necesario a la escuela que se me ocurra, las veces que se me ocurra y a la hora que quiera, y no voy a avisar porque quiero ver cómo funcionan las cosas; esto es lo que corresponde hacer y lo voy a hacer, les guste o no lo voy a seguir haciendo, hasta que me echen de acá”. Y cuestionó lo que consideró fue un “circo” de los gremios y concejales.

EL METROBUS QUE NO FUE

El sistema de metrobus utilizado en Capital Federal era una bandera de Cambiemos. A través del ministro de Transporte de la Nación, Guillermo Dietrich, y de la gobernadora María Eugenia Vidal el sistema fue anunciado en julio de 2017 para Mar del Plata -con una inversión de 615 millones de pesos- en un acto que duró solo cinco minutos, en medio de la desaprobación y algunos insultos de las pocas personas que se acercaron.

La iniciativa fue rechazada por numerosas organizaciones, sectores y vecinos en general por lo que finalmente, y pese a las primeras defensas ensayadas por el gobierno, nunca se llevó a cabo y quedó descartada.

VIDAL METROBUS

LA LLEGADA DE MOURELLE

El 22 de septiembre de 2017, en medio de una campaña en la que el partido del intendente empezó a ser dejado de lado en el armado de la lista de concejales con la que solo pudo obtener una banca, desembarcó en la ciudad Hernán Mourelle para reemplazar a Gustavo Schroeder en la Secretaría de Hacienda.

Mourelle resultó ser una especie de enviado de la Provincia para intentar “acomodar” las cuentas municipales. Sin embargo, al poco tiempo ya no respondía al gobierno bonaerense y empezó a trasformarse en un funcionario rodeado de polémicas, enfrentamientos con los más diversos sectores y hasta una grave denuncia penal por acoso sexual de una empleada municipal, radicada a un año de su asunción, que fue minimizada el extremo por el gobierno de Arroyo.

En medio de innumerables polémicas, Mourelle terminó siendo echado por Arroyo a los dos años de su llegada.

“ESTAMOS HACIENDO” 

Avanzados dos años de la gestión municipal, sobre fines de 2017, el gobierno empezó a enumerar acciones de gestión para contrarrestar las críticas. Así lo exhibió en un video a modo de “resumen” que utilizó la consigna “Estamos Haciendo”, que con el paso de los meses y un importante giro en toda la comunicación oficial pasaría a ser “Haciendo Juntos”.

BASURA Y BASURAL, PROBLEMAS REPETIDOS

En los primeros meses de gestión de Arroyo el conflicto de la basura estuvo centrado en la empresa 9 de Julio, lo que derivó en repetidos paros que dejaron por días a la ciudad sin recolección. En el 2017, el problema con la basura sumó nuevas aristas: los recuperadores informales, hartos de las condiciones en las que estaban los playones del basural, bloquearon en más de una oportunidad el acceso al lugar, impidiendo así que los camiones pudieran descargar.

En enero de 2018, en la ciudad se vivió el conflicto más álgido con la basura y el basural: cientos de personas que revolvían la basura desparramada para subsistir y falta de obras que debían ejecutarse -por lo que el predio redujo su vida útil y colapsó- mientras en simultáneo vencía la concesión de la empresa a cargo de la operación en el lugar, Tecsan.

Ante el silencio y la falta de resoluciones del gobierno local para salir del conflicto, la Provincia debió intervenir a instancias del Ministerio de Trabajo para sacar del problema a Arroyo, acordando la extensión del contrato de Tecsan junto a unos 50 trabajadores nucleados en la Uocra.

Luego de meses de sistemáticas prórrogas del Ejecutivo municipal a la empresa Tecsan, recién a mediados de junio de 2018 el gobierno firmó un contrato de $14 millones mensuales con la Coordinación Ecológica Área Metropolitana Sociedad del Estado (Ceamse), empresa de capitales públicos y privados que inmediatamente subcontrató a Tecsan. Dicho acuerdo pasó en tramos por el Concejo Deliberante donde terminó convalidándose recién en el mes de septiembre.

VIDAL Y ARROYO: UNA RELACIÓN CASI ROTA

Después de las elecciones 2017 en las que -a instancias de María Eugenia Vidal- Arroyo tuvo muy poca participación en la lista de concejales que encabezó Vilma Baragiola, la relación entre la gobernadora y el intendente sufrió un desgaste que terminaría con la ruptura. En abril de 2018, en los hoteles de Chapadmalal, Vidal convocó a políticos locales a los encuentros que solía realizar el gobierno nacional y provincial y se mostró con quien Cambiemos impulsaba como el candidato a intendente, Guillermo Montenegro, al igual que con Vilma Baragiola, y los legisladores provinciales Maximiliano Abad y Lucas Fiorini.

Como anuncio de lo que vendría y sería el fin de la relación política, con quien no se mostró la gobernadora fue con el intendente Carlos Arroyo

45 DÍAS DE ACAMPE

Uno de los puntos de conflicto más grandes que tuvo la gestión de Carlos Arroyo se vivió en la calle con organizaciones sociales, que a lo largo de cuatro años protagonizaron de las más diversas protestas, movilizaciones y numerosos acampes.

Uno de esos acampes registró una récord: fue realizado por la cooperativa Nueva Esperanza en la sede de la Secretaría Desarrollo Social y se extendió por 45 días. Finalmente, el conflicto se terminó con la intervención de la Provincia en la previa de la Semana Social.

APORTANTES TRUCHOS

En pleno invierno del 2018 estalló a nivel nacional el escándalo de los “aportantes truchos” de Cambiemos a raíz de una investigación periodística. La repercusión no tardó en salpicar a Mar del Plata y el propio intendente Carlos Arroyo, como así también varios de sus funcionarios, aparecieron en el listado de aportantes de la contienda electoral del 2015.

Entre los funcionarios marplatenses figuraban Patricia Leniz, secretaria de Desarrollo Social, y Stella Maris Marinier, titular de Asuntos de la Comunidad. También los concejales Guillermo Arroyo, Patricia Serventich, Guillermo Sáenz Saralegui y Marcelo Carrara, además de otros vecinos de Mar del Plata y dos de Batán. Algunos jamás aclararon la situación. Los que sí hablaron del tema, negaron haber aportado dinero para la campaña. Incluso el propio intendente dijo no haber puesto “ni un centavo”: “Nunca entregué un centavo, diga lo que diga la gobernadora”.

Posteriormente, en una sesión del Senado, Cristina Kirchner nombró al intendente en su alocución sobre los aportantes truchos y Arroyo le contestó: “Nos diferencia poder decir la verdad”.

TOLERANCIA CERO

Si bien el gobierno municipal había elevado ante el Concejo Deliberante un proyecto de ordenanza para implementar la “tolerancia cero” de alcohol al conducir, en septiembre de 2018 finalmente Arroyo puso a regir la medida a través de un decreto en el que, concretamente, se estableció “la prohibición de la conducción de cualquier tipo de vehículo con una presencia de alcohol en sangre superior a cero miligramos“.

El decreto N°1980 fijó: “Queda prohibido, en todo el territorio del Partido de General Pueyrredon la conducción de cualquier tipo y/o especie de vehículo y/o medio de transporte con una presencia de alcohol en sangre superior a cero (0) miligramos por litro de sangre”.

EL ESCÁNDALO DEL RANCHO MÓVIL

El escándalo del “Rancho Móvil” evidenció entre fines de 2018 y principios de 2019 la falta de respuestas que en muchos casos exhibió el gobierno de Arroyo.

El 2 de septiembre de 2018 Qué digital publicó la primera nota de una serie en las que expuso el escándalo que implicaba que en un acantilado de la Ruta 11 y sin permiso para hacerlo un privado levantara cabañas sin ningún tipo control, acción e intervención del gobierno municipal, a través del Ente de Turismo (Emtur), encargado de la temática.

La Asamblea por los Espacios Públicos junto a vecinos de Playa Chapadmalal eran quienes denunciaban que la Asociación Rancho Móvil de la Costa incumplía con las medidas que acordó con el Municipio para explotar la unidad turística fiscal Arroyo Seco, ubicada sobre la Ruta 11 a mitad de camino entre Mar del Plata y Miramar. Entre las irregularidades, aparecía la construcción de tres viviendas de tres metros de alto sobre el acantilado, una de ellas propiedad del concejal Santiago Bonifatti, en una zona donde rigen no solo ordenanzas municipales sino además normas nacionales que protegen el sector, ubicado dentro de la Reserva Forestal Paseo Costanero Sur.

Pero el gobierno de Arroyo sólo se llamó a silencio y evitó dar explicaciones en diversas oportunidades a través del Emtur. Sin embargo, todo cambió a fines de enero de 2019 cuando la tapa del “poderoso” diario La Capital le llegó al intendente y allí estaba la denuncia que corría desde hacía meses. Entonces, ahí sí Arroyo decidió actuar y anunciar el quite del permiso precario, con un desalojo pacífico incluido.

LA BONIFICACIÓN DOCENTE: EL MAYOR CONFLICTO DE ARROYO

En noviembre de 2018, a través de un decreto que lleva las firmas del intendente Carlos Arroyo, el por entonces secretario de Hacienda, Hernán Mourelle, y el titular de la Secretaría de Educación, Luis Distéfano, el gobierno eliminó una bonificación especial que desde hacía 20 años cobraban los docentes municipales.

La decisión no tardó en generar un fuerte malestar entre los docentes de la órbita municipal, que plantearon su disconformidad con este recorte por diversas vías. Una de ellas fue el Concejo Deliberante donde, a excepción de los concejales arroyistas, todo el resto cuestionó la medida. Tal es así que tras una interpelación a los funcionarios cargada de tensión, el Cuerpo aprobó por segunda vez una ordenanza -que previamente fue vetada por Arroyo- que devolvió y formalizó la bonificación especial. Es que la justificación del gobierno fue que la bonificación que se abonaba hasta entonces no estaba reglamentada y que por lo tanto no era legal.

En el marco de una profunda tensión, con protestas, paros e idas y vueltas, el Ejecutivo a cargo de Carlos Arroyo realizó una presentación legal ante la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires contra el Concejo Deliberante para defender la eliminación de la bonificación.

Tras la presentación, la Suprema Corte suspendió la ordenanza que restituyó la bonificación de forma cautelar hasta tanto haya una resolución de fondo, algo que todavía no fue resuelto por el máximo tribunal de justicia provincial.

En el marco de la campaña electoral, todos los candidatos a intendente, a excepción de Arroyo, prometieron devolver el beneficio. Así lo hizo Guillermo Montenegro quien tras ser elegido como nuevo intendente ratificó la decisión, por lo que se espera su asunción para ver cómo y a partir de cuándo ello se implementará.

ARROYO CONTRA VIDAL: EL PRINCIPIO DEL FIN

Entre las fiestas de Navidad y Año Nuevo de 2018, la gobernadora María Eugenia Vidal llegó a la ciudad para inaugurar las playas públicas equipadas impulsadas desde su gestión. En ese acto, al intendente lo dejaron esperando al sol, le asignaron un lugar que no le gustó y se fue ante la mirada de Guillermo Montenegro, que empezaba a aparecer cada vez con más fuerza en la escena local.

“No es un lugar digno para el intendente”, dijo Arroyo al retirarse junto con Mourelle y algunos asistentes. Luego, con el tiempo y con la ruptura ya concretada, el intendente haría hincapié en un “fuerte malestar” que vivió aquel día.

UN DURO CONFLICTO Y UN MUNICIPIO PARALIZADO

Uno de los tantos sectores con los que el gobierno municipal de Arroyo atravesó un fuerte conflicto fue el Sindicato de Trabajadores Municipales (STM), que incluso lo llevó a enfrentarse en duros términos con la cúpula sindical. Sólo el último año de gestión no estuvo atravesado por tensión salarial.

Y el más duro de esos conflictos se vivió entre diciembre de 2018 y enero de 2019 con prologadas medidas de fuerza y una retención de tareas que se extendió casi por un mes, con las fiestas de por medio, y todo lo que ello significó para los servicios prestados por la Municipalidad en plena temporada de verano.

Uno de los protagonistas del enfrentamiento fue Mourelle, que se encargó de dinamitar cualquier intento de acercamiento por parte de otros funcionarios.

CONTRA UBER

Desde el día uno en que la aplicación Uber anunció su desembarco en la ciudad, el gobierno municipal comenzó a trabajar en conjunto con taxistas y remiseros para secuestrar todo aquel auto que fuera detectado prestando el servicio.

Luego, en enero de 2019 el Concejo Deliberante aprobó por amplia mayoría una ordenanza que endureció las multas para el transporte no habilitado y Arroyo salió a la calle en la puerta de la Municipalidad a celebrar la medida con los taxistas y remiseros.

COLECTIVOS: CHOFERES FANTASMAS Y NINGÚN CAMBIO

A los pocos meses de haber asumido el intendente Carlos Arroyo, un escándalo con los actuales empresarios que monopolizan el servicio de colectivos en Mar del Plata empezó a destaparse para terminar con el paso del tiempo en importantes avances en la Justicia Federal: Juan Inza y otros cinco empresarios fueron procesados por haber defraudado al Estado ya que falsearon declaraciones juradas en las que figuraban empleados en blanco que nunca fueron contratados para el cobro de más de $16 millones en conceptos de subsidios entre enero, febrero y marzo de 2016.

Pese a la evidencia del caso y pese a que el procesamiento fue hasta confirmado por la Cámara Federal de Apelaciones, el gobierno en ningún momento se mostró interesado en cuestionar ni poner en duda la actual concesión. Es más, en abril de 2019 decidió extender mediante un decreto y por el plazo de dos años la actual concesión ante el vencimiento de los contratos y ante la falta de avances en el Concejo -por propia responsabilidad del oficialismo- del nuevo pliego elaborado y elevado, pero con demasiada demora.

ARROYO CONTRA ALDREY

El enfrentamiento entre el intendente y el poderoso empresario Florencio Aldrey Iglesias fue otra de las características de la gestión municipal que se vivió desde el día uno pero que se acrecentó en los últimos dos años de gestión.

Uno de los episodios centrales en 2018 fue la quita de los carteles y el nombre del shopping y espacio cultural que el empresario maneja en la “Vieja terminal”. El gobierno le sacó los carteles que lo nombraban “Paseo Aldrey” por no estar eso contemplado en la ordenanza y en los pliegos vigentes e instó a que se denomine al espacio “Centro Cultural Estación Terminal Sur“.

Pero el enfrentamiento recrudeció durante 2019 cuando el intendente resolvió decretar el quite de la concesión del Paseo Hermitage – Las Toscas, compuesto por tres playas, 248 cocheras, un anfiteatro, diez locales y un casino -el Casino del Mar-, que tiene vigencia desde 1999 y hasta 2029.

La principal irregularidad, entre tantas, fue que el canon establecido nunca había sido actualizado -porque el pliego no lo ordenaba- y el empresario pagaba montos insignificantes en relación a los espacios explotados. Sin embargo, y tras anunciar con dureza aquella decisión, algunas semanas después Arroyo dio marcha atrás. Y, mientras el empresario se presentaba en la Justicia, el quite de concesión sólo quedó en una renegociación de las condiciones del contrato”.

Así, en mayo se firmó el acuerdo que implicó que de las tres playas Aldrey Iglesias se quedaría con la explotación de una de ellas, en tanto las otras dos serían “convertidas en playas públicas equipadas -el 40% con sombrillas gratuitas- por el concesionario y de libre acceso y uso gratuito”, según se anunció.

La liberación del paso a ese espacio de playa se concretó en septiembre, pero el 20 de noviembre pasado el lugar volvió a ser cercado, sólo con algunos espacios menores a los que se podía acceder.

Entonces, llegó una nueva intimación del gobierno que derivó en que a principios de diciembre -a días de dejar la gestión- el espacio volviera a quedar con acceso libre y bajo la comunicación pública de que para esta temporada deberá ser equipada por el propio empresario, para ser disfrutada de manera gratuita, de acuerdo a lo establecido en el acuerdo.

BOLETA CORTA CON AGRUPACIÓN ATLÁNTICA

Con la confirmación de que Cambiemos llevaría como candidato principal a intendente a Guillermo Montenegro, Arroyo declaró: “Prefiero ir solo, a veces es mejor solo que mal acompañado”. Lo hizo días antes de que se oficializara que lo habían excluido del armado de Juntos por el Cambio. Así, con la ruptura concretada, finalmente Arroyo competiría en soledad, con Hernán Tillous y Patricia Serventich como candidatos a concejales tras la baja de Guillermo, su hijo, luego de habérselo confirmado en primera instancia como candidato.

PASO 2019: EL COMIENZO DEL FIN

Si bien las encuestas daban al intendente muy lejos en la intención de voto frente a Guillermo Montenegro y a Fernanda Raverta (Frente de Todos), el resultado del las elecciones primarias del 11 de agosto significó un golpe durísimo para Agrupación Atlántica y el jefe comunal al obtener solamente el 5,31% de los votos.  “Vamos a comenzar otra vez y a dar batalla”, expresó Arroyo pasadas las 21 de aquel domingo. El duro golpe se sustentó en la cantidad de votos perdidos: pasó de obtener 183 mil a 20 mil votos, en tan solo cuatro años.

“OJOS DEL REY”, DE PERSIA A MAR DEL PLATA

“En alguna medida es un modelo que tomé de una institución que existió hace como 3 mil años en Persia, donde Ciro era el emperador. Tenía un imperio muy grande y tenía un conjunto de inspectores a los que llamaban -esto está en la historia- los ojos del rey. Entonces esta gente circulaba por el imperio y cuando veía cosas mal las resolvía si podía o lo denunciaba ante las autoridades que pudieran tomar intervención para terminar con la dificultad”.

Con esa descripción el intendente Carlos Arroyo presentó una semanas después de la dura caída en las elecciones primarias 17 camionetas que se incorporaron al parque automotor de la Municipalidad. La mayoría de ellas (diez) actuaría como una “guardia” que circula por la ciudad durante todo el día para dar aviso ante los más diversos problemas a las distintas áreas municipales para que intervengan.

CENTRO PARA PERROS

Una seguidilla de graves ataques de perros considerados “potencialmente peligrosos” llevó a que en los últimos meses de gestión el intendente Arroyo anunciara dos medidas en ese sentido: uno fue un decreto con el cual endureció las multas y sanciones para los propietarios que incumplan con los requisitos ya normados por ordenanza y otro fue anunciar la construcción en Laguna de los Padres de un Centro de Recuperación Canina y de Adiestramiento de Perros de Asistencia.

La polémica se inició cuando desde la Defensoría del Pueblo se hicieron eco de reclamos de la comunidad de la zona que advirtió que el espacio sería construido sobre una reserva natural y que para ello era necesario, como mínimo, un estudio de impacto ambiental. Entonces, fueron a la Justicia y se ordenó detener las obras hasta tanto ello ocurra.

“Hay que tener corazón, sentido común, hombría de bien.. no quiero seguir hablando porque me pongo loco, y realmente pensar con el corazón y dejarse de hacer política barata”, disparó Arroyo contra los defensores.

ELECCIONES 2019: CERCA DEL SUELO

El intendente, que venía de superar apenas el 5% de los votos, finalizó las elecciones generales del 22 de octubre en las que Guillermo Montenegro se impuso con el 40.23% de los sufragios con apenas el 3,81% de los votos. Sin mucho que decir al respecto, el intendente reconoció:  “Sinceramente, esperábamos resultados mejores”. Y días después, señalaría: “No puedo ser tan animal de haber perdido 160 mil votos de una elección a otra”.

LA TRANSICIÓN Y EL FINAL

La victoria de Montenegro puso a Arroyo en el lugar de intendente saliente. La tarde siguiente a los comicios lo recibió y ambos aseguraron estar listos para trabajar para tener una “transición ordenada y tranquila”.

Pero la calma duró poco: unos días después, Montenegro llamó a conferencia de prensa porque Arroyo suspendió una nueva reunión que debían tener y disparó: “Como están los números, no se pueden pagar los sueldos de diciembre”. Desde ese día la transición sólo quedó en manos de sus respectivos colaboradores y no se volvieron a hablar más.

“Le pido disculpas a toda la ciudad de Mar del Plata por las cosas que no pude hacer durante mi gestión; no fue mi voluntad, hice lo que pude, pero lo hice con buena voluntad pensando en el bien de la gente y con honradez. Me voy más pobre de lo que llegué, pero feliz, contento, por haber cumplido. Viva la patria”, fueron las últimas palabras de Arroyo este sábado en el acto de inauguración de una nueva temporada y en uno de sus últimos actos como intendente del Partido de General Pueyrredon.

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