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03/05/2019

Repunte: las familias no tienen nada, pero la empresa cobró el seguro

La firma perteneciente al Grupo Caputo cobró el seguro por el hundimiento del buque, mientras las familias siguen esperando respuestas por su responsabilidad civil.

Repunte: las familias no tienen nada, pero la empresa cobró el seguro
(Foto: archivo / QUÉ Digital)

A 22 meses del hundimiento del Repunte, las familias se enteraron de un nuevo revés en su lucha por la búsqueda de justicia y reparación: la empresa Ostramar y la armadora Marisol, pertenecientes al empresario fallecido Luis Caputo, cobraron todo el seguro por el hundimiento de la embarcación, mientras que los familiares de los marineros desaparecidos siguen esperando que los accionistas del grupo empresarial respondan por su responsabilidad. “Con esto se consolida el negocio de la muerte”, ratificó uno de los abogados de las familias.

Las familias de los diez tripulantes fallecidos perdieron desde aquel 17 de junio de 2017, no sólo a sus seres queridos, sino también en muchos casos la principal fuente de sustento económico, por lo que hoy en día tienen serios problemas para enfrentar el día a día. Ahora, a la imposibilidad de tener las pensiones correspondientes, se le suma la confirmación de que los empresarios tienen desde hace un año la plata del seguro del casco, que claramente no fue utilizada para pagar las indemnizaciones.

Nicolás Schick representa en el ámbito civil a las familias de las víctimas del Repunte y del Rigel. A través de la causa del Rigel, tomó conocimiento que los cascos de los buques estaban asegurados y logró embargar los 750 mil dólares que le corresponden a la firma Pesca Nueva, la dueña del buque hundido en 2018.

Sin embargo, se encontró con que el seguro del Repunte ya había sido pagado a Ostramar y Marzol, del Grupo Caputo: “La misma compañía de seguros, que es Mapfre, me reconoció que ya le habían pagado el seguro del Repunte”, contó. Si bien no tiene el monto específico, calcula que es una cifra superior al millón de dólares.

“Esto es grave porque a las familias no les pagaron las indemnizaciones todavía. Estamos en plena acción judicial porque por un lado los tipos cobran los seguros de vida de los marineros y por otro lado cobran el seguro del casco. Por eso tampoco se molestaron en recuperar el casco. La plata, en lugar de utilizarla para pagar las indemnizaciones que les corresponden a las familias, se la quedaron. Es gravísimo. Con esto se consolida el negocio de la muerte”, explicó el abogado.

“Acá los que están en falta son Ostramar, Marsol y sus accionistas, los hijos de Luis Caputo, que se quedaron con la plata. ¿Por qué con eso no cumplen con la reparación?”. Según explicó, los empresarios no pagan a las familias argumentando una “tormenta inevitable”, un temporal “inusual”, por lo cual dicen que no pueden responder. “La realidad es que el barco era una chatarra, tenía agujeros, se hundió y dejó dos sobrevivientes que declararon arreglados con los empresarios. Sí hubo una tormenta, pero el resto de los barcos llegaron a puerto”, apuntó.

Cabe recordar que la empresa Ostramar, administrada por la familia de Luis Caputo, el empresario fallecido y dueño del buque hundido, había sido allanada días después del hundimiento ante una serie de irregularidades, como el hecho de mantener el permiso de pesca activo a través de “justificaciones de inactividad” a pesar de tener el buque inactivo por tres años, cuando el límite es de 180 días.

En el caso del embargo a Pesca Nueva, relató que además del embargo, pidió que el dinero sea transferido al expediente para que quede en garantía, pero Mapfre no cumplió y no lo hará hasta tanto no estén dadas las condiciones para el pago de esa póliza. “Voy a pedir que se intime a la compañía”, agregó. “Los dos casos son iguales. En uno llegamos a frenarlo pero en el otro lo cobraron”.

“Acá tenés el negocio de la muerte claro. Ellos dicen que a los tripulantes les paga la ART, que en realidad lo hace en base a un sueldo que no es el real porque cobran en negro. Entonces pagan una indemnización mucho menor y la empresa no paga nada a pesar de que son los principales responsables: los dueños del barco, los armadores, y terminan ganando muchísima más plata de la que perdieron. El negocio para los tipos es que se hunda el barco, que no salga a flote y que se le mueran los trabajadores”, concluyó.

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