Crimen de Lucía: “Tenía una hija con futuro, ahora no tengo nada”

Miles de personas acompañaron a la familia de la joven brutalmente asesinada. Guillermo, Marta y Matías pidieron penas ejemplares y condenas efectivas y dijeron no estar asustados por las amenazas que reciben.

15/10/2016
Crimen de Lucía: “Tenía una hija con futuro, ahora no tengo nada”
(Fotos: Evelyn Bazzana / QUÉ Digital)

Su rostro como bandera. Una Lucía. Miles de Lucías. Su rostro en cada cartel, en cada pedido de Justicia, en cada grito contenido, en cada lágrima derramada. Su sonrisa invadió este sábado la ciudad; desde Playa Serena y hasta la Municipalidad, su cabello despeinado, sus ojos cómplices y la sonrisa libre de una adolescente de 16 años con todo por vivir se convirtieron en la bandera, en el grito, en la demanda: “Vivas nos queremos. Justicia por Lucía”.

Tras la multitudinaria convocatoria que tuvo lugar en Playa Serena y recorrió varias cuadras sobre las Ruta 11, miles de marplatenses se congregaron cerca de las 14 en la Municipalidad para acompañar a la familia de Lucía, la adolescente de 16 años violada y brutalmente asesinada el pasado fin de semana en la zona de Playa Serena.

Guillermo Pérez y Marta Montero estuvieron presentes y, en un abrazo profundo y sentido, se fundieron con Matías, hermano de Lucía y quien junto a su novia Evelyn encabezó la marcha en la zona sur de la ciudad. En sus rostros, todo y nada a la vez: el dolor de una madre, el dolor de un padre, el dolor de un hermano; el dolor que hoy siente toda una ciudad, todo un país.

Las consignas fueron las mismas que meses atrás, pero hoy con más peso y significancia todavía: “Ni una menos”, “Vivas nos queremos”, “Somos el grito de las que ya no tienen voz”. El pedido, sin banderas políticas, fue uno y al unísono: justicia por Lucía, para que su muerte no haya sido en vano, para que sus asesinos –Juan Pablo Offidani y Matías Farías, actualmente detenidos- sean juzgados y condenados y no vuelvan a hacer daño.

EL DOLOR DE UNA MADRE, EL DOLOR DE TODAS LAS MADRES

Después de una semana por demás intensa, Marta empieza a caer. En su rostro se ve el dolor de una madre, pero a la vez en sus ojos se vislumbra la fuerza, también, de una madre. “La lucha por mi hija me mantiene en pie; gracias a todos los que nos acompañan”, dijo entre lágrimas y mientras miles de personas sostenían un cartel con la cara de su hija.

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“Yo lo único que quiero es que se haga justicia, que me acompañen, que estén en este dolor y que me respeten”, aseguró y se mostró tranquila, segura y sin miedo, pese a las amenazas que viene sufriendo su familia: “Yo no tengo miedo, no le hice nada a nadie: ya perdí mi hija, que es lo más preciado ¿miedo de qué voy a tener ahora?”.

Junto a su hijo Matías y su esposo Guillermo, Marta contuvo las lágrimas y gritó: “Que nos amenacen, que nos amedrenten, pero que sepan que no me da miedo. Nada peor puede pasar”. Notablemente indignada, y de a poco aflojando y dejando ver ese, su dolor más intenso, Marta llamó a la sociedad a involucrarse, a comprometerse, a no ser indiferente. “Esta gente no puede estar más acá. Tenemos que comprometernos, ayudarnos, buscar la forma de que esta gente no haga más daño. Yo soy una mujer de bien, trabajo, ¿por qué tengo que pasar por esto?”, se preguntó y recordó a su hija, esa pequeña que vio nacer y que murió antes de llegar a conocer todo lo que la vida tenía para ella.

“Mi hija tenía todas las ilusiones. Yo confío en que va a haber justicia, la fiscal es una excelentísima persona, está muy comprometida, confío en ella. No es justo que nos maten a nuestros hijos de esta manera. Yo tenía una hija con todo un futuro y ahora no tengo nada”, completó, antes de fundirse en un abrazo con sus seres queridos.

ZONA LIBERADA Y PEDIDO DE JUSTICIA

Guillermo acompañó las palabras de su mujer, pero también habló de la necesidad de Justicia. “Ellos buscan que nos callemos, que no reclamemos, como hacían en el Alfar, porque han hecho un montón de bestialidades y la gente les tenía miedo porque eran los capos del barrio”, había dicho Marta y Guillermo asintió, sin agregar ni una palabra más.

En ese sentido, el papá de la adolescente pidió “que las penas sean más largas” y de cumplimiento efectivo y que los asesinos de su hija “no salgan porque si no va a estar lleno de violadores y asesinos”. Y finalmente, tanto Guillermo como Marta y Matías agradecieron el apoyo de la gente: “Estamos muy agradecidos, porque esto no puede seguir pasando”.

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