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29/01/2020

Torres y Liva: difunden el protocolo y cómo será el operativo de demolición

Los trabajos se dividirán en tres etapas de perimetración, demolición y limpieza y cerramiento, y se extenderán durante siete semanas.

Torres y Liva: difunden el protocolo y cómo será el operativo de demolición
(Fotos: archivo / Qué digital)

El gobierno municipal terminó de delinear el operativo que montará para llevar adelante en las próximas semanas los trabajos de demolición de la estructura colapsada del edificio incendiado de Torres y Liva, y en las últimas horas difundió el protocolo de seguridad que detalla cómo será cada una de las tareas, divididas en tres etapas y con la intervención de una empresa privada que tuvo que ser contratada con maquinaria especial teniendo en cuenta la complejidad de los trabajos.

En el protocolo elaborado por Defensa Civil -y del que participarán diversas áreas municipales, Bomberos, la Policía y la empresa “Mitre” a cargo de la demolición- se fijaron tres etapas de trabajo que se desarrollarán a lo largo de siete semanas: una de perimetración, otra de demolición -que será un trabajo sectorizado en busca de evitar el desplome estructural- y una de limpieza y cerramiento, que implicará la recolección de escombros y el perímetro final del terreno.

PERÍMETRO

En la primera de las tres etapas de trabajo en la zona se delimitarán las diferentes áreas de posicionamiento y circulación y los sectores asignados que tendrán características y regulaciones propias, en función de su utilidad o complicaciones inherentes

El área se dividirá en una “Zona Roja” y otra “Zona Amarilla“. La primera es la sectorización de la estructura que será funcional al plan de demolición y a la que tendrán acceso exclusivo los agentes y operarios afectados a las tareas de demolición. La delimitación física está constituida con un doble perímetro, uno con cerco de chapa y media sombra, y otro paralelo, sobre línea municipal, de placas fenólicas.

La “Zona Amarilla” toma parte del trazado de 20 de Septiembre, entre San Martín y Belgrano, más el
correspondiente a Rivadavia, entre España y 14 de Julio. Tendrá habilitada la circulación peatonal en los horarios que sean determinados por las fuerzas de seguridad, debido a que, si bien es un área protegida por los perímetros “de la Zona roja” no se puede garantizar al cien por ciento la seguridad de un peatón mientras la maquinaria pesada se encuentre en operaciones. En el horario de prohibición a determinar también solo circularán agentes y oficiales habilitados para hacerlo.

En los cortes de calles del perímetro de la obra las vallas tendrán una altura de dos metros con estructura de caño revestido por una malla de hierro (en color azul) que evitará la circulación de autos y peatones, y que a su vez detendrán escombros que eventualmente produzca la demolición.

Una vez asegurado el perímetro en su totalidad, se procederá a la inspección de la estructura en pie utilizando el camión con hidro-elevador del Cuartel Central de Bomberos de la ciudad. En ese momento se procederá a evaluar la posibilidad de recuperar pertenencias de algunos de los damnificados por el siniestro, priorizando y privilegiando la seguridad física y la vida de los encargados de dichas tareas. “La decisión sobre llevar adelante o no ésta acción estará a cargo de las autoridades de Bomberos y Defensa Civil”, detalla el protocolo de actuación.

DEMOLICIÓN

En torno a la segunda etapa, la de la demolición de la estructura existente del edificio incendiado, el protocolo repara en que por la inestabilidad no pueden generarse grandes vibraciones, ni trabajar cerca de la misma. Por esto se descartó totalmente la posibilidad de un método manual, como también trabajar con máquinas por volteo (bola de demolición).

“El método a utilizar será mecánico y con maquinarias de gran alcance, para evitar la permanencia de personas dentro del perímetro cercano de la demolición”, plantea el informe.

Y remarca que deberán controlarse las medianeras linderas y apuntalar la ochava, de modo de asegurar su estabilidad ante las posibles vibraciones que se generarán durante los procesos de demolición de la obra. Asimismo, se ejecutará una “zanja antisísmica” dentro del predio para disminuir la propagación de vibraciones a linderos.

Las maquinarias con las que se realizarán las tareas serán una excavadora con alcance de 21,25 metros de altura, que genera una demolición controlada mediante el uso de su mordaza hidráulica, que va rompiendo el hormigón sin generar grandes piezas, evitando que al caer de una gran altura generen altos impactos.

También se usará un robot de demolición que es único en Argentina que cuenta con los accesorios de gran potencia y permite una gran versatilidad por su tamaño reducido. El dispositivo se maneja a control remoto y permite mantener al operador a una distancia prudencial ante el posible colapso de la estructura.

A la hora de comenzar la demolición se dividirá virtualmente la estructura existente del edificio en sectores.

Asimismo, se evaluará la necesidad técnica, dependiendo del caso, de apuntalar, reparar o demoler medianeras parcialmente, con el objetivo de garantizar la estabilidad.

LIMPIEZA Y CERRAMIENTO

La última etapa tras semanas de trabajo se centrará en el retiro de escombros y la limpieza de toda la zona. La empresa Mitre será la encargada de realizar el traslado de todos los escombros al Predio de Disposición Final de Residuos. En ese marco, se dejará el lote limpio y nivelado a la vereda y se realizará limpieza general tanto de la obra como de las inmediaciones.

RECUPERACIÓN DE OBJETOS DEL EDIFICIO

Un apartado del protocolo desarrollo por Defensa Civil remarca que en el desarrollo de las tareas “hay un condicionante impostergable”: buscar alguna posibilidad para intentar el recupero, en los límites de lo posible, de artículos que sean propiedad de los habitantes del edificio.

En este sentido, en base a un acuerdo al que llegan las partes intervinientes, desde Defensa Civil se detalló que se procederá a una “recuperación indirecta” de objetos vía inspección y apartado de artículos que recoja la maquinaria en operación. “A medida que se avance en la demolición, se informará a los propietarios de cada apartamento que esté siendo desensamblado en el momento, para que acuda a la revisión y posible recuperación de elementos de su pertenencia”, explicaron.

Y remarcaron: “Debido al estado de colapso inminente que presenta la estructura, esta es la única manera en que podrían recuperarse artículos personales, sin poner en peligro la vida de algún operario”.

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