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21/06/2019

Repudio al diputado Castello: “La negación sistemática no es inofensiva”

Fabián Muñoz, hijo de la referente de Abuelas Mar del Plata Ledda Barreiro, le envió una carta abierta al legislador marplatense que busca que se derogue la ley que promueve el uso de la expresión “30 mil desaparecidos”.

Repudio al diputado Castello: “La negación sistemática no es inofensiva”
(Fotos: archivo / QUÉ Digital)

Luego de que el polémico diputado y autoproclamado precandidato a intendente de General Pueyrredon dentro de Cambiemos, Guillermo Castello, impulsara un proyecto que busca derogar una ley –aprobada en 2017- que insta a los tres poderes del Estado a utilizar la leyenda “30 mil desaparecidos” en sus publicaciones, ediciones gráficas y/o audiovisuales, Fabián Muñoz -hijo de la referente de Abuelas de Plaza de Mayo Mar del Plata, Ledda Barreriro, y parte del equipo de la filial local- dio a conocer una dura carta pública dirigida al legislador, en la que entre otros conceptos advierte: “El método de la negación sistemática no es inofensivo y se basa en la repetición de lo relativo, para normalizar lo peor”.

En concreto, la polémica se desató en las últimas horas luego de Castello publicara a través de sus redes sociales un mensaje en el que puntualizaba que “tomó estado parlamentario nuestro proyecto para derogar la infame ley 14.910, que obliga a insertar la leyenda ‘30.000 desaparecidos’ violando flagrantemente los principios de verdad y libertad de expresión y que fue seriamente objetada por la propia Comisión Interamericada de Derechos Humanos (CIDH)”.

Y en ese sentido, naturalmente, su iniciativa comenzó a crecer en cuanto a repercusión y a recibir lógicos rechazos, teniendo en cuenta que no es la primera vez que opta por abordar temáticas polémicas. Sin ir más lejos, Castello presentó -meses atrás- un proyecto con el objetivo de quitarle los programas sociales a quienes participen de cortes de calle o piquetes y eso le valió numerosos repudios, de diversos sectores, en su mayoría populares.

Ahora, y pese a que en realidad el proyecto en cuestión fue ingresado a la mesa de entradas de la Cámara de Diputados Bonaerense en marzo de este año, Castello se mostró difundió el estado del expediente, que hace referencia a una ley que fue aprobada en 2017 y que incorpora “de manera permanente en las publicaciones, ediciones gráficas y/o audiovisuales y en los actos públicos de gobierno, de los tres poderes de la provincia de Buenos Aires, el término dictadura cívico-militar, y el número de 30.000 junto a la expresión desaparecidos, cada vez que se haga referencia al accionar genocida en nuestro país, durante el 24 de marzo de 1976 al 9 de diciembre de 1983”.

CASTELLO

Ante este escenario, Fabián Muñoz -integrante de Abuelas de Plaza de Mayo Mar del Plata e hijo de Ledda Barreiro, presidenta de la entidad local- le envió una carta abierta al legislador, pero no solo como “militante de los derechos humanos”, sino también como “persona común, con una familia y vecino de Mar del Plata”.

“Más allá de mi identidad ideológica y política, pertenezco a una familia, un espacio y un amplio sector social que sufrió en propia carne la postura oficial absoluta, la falta total de libertad y el impedimento para realizar las investigaciones que nos conduzcan a la ‘verdad’, acompañado todo esto de una abundante cuota de violencia y terror que se prolongó durante años”, expuso en un fragmento de la carta.

Y en ese marco, ahondó acerca del impacto de este tipo de iniciativas o discursos en una sociedad que lucha porque haya memoria, verdad y justicia: “El método de la negación sistemática no es inofensivo y se basa en la repetición de lo relativo, para normalizar lo peor. Por este motivo no me asombra que usted, el único legislador que apoyó directamente el 2×1, el perdón encubierto a los genocidas argentinos, presente este proyecto que pide la derogación de lo que tardó cuarenta años de luchas construir, porque los 30.000 desaparecidos son una síntesis de la conciencia colectiva“.

  LA CARTA COMPLETA DE FABIÁN MUÑOZ 

Le escribo esta carta abierta en mi condición de militante de los DDHH, pero también desde otros aspectos que componen mi perfil de persona común, con una familia y vecino de Mar del Plata como usted. El motivo de esta misiva tiene relación con su reciente proyecto para la “derogación” de la expresión “30 mil desaparecidos” en los textos y piezas gráficas o audiovisuales que produzcan los tres poderes del estado de la provincia de Buenos Aires.

Creo importante aclarar que no lo hago con el fin de defender la Comisión Interamericana de DDHH a la cual usted hace referencia en esta propuesta y que, según sus propias palabras, “tiene una enorme tradición en el campo de la izquierda”, tampoco para estar en desacuerdo con los temores que usted expresa en los argumentos de este proyecto, cuando dice: “la imposición legislativa de una postura oficial absoluta promueve la formación de un discurso único, atenta contra la libertad y clausura cualquier investigación presente y futura que pudiera arrojar resultados que no concuerden con esa visión”, ya que más allá de mi identidad ideológica y política, pertenezco a una familia, un espacio y un amplio sector social que sufrió en propia carne la postura oficial absoluta, la falta total de libertad y el impedimento para realizar las investigaciones que nos conduzcan a la “verdad”, acompañado todo esto de una abundante cuota de violencia y terror que se prolongó durante años.

Creo en la democracia y en la diversidad, en la necesidad de coexistir con acuerdos de convivencia y respeto. Soy una persona convencida sobre la importancia de poner luz sobre el oscurantismo político de la mentira, el oportunismo y el rechazo a toda idea que contribuya a la negación de las matanzas, los abusos y el sometimiento cultural.

Sin embargo, hay que hacer un breve repaso en el cual es imposible no observar la naturaleza inicial desde donde surgen los nombres que tienden a sintetizar de manera dramática a los procesos genocidas en nuestra humanidad, basta con observar alguno de los más vastos y difundidos, como el Genocidio Armenio y el Holocausto, en el primero se habla de un millón de asesinados y en el otro de seis millones de exterminados, sin embargo, existen algunos sectores cuya característica común es el de contar con una capacidad exacerbada para negar lo horrendo utilizando el instrumento contable como recurso relativista. Usted tiene la representación de esta postura en la legislatura de nuestra provincia como parte del oficialismo, cosa que no sorprende ya que siempre mantuvo esta posición. Imagino el orgullo que sentirá al saber que es nuestra ciudad el mayor cobijo de genocidas con prisión domiciliaria del país y al mismo tiempo el rechazo que debe tener de ser marplatense, teniendo en cuenta que su población fue la que repudió y obligo a la justicia a colocar al genocida Etchecolatz otra vez en la cárcel.
Tal vez podría fortalecer su propuesta legislativa sumando los genocidios antes nombrados para que cuando se hable, por ejemplo, del Holocausto, se pueda dejar abierta la puerta de la duda, ya que es posible que no sean seis millones y que los armenios no estén muertos y solo hayan viajado para vivir cómodamente en Europa, como decían de nuestros desaparecidos.

El método de la negación sistemática no es inofensivo y se basa en la repetición de lo relativo, para normalizar lo peor. Esto hace que el millón, los seis millones y por qué no, los treinta mil, no sean en realidad más que cifras infladas por organizaciones de izquierda o subversivas, a las que suelen defender instancias como la CIDH, durante la dictadura Anmesty International u otras que tratan de denunciar y frenar al avance de los planteos que personas con su perfil tratan de propagar en distintas regiones del globo. Por este motivo no me asombra que usted, el único legislador que apoyo directamente el 2×1, el perdón encubierto a los genocidas argentinos, presente este proyecto que pide la derogación de lo que tardo cuarenta años de luchas construir, por que los 30.000 desaparecidos son una síntesis de la conciencia colectiva.

Usted relativiza la cifra, para hacer lo planificado por el estado de manera masiva y espantosa entre 1976/1983 algo que tenía que pasar y sobre lo cual solo puede existir una reconciliación forzada, sin reparaciones, justicia ni arrepentimiento. Lo suyo no es una casualidad, sino una causalidad. Por eso hay que estar atentos a lo que personas con su perfil político, los de la Dra. Carrió o la Ministra Bullrich hagan y proyecten.

Siendo marplatense, viviendo en la ciudad martirizada por un gobierno nacional, provincial y municipal del cual usted forma parte, no puedo dejar de preguntarme por les decenes de miles de desocupades que las políticas neoliberales que usted sostiene han dejado en la ruina. Me pregunto qué pensarán elles, de usted que teniendo la responsabilidad que tiene se ocupa de poner un granito de arena para achicar o negar nuestro genocidio sufrido a base de persecuciones, secuestros, violaciones y, encarcelamiento y exilio, en vez de ocuparse de les decenas de miles de desaparecides funcionales que su sistema perverso genera cada mes.

Me pregunto: ¿Cuál es la cifra que le vendría mejor para hacer un nuevo proyecto que niegue la realidad? ¿Le parece que, en vez de hablar de diez millones pobres, digamos que hay millones de vagos sin voluntad? ¿O que los cuatro millones de desocupados o sub ocupados son solo mediocres que no dan la talla en su sistema meritocrático? En que listado de desaparecides le parece que podríamos poner a los chicos de los comedores, a quienes duermen en la calle, a la inmensa cantidad de gente que pierde los derechos y la esperanza todos los días. ¿Incluiría la incertidumbre y desesperación de les familiares del submarino ARA San Juan? Usted cree que su proyecto será útil para recuperar la identidad de mi sobrina/no apropiado luego del asesinato de mi hermana y cuñado secuestrados? ¿Le parece que al hablar de elles estoy violando alguna libertad, o la posibilidad de investigar?

No hay dudas que es muy probable que nos hayamos equivocado, ya que durante la dictadura no había un Área de Desapariciones por Razones Políticas, no había donde ir. El único ámbito era la resistencia ya sea en la calle, en las cárceles, en el exilio, donde se comenzó a construir la escalofriante cifra de la “entelequia”, como definió Videla al “fenómeno de los desaparecidos”. Tal vez deba agregar esto a su proyecto; proponer que la frase “30.000 desaparecidos” que surgió en las cuevas de la opresión, sea reemplazada por una más amplia e inclusiva: “¡No están, no se sabe quiénes son, están…desaparecidos!”

Fabián Muñoz.

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