Sábado 25 de mayo | Mar del Plata
07/03/2020

Día de la Mujer: las juventudes que interpelan lo establecido para generar cambios

Desde el primer #NiUnaMenos, adolescentes y jóvenes encontraron en la organización y el debate un espacio abierto para impulsar transformaciones. De las asambleas a la calle.

Día de la Mujer: las juventudes que interpelan lo establecido para generar cambios
(Fotos: archivo / Qué digital)

El 8 de marzo en el Día Internacional de la Mujer se conmemora la lucha que a lo largo de la historia las mujeres han encabezado e impulsado, en busca de igualdad de derechos dentro de una sociedad organizada históricamente en torno a la figura del hombre. La idea de conquistar nuevos espacios y de abrazar aquellos que fueron negados durante muchísimo tiempo se mantiene como una llama encendida en el espíritu de las más jóvenes, quienes desde que se realizó el primer #NiUnaMenos, allá por 2015, y se comenzó a hablar de la legalización del aborto, ya por 2018, comenzaron a apropiarse de las calles y a ocupar lo público para salir a la luz y denunciar que la sociedad debe generar un cambio radical para que podamos vivir mejor.

8M | 2020 Una gran cantidad de colectivos sociales en el mundo saldrán a las calles contra el patriarcado, que reproduce la desigualdad, y contra el “capitalismo salvaje”, que lo alienta. Grupos, gremios, agrupaciones, fundaciones y ONG del mundo entero se unen en la lucha y encabezan de forma autoconvocada el Paro Internacional de Mujeres, con reclamos contra los femicidios, la brecha salarial, el acoso, las desigualdades en todas sus formas, y en pos de la igualdad, la libertad, derechos laborales, profesionales y personales. 

Son las jóvenes quienes tomaron la posta de aquellas mujeres pioneras, que a fuerza de lucha ganaron espacios y adquirieron derechos. Son ellas, las adolescentes que saben del poder que tiene luchar acompañadas ante una sociedad machista, que está aprendiendo de a poco a deconstruirse.

Son las más jóvenes, conscientes de los derechos adquiridos, las que se organizan y empoderan para hacerlos valer y reclamar las deudas de la democracia. Son ellas las que desde los pequeños -y no tan pequeños- ámbitos no permiten situaciones de violencia, se animan a hablar y hacerse escuchar y buscan generar nuevos pactos con otras mujeres, disidencias y hasta con los varones para generar el cambio social que tanto anhelan (y necesitan) las nuevas generaciones.

En este marco, Qué digital consultó a quienes forman parte activa en organizaciones como la Federación de Estudiantes Secundarios (FES) y la Federación Universitaria Marplatense (FUM), para indagar sobre los temas que lograron ponerse en agenda en asambleas y ámbitos académicos y que hasta hace muy poco tiempo no se tenían en cuenta como problemática a tratar.

FEMINISMO, JUVENTUD Y REVOLUCIÓN

– En líneas generales, y en el contacto con estudiantes, ¿por qué las jóvenes se vuelcan al feminismo? ¿Qué creen que ha cambiado desde la irrupción del feminismo en la juventud (en términos de vínculos, organización, reclamos, formación)?

– Florencia Giménez (FUM): Las juventudes nos acercamos al feminismo porque tenemos una historia ahí que es de todas las luchas feministas que se han logrado y luchado a través del tiempo, que son nuestras enseñanzas y que principalmente nos han enseñado, que es algo que decimos mucho dentro del feminismo, y que es empezar a cuestionarlo todo y cuando empezás a cuestionarlo todo dejamos de naturalizar un montón de cuestiones que pasaban en nuestras vidas cotidianas: tienen que ver con acciones, con relaciones que generamos con les otres, los otros y las otras; tiene que ver con repensar los mandatos, los estereotipos de lo que podemos hacer, de lo que no podemos hacer o si hay algo que no podemos hacer. Se trata de repensar las estructuras incluso del Estado mismo, repensar acá en la Universidad Nacional los núcleos problemáticos de cada una de las profesiones.

El feminismo nos ha hecho problematizar todo, desnaturalizando y avanzar hacia justamente cambiarlo todo. Me parece que estas cuestiones nos atraviesan personalmente y nos hacen organizarnos y militar el feminismo desde los distintos espacios donde nos toca.

– Muriel Badillos (vicepresidenta de la FES):  Como joven estudiante que milita el feminismo y en los centros de estudiantes desde hace muchos años creo que nos volcamos al feminismo en este último tiempo porque empezó a haber más información sobre lo que es la violencia patriarcal, sobre lo que es la opresión. Y ahí nos dimos cuenta nosotras las jóvenes que también es lo que vivimos día a día en el colegio, que la opresión está dentro del colegio a partir de micromachismos o incluso violencias más graves. Y a partir de eso creo que lo que cambió fue la organización nuestra, desde la organización de una red de contención en los colegios entre nosotras mismas, o una jerarquización de las secretarías de género, o incluso reclamos más puntuales hacia los directivos, como la necesidad de un protocolo de género en todos los colegios, o de la aplicación de la Educación Sexual Integral (ESI), o reclamos puntuales por violencia así sea de directivos, profesores o los alumnos. Y ahí es donde estamos nosotras haciéndole frente a todas estas cosas, gracias al feminismo y gracias a la concientización que nos dio el feminismo sobre las cosas.

– ¿Desde cuándo notan una incidencia mayor del movimiento feminista entre la juventud?

– Florencia Giménez (FUM): El momento en el que hemos logrado masificar la lucha feminista y visibilizar el feminismo y las juventudes fue en el #NiUnaMenos, que logró un hito en la historia contemporánea donde logramos que la sociedad argentina discuta y vea qué es lo que nos estaba pasando o qué es lo que nos pasa a las mujeres  y disidencias en nuestro país. Las consignas “Ni una menos, vivas y libres nos queremos” creo que a las juventudes nos interpelaron, nos hicieron acercarnos a distintas organizaciones estudiantiles, agrupaciones feministas y distintos espacios para justamente decirle basta a esta situación y avanzar hacia la construcción de una sociedad más justa.

– Muriel Badillos (FES): Tuvimos mayor incidencia creo que hace dos o tres años gracias a la información sobre lo que es la violencia patriarcal, a la resignificación de la violencia de género y a partir de la visibilización de los femicidios, de la violencia, del machismo, del micromachismo. Ahí es donde nosotras también salimos. Pero en los últimos años cuando se discutió el proyecto de ley de Interrupción Legal del Embarazo es cuando sabemos que somos un pilar fundamental y ahí es cuando empezamos a reclamar sobre la ESI, y ahí decimos “ESI para decidir”. Entonces realmente ahí entramos y reclamamos en las calles y en los colegios para la real implementación de la ESI, que es una ley que no se cumple dentro de ningún tipo de institución.

– ¿Cuánto ha tenido que ver en la participación estudiantil dentro del feminismo el debate por la legalización del aborto?

– Florencia Giménez (FUM): Luego del #NiUnaMenos otro momento donde fue muy imponente e importante el acercamiento de las juventudes al feminismo fue el debate por la legalización del aborto, donde las jóvenes y les jóvenes logramos abrir el debate del derecho a decidir sobre nuestros cuerpos como un debate personal y un debate político donde no solo logramos organizarnos sino que también lo debatimos dentro de las instituciones de las que nos toca ser parte. En ese momento también inundamos las calles, también logramos abrir el debate a otros espacios necesarios. No solo debatirlo sino generar las herramientas de formación y las herramientas de difusión sobre el protocolo de Interrupción Legal del Embarazo (ILE) o la Educación Sexual Integral (ESI). Me parece que fue un momento donde a las juventudes se nos interpeló de gran manera como decía antes, personal y políticamente organizándonos en pos de esta lucha.

Logramos abrir el debate del derecho a decidir sobre nuestros cuerpos como un debate personal y un debate político.

– En los ámbitos académicos se ha logrado instalar una agenda con demandas vinculadas con el feminismo (ESI, acoso, derechos de las mujeres, identidad de género) ¿cómo ha sido ese proceso? ¿Consideran que era una demanda postergada?

– Florencia Giménez (FUM): En los ámbitos académicos desde el estudiantado hemos logrado poner en agenda distintos temas y temáticas de la agenda feminista, hemos logrado avanzar hacia la discusión de que se implemente la Educación Sexual Integral y en la Universidad hemos reclamado y aprobando un proyecto en comisiones del Consejo Superior hace muy poquito y hemos logrado discutir la transversalización de la perspectiva de género en todos los planes de estudio de todas las currículas de todas las carreras de nuestra universidad. Esta cuestión no es nada menor porque viene a repensar los núcleos problemáticos de cada profesión y repensar los orígenes.

Asimismo hace muchísimos años venimos generado distintos proyectos y distintos cambios de normativa que permitan posicionar a la Universidad como un ámbito donde no se permite ningún tipo de violencia hacia las mujeres y disidencias. Distintas instancias más como el protocolo, como fue la Ley de Identidad de Género para nuestra universidad, como fueron las distintas campañas de visibilización del acoso callejero, las distintas campañas que han logrado que las y les estudiantes pudieran visibilizar las cotidianidades que vivimos mujeres y disidencias, entre otro montón de cuestiones en las que seguimos trabajando y que vienen hace mucho tiempo, que vienen con mucha organización, mucho debate y mucho acompañamiento de todas las estudiantes.

– Muriel Badillos (FES): En los ámbitos académicos siempre hubo una agenda de género, siempre la hubo. Pero con el incremento de la violencia y su visibilización también surgió el lado de prevenir desde lo educativo. Entonces ahí es cuando también se le empieza a dar bola a nuestra agenda del centro de estudiantes y de género en la que reclamamos por la real implementación de la Educación Sexual Integral y hablamos de la contención entre las pibas, la mayor importancia a la secretarías de género que se les estuvo dando entre los centros de estudiantes y los directivos de cada institución. Y también los debates sobre inclusión, sobre violencia, los noviazgos y demás que son un logro, pero que vamos a seguir reclamando por nuestros derechos. Nosotras las pibas, la jóvenes, tenemos un montón de cosas para seguir aportando a la educación y a lucha feminista y por eso nunca vamos a dejar de salir a las calles.

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07/03/2020