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16/10/2019

Pulti: “Mar del Plata no puede ser el último furgón de cola de una disputa nacional”

El candidato de Acción Marplatense realza sus diferencias con Raverta y Montenegro, plantea su cercanía de cara un gobierno del Frente de Todos a nivel nacional, califica la gestión de Arroyo y proyecta el futuro de la ciudad.

Pulti: “Mar del Plata no puede ser el último furgón de cola de una disputa nacional”
(Fotos: Qué digital)

| Por Juan Bronzini

Gustavo Pulti es, en estas elecciones generales 2019, el único candidato opositor -desde Acción Marplatense- con experiencia de haber sido jefe comunal. Su campaña se basa en ese bagaje que con todo su equipo recorrió durante dos mandatos. Conoce los barrios en profundidad y muestra en cada palabra que tiene “un proyecto” sobre cada una de las cosas que se desarrollaron hasta 2015. En una charla con Qué digital, el exintendente habla de todo de cara al próximo domingo 27 de octubre, tras haber cosechado en las elecciones primarias 70.480 votos, lo que representa el 18,3%, y quedar en tercer lugar en cantidad de votos.

Proyecto vecinalista” y “con Alberto Fernández vamos a ponernos de acuerdo en cinco minutos”, se transforman en algunas de las frases más resonantes de un candidato que plantea la “necesidad” de gobernar la ciudad desde un “proyecto marplatense”, que cree en la victoria del Frente de Todos a nivel nacional y provincial y, que sabe, que en caso de ser intendente, necesitará que esas conexiones den rápidamente resultados.

Pero también, a menos de dos semanas de las elecciones, realza sus diferencias con Guillermo Montenegro -el candidato local de Juntos por el Cambio y Fernanda Raverta -la candidata a intendenta del Frente de Todos- y afirma que “Mar del Plata no tiene que ser el último furgón de cola de una disputa nacional, sino que tiene que tener un proyecto marplatense para entenderse con el país y el mundo”. Y una de sus diferencias las centra en las proyecciones de cada uno sobre la seguridad: “Vemos que Montenegro no tiene una estrategia y vemos que Raverta no habla de esto”.

– ¿Qué te pareció el debate presidencial del domingo?

– Me parece importante que haya debates e intercambios. A veces a uno le parece mortificante que los candidatos tengan tan poco tiempo para expresar sus ideas. Pero es preferible eso a la ausencia del debate.

– ¿Te encontraste con alguna opinión valiosa que no esperabas?

– En realidad, creo que, salvo la primera intervención de Alberto Fernández, lo demás no me sorprendió mucho. Me gustó la determinación en los primeros 45 segundos de Alberto sobre poner las cosas en su lugar.

 –  ¿Macri qué opinión te generó?

– El presidente tiene una filosofía, una manera de ver, cree en un determinado estado de las cosas y en una práctica de lo político que poco tiene que ver con la política y eso es algo que se vio en el debate. Lo cual transforma el análisis de la realidad en una cuestión propagandística o extremo personal y subjetivo.

En estos cuatro años nadie reconoció el retroceso de la argentina, los problemas económicos, nadie aceptó que el camino era el equivocado y siempre se dijo que estaban corrigiendo cosas del pasado. Nunca hubo tanto endeudamiento en tan poco tiempo, tanta destrucción del sistema educativo. Ha sido tremendo y la decisión política parece sostener el discurso hasta el final.

– En el ámbito local volviste a encarar una campaña después del mal resultado de 2017, ¿cómo es afrontar otra vez ese proceso?

– Nosotros siempre tuvimos la convicción de que para entenderse con la Argentina y el mundo hay que tener un proyecto marplatense y eso no depende de las circunstancias. Tener un proyecto marplatense, construir un proyecto y elaborar con todos los sectores de la sociedad. Eso significa dar los pasos necesarios para entenderse con el país y el mundo de una manera precisa, con valores e ideología. Con una orientación importante, una expresión de libertad y de la capacidad de construcción del pueblo para tener un proyecto de ciudad. Yo creo que hoy la gente está apoyando de buena medida ese proyecto que va más allá de las circunstancias electorales.

– ¿Creías hace cuatro años que ibas a volver a ser candidato?

– Yo no pienso en esto en términos personales. Somos un equipo que trabaja con ganas, con vocación, que se prepara, que estudia. Y estamos a disposición de los marplatenses y los batanenses de forma sistemática. También al servicio de la Argentina, amamos a este país.

Estamos para la lucha, para la batalla. No somos flor de un día, no aparecimos acá hace una semana, no irrumpimos en la política frente a una oportunidad, sino que hemos hecho nuestra vida de una militancia y de esa militancia asumimos las responsabilidades que caben.

“PROYECTO MARPLATENSE”

– Dentro de esa experiencia hay una campaña muy intensa apuntada a las realidades concretas de la ciudad, ¿lo de las PASO es una consecuencia?

– Nosotros vemos que hay candidatos que van con GPS a los barrios. Nosotros podemos ir con los ojos cerrados.

– La semana pasada presentaste tu proyecto de seguridad con Fernando Telpuk, ¿cómo analizás la realidad de la Policía local y de la seguridad?

– Para llevar adelante una respuesta en materia de seguridad democrática Mar del Plata necesita tener una estrategia, un responsable político que es el intendente y un responsable técnico que es Fernando Telpuk. A partir de 2015 eso se dejó de hacer.

Entonces la reconstrucción de ese hito estratégico que es la conducción por parte del gobierno local encarnado en el intendente. La coordinación de las fuerzas nacionales, provinciales y locales; la reapertura de la escuela de la Policía Local, porque la cerraron; la constitución del Centro de Análisis Estratégico del Delito para gestionar con análisis preventivo la evolución del delito en la ciudad; el asesoramiento del Instituto Latinoamericano de Seguridad y Democracia, son elementos de nuestra perspectiva sobre cómo se debe abordar la ciudad.

Yo creo que nada de esto estuvo presente en la visión de seguridad que ha presentado Arroyo para Mar del Plata. Pero tampoco está en la visión que tiene de la seguridad el candidato actual de Cambiemos que plantea la creación de una escuela de gendarmería en Chapadmalal. Eso no tiene nada que ver con una estrategia de seguridad. Los aspirantes se van a venir a preparar y cuando egresen van a ir a cubrir la frontera de Jujuy, el límite con Chile o en el norte con Paraguay.

Así como vemos que Montenegro no tiene una estrategia, vemos que Raverta no habla de esto. En consecuencia planteamos seriamente la cuestión que en el fondo tiene una raíz política. Mar del Plata no tiene que ser el último furgón de cola de una disputa nacional, sino que tiene que tener un proyecto marplatense para entenderse con el país y el mundo. El tema de seguridad lo demuestra específicamente: mientras unos improvisan una idea vaga y presentan una escuela de gendarmes como una estrategia, otros reniegan el tema y no quieren hablar. Nosotros creemos que hay que abordar la problemática para sacarlo adelante, eso es un proyecto marplatense. Ni la capital de la improvisación ni la capital de la oposición.

LA GESTIÓN ARROYO

– ¿Qué pensás del superávit del que habla Arroyo en el Municipio?

– Yo creo que hay grandes procedimientos de hegemonización de los conceptos que llegan a lugares impensados. Yo estudié ciencias económicas. El superávit de una finanza no demuestra la salud de la comunidad.

Si no comemos podemos guardar el sueldo completo. Una empresa si no invierte puede guardar la ganancia completa. Superávit es una ficción para un parámetro irrisorio que toma un gobierno que tiene los oídos tapados y los ojos vendados.

Si se descubrieran los ojos y se destaparan los oídos se darían cuenta que no hay Ibupirac en las salas de salud. Verían que las luces apagadas no se prenden más. Verían que las calles rotas no se reparan. Verían que la desocupación crece sin que nadie se capacite para un oficio para tener posibilidades de inserción.

Lo que ve la gente es que la ciudad está peor. Eso es lo que no ve Arroyo y lo que no ven algunos sectores que ideológicamente piensan que se está bien por tener plata guardada. Se está bien cuando se invierte con resultados sociales. Los polideportivos, el CEMA, la orquesta infantojuvenil en los barrios, los programas PEBA de capacitación de oficios dan mucho más resultados sociales que el dinero que tiene guardado el señor Arroyo por una cuestión de orgullo personal que no tiene relación con los intereses de la comunidad.

EL FUTURO

– El plan estratégico es una bandera de Acción Marplatense, ¿qué actualización hay que hacerle después de cuatro años sin utilizar ese plan?

– Lo que hace falta es ejecución. Con los procedimientos de planeamiento que se han desarrollado con el plan estratégico, el plan de acción del BID (Banco Interamericano de Desarrollo) y el Plan Maestro de Transporte y Tránsito tenemos un norte claro para dónde ir. No hay que agregar nada a estas estrategias que están evaluadas y pensadas por equipos técnicos.

Hay que ejecutar. Pasar a la acción. Por eso también decimos que desde el 10 de diciembre tiene que estar en Mar del Plata un proyecto al frente que conozca con idoneidad las herramientas de gestión. Que tome decisiones y las ponga en marcha.

Conozco a Alberto Fernández y Axel Kicillof hace mucho tiempo. Vamos a ponernos de acuerdo en cinco minutos. Lo que no tenemos que perder acá son años viendo cómo se hace para gestionar.

– ¿Para el domingo 27 que expectativas tenés?

– Las expectativas son que Mar del Plata arranque con su proyecto vecinal. Para nosotros ese proyecto es de unidad marplatense para la Argentina que viene que le va a dar los mejores resultados a los vecinos.

Pensamos que Mar del Plata tiene que sortear, siendo un proyecto vecinal, ser la capital de la oposición, la ciudad de Macri en el país de Alberto, que es lo que muchos pretenden. Y hay que sortear la improvisación.

Mar del Plata no se gobierna con folklore, se gobierna con herramientas de gestión. Con proyectos claros, con valores ideológicos precisos para la inclusión y el desarrollo humano. Para el desarrollo industrial y turístico, el desarrollo de la educación. Con herramientas precisas.

Esa apelación del marplatense de ponerse de pie y hacerse valer es muy positiva. Macri va a cerrar en Mar del Plata, no porque quiera la ciudad, sino porque quieren una ficha para el PRO. Una base de sustentación para nuevas aventuras. Nosotros pensamos que no hay que jugar con el destino de los marplatenses.

Y, por otro lado, hay gente que pretende quedarse con la ciudad en base a una lista sábana. Nosotros queremos gobernar Mar del Plata en función a proyectos concretos. Si unos votan para que no gane Montenegro o para que no gane Raverta, vamos a terminar en alguno de los dos polos. O capital de la improvisación o capital de la oposición, yo invito a que demos un paso de unidad marplatense para ser capital del turismo y de la industria.

 

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