Sábado 24 de octubre | Mar del Plata
¡Seguinos!
16/05/2020

“Nací de nuevo”: a un mes del alta, el relato de la enfermera recuperada de coronavirus

Mariela recibió el alta médica hace casi 30 días y hace dos semanas volvió a trabajar. En primera persona, habla sobre su experiencia, el contagio de sus hijos, el miedo, la incertidumbre y la importancia de la cuarentena.

(Fotos y video: Qué digital)

Mariela cuenta su historia con serenidad, pero en sus gestos, en el tono que usa y en las palabras que elige deja entrever algo del sinfín de sensaciones que lo tocó atravesar durante los últimos dos meses, desde que le diagnosticaron coronavirus y luego de recibir el alta médica -hace casi un mes- tras permanecer internada casi 30 días en una clínica de Mar del Plata, sabiendo que sus hijos también se habían infectado y que ella no podía acompañarlos ni cuidarlos. Miedo, dolor, angustia e incertidumbre, pero también alivio y esperanza.

Mariela tiene 41 años, es enfermera y se desempeña en la Clínica Pueyrredon. Hace 15 días volvió a trabajar, tras cumplir con el aislamiento obligatorio luego del alta médica y después de haber podido regresar a su casa y reencontrarse con su hijo, de 20 años, y su hija, de 14, quienes también fueron diagnosticados con la enfermedad -aunque se trató de dos casos asintomáticos- mientras ella permanecía internada.

El de Mariela fue el primer caso positivo de coronavirus dentro del sistema de salud de Mar del Plata, ya que a fines de marzo de este año contrajo covid-19 tras haber tenido contacto y atendido a un hombre de 51 años que fue tratado en la clínica privada -ella se desempeñaba en el segundo piso, espacio designado para el tratamiento de la enfermedad- y que falleció algunas semanas después, producto de la gravedad de su cuadro médico.

“Nací de nuevo”, asegura, en la intimidad de su casa del barrio Santa Paula, acompañada por sus hijos y mientras día a día intenta recuperar la normalidad, superar el miedo -que hasta le impide, por el momento ir a hacer compras- y todo lo que le tocó atravesar. En una entrevista con Qué digital, habla sobre su diagnóstico, la discriminación que sufrió su familia, los riesgos de trabajar en la salud en medio de una pandemia y la importancia de que la población cumpla con la cuarentena.

– ¿Cómo fue el proceso de diagnóstico y tratamiento?

– El 16 de marzo recibí al primer paciente (de la clínica) que era positivo y a partir de ahí estuve con miedo. Por más de que mi profesión sea estar en contacto con enfermedades esto era nuevo para todos, pero uno tiene que ponerle el alma. Tres días lo tuve a ese paciente y luego subió a terapia. Después tuvimos a otro paciente. Fueron diez días en los que estuve bien. El 25 de marzo tuve una baja de presión y ni bien llegué a la clínica fui a la guardia, pero era solo un bajón de presión. Al día siguiente cuando volví de trabajar me sentía más cansada y estaba con nauseas. Me duché y me fui a recostar. Cuando me levanté, sentí escalofríos y cuando me tomé la temperatura me dio 38.4. Yo nunca en la vida levanto temperatura así que inmediatamente llamé a mi supervisora, se contacto con la infectóloga y llamé al 107 y me fui para la clínica, donde activaron el protocolo y quedé internada en aislamiento.

Me hicieron el hisopado y una tomografía donde salió que tenía neumonía; era la sintomatología del coronavirus y al otro día recibí el resultado que era positivo. A mí más que el positivo me sorprendió la tomografía, porque tenía una neumonía bastante grave (bilateral atípica) y eso me asustó mucho, tuve mucho miedo. Fue el momento más duro.

– ¿Qué síntomas tuviste durante el desarrollo de la enfermedad?

– Síntomas respiratorios no tuve, estaba cansada y con nauseas, tenía diarrea. Y con respecto al tratamiento, enseguida empezaron con antibióticos. Los mayores dolores eran porque me sacaban sangre dos veces por día, tengo poco acceso venoso entonces eso era lo más difícil. Después sentía malestares gástricos más que nada y me salieron alergias en las manos. No tenía conjuntivitis, pero sí tuve como un derrame en el ojo izquierdo, que tenía que ver con la enfermedad también. En total me hicieron nueve hisopados, fueron muchos días de internación (27) y en la clínica estaban sorprendidos porque no se iba la enfermedad.

enfermera recuperada coronavirus mar del plata

– ¿Cómo fue el trabajo y el contacto con el paciente que te tocó atender?

– Desde el primer momento que se empezó a hablar de la enfermedad, en la clínica ya teníamos todos los elementos de protección personal. El señor tenía mucha tos, fue el más grave que tuvimos. Creo que cumplí con todo, pero también fue cambiando el protocolo con el correr de los días. Ahora es más estricto, antes era barbijo, antiparras, botas y camisolín, pero era menos lavado de manos con alcohol. Ahora el lavado de manos con alcohol es constante, en el mismo momento en que uno se va cambiando la ropa.

– Tus hijos se infectaron y también se recuperaron, ¿cómo lo vivieron como familia?

– Mi miedo más grande eran mis dos hijos. Desde un primer momento le pregunté a mi supervisora qué riesgos tenían mis hijos y me dijeron que si cumplía con todo, no iba a pasar nada. Yo llegaba, me bajaba del auto, entraba directo a ducharme y cumplía todo y sin embargo, se enfermaron igual.

Yo estaba internada, el 2 de abril vinieron a hisoparlos a ellos porque eran los únicos dos con los que tenía contacto estrecho. Los hisoparon a la mañana y 19:30 me llamó la doctora Cristina Miglioranza (infectóloga de la Clínica Pueyrredon) y me dijo que los dos eran positivos. Eso fue terrible.

Yo llegaba, me bajaba del auto, entraba directo a ducharme y cumplía todo y sin embargo, se enfermaron igual.

Por más que son grandes, mi hijo tiene 20 años y la más chica 14, son criados de otra forma a los chicos de ciudad. Nunca habían estado solos, son muy dependientes. No tuvieron ningún síntoma, estuvieron los dos acá solos y el padre venía a traerles cosas y se las dejaba para que ellos después las agarraran. No podían estar en contacto con nadie. Ellos se curaron más rápido, el 14 de abril recibimos la segunda PCR negativa. Supieron que estaban enfermos por el hisopado, porque estábamos seguros de que iban a dar negativo, pero cuando dieron positivo fue un impacto para todos.

LA VUELTA AL TRABAJO Y EL RIESGO PARA EL PERSONAL DE LA SALUD

– Hace dos semanas volviste a trabajar a la clínica, ¿cómo fueron los primeros días y cómo te sentiste?

– El 29 de abril me dieron el alta definitiva de la Aseguradora de Riesgos del Trabajo (ART) y tenía que comenzar el 30 de abril, pero desde la clínica me llamaron para darme unos días más. La doctora Miglioranza no quería que volviera tan pronto, me dieron unos días más y recién volví a trabajar el 3 de mayo.

No empecé jornada completa, sino de 8 a 13 y ahora el lunes empiezo a hacer jornada completa. No volví al piso que está asignado para covid-19. Más que nada por pedido de mis hijos, es difícil para ellos, aunque también para mí y para toda mi familia. El primer día fui más con miedo, pero después voy a hacer mi trabajo y es lo que me gusta.

La realidad es que te cambia mucho esto, la verdad es que todavía no he ido a ningún negocio, me cuesta mucho. Por ahí tengo que ir a comprar algo y no lo puedo hacer todavía. Cuando volví a mi casa tenía miedo a la discriminación. Eso era difícil. Realmente yo no lo sentí, era un miedo y cuando me dieron el alta y volví a mi casa me estaban esperando. En su momento cuando estaba internada sí hubo discriminación, nos denunciaron, denunciaron que ellos estaban solos. Y hay un grupo del barrio por seguridad y cuando salió también fue un desparramo, la gente creía que me había abrazado al enfermo o algo así. Pero lo cierto es que es mi trabajo y uno está expuesto.

– En estos últimos días se sumaron varios casos positivos entre el personal de salud, ¿cómo viven esta situación en la clínica? 

– Hoy hay médicos contagiados de la clínica y no estuvieron asistiendo pacientes. Con esto de que muchos enfermos son asintomáticos es más difícil. En consultorio, por ejemplo, no sé si atienden con antiparras y (el virus) también entra por los ojos. Nosotros cuando atendemos al paciente, estamos todos cubiertos y sin embargo, me contagié. Imaginate estando solo con el tapabocas o barbijo. Por más que uno extreme los cuidados con el lavado de manos, realmente es complicado.

Mariela, al momento de dejar la clínica tras recibir el alta médica (Foto: Clínica Pueyrredon)

– Al estar recuperada, ¿cómo sigue el proceso? ¿Cuál es el riesgo de contagio?

– Unos días antes de recibir el alta doné sangre para que se hagan investigaciones, pero no sé realmente los resultados. Hay que donar sangre para utilizar el plasma de los pacientes recuperados, para analizarlo y probarlo en pacientes. Pero la verdad es que todavía no sé si me puedo volver a contagiar. No me arriesgo y como sufrí la neumonía estoy más miedosa.

– Como enfermera y paciente recuperada, ¿por qué dirías que es tan importante cumplir la cuarentena?

– Es importante la cuarentena para que no se colapse el sistema de salud; ahora que están aumentando los casos por suerte no hay internados, pero si fueran más complejos (los cuadros médicos) colapsaría el sistema de salud y sería complicado porque tenemos que exponernos más. Si el personal sanitario se contagia es grave porque no somos una gran cantidad y ahora como todas las clínicas necesitan enfermeros, no se consigue personal.

Es necesario que la gente se quede adentro para no pasar la enfermedad. Es mucha la soledad que se vive internado en la clínica, es muy duro, aunque yo lo viví diferente porque estaban mis compañeros. Yo lo vi en el paciente que falleció cuando yo estaba internada y es muy triste para él y para la familia que queda, porque no hay una despedida como corresponde, nadie puede abrazarte ni estar con vos. Yo lo vivía cada día estando sola ahí adentro, fue fuerte porque éramos los únicos dos pacientes con tomografías similares. Fue muy difícil. Me aferré a mis hijos y le pedía a Dios que me diera otra oportunidad de seguir estando con ellos. Los últimos años para nosotros fueron muy difíciles y necesitaba una oportunidad más de vida. Creo que nací de nuevo realmente.

Ver más: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,