Sábado 22 de enero | Mar del Plata
¡Seguinos!
28/11/2021

Un humedal entre la biodiversidad, la comunidad y la propiedad privada

En Playa Los Lobos, un pequeño espacio natural de más de una hectárea provee un paisaje particular, pero es amenazado por el avance de la urbanización.

Un humedal entre la biodiversidad, la comunidad y la propiedad privada
(Fotos: Qué digital)
Sebastián Alí

Autor: Sebastián Alí

[email protected] @aliseba4

Al sur de General Pueyrredon, al interior del barrio Playa Los Lobos, descansa un humedal de alrededor de una hectárea, un espacio natural único en la zona que, pese a su relevancia ambiental y social, permanece frágil ante el avance de la urbanización. La comunidad lo hizo suyo y se organizó para defenderlo, pero la falta de regulación estatal puede dejar librada al desarrollo de la propiedad privada la preservación de un sistema hidrológico preciado y de importancia ecológica.

El crecimiento poblacional de la zona sur no solamente responde a la expansión “natural” de un conglomerado urbano como Mar del Plata, sino que también lo hace por un creciente interés inmobiliario, ya sea por el valor turístico de la zona o por el atractivo que genera ese sector del distrito para quienes tienen la posibilidad de mudarse lejos de la ciudad.

Pero en medio de ese crecimiento urbano, hay un espacio en peligro. Un espacio de un valor ecológico y social comparable a pocos en la zona sur de General Pueyrredon: el humedal de Playa Los Lobos.

¿QUÉ ES UN HUMEDAL?

Pero, ¿qué es un humedal? Una definición posible y simplificada es la de “áreas del territorio que se caracterizan por la presencia permanente o temporal de agua“, de poca profundidad -generalmente menos de seis metros- y accesible a parte de la vegetación. Pueden tener muchos kilómetros cuadrados o alrededor de una hectárea, como el caso del ubicado en Playa Los Lobos.

Según un informe del Estado Nacional, la zona pampeana se caracteriza por estos cuerpos de agua, de distinto tamaño pero generalmente de escasa profundidad y con un papel fundamental para la fauna regional, así como para la recarga de las napas freáticas y la distribución de nutrientes. La Albúfera de Mar Chiquita y la Laguna de los Padres son, sin dudas, los más importantes de la zona.

Los humedales suelen nutrirse del agua de lluvia que cae sobre la cuenca hidrográfica, es decir, sobre el área delimitada por los puntos más altos del territorio circundante, desde donde escurre el agua hacia abajo y, además, demarca el área inundable.

También, hay casos en los que los humedales se alimentan del agua subterránea, que suelen ser los más estables. En el caso del humedal de Playa Los Lobos, el geólogo Luciano Galeffi indica en su artículo Humedal de Playa Los Lobos. Aspectos hidrogeológicos e hidrológicos que es provisto tanto de agua superficial como subterránea. A nivel superficial, Galeffi describe que el curso de agua que lo alimenta nace hacia las afueras del barrio y continúa hacia el sur hasta conectarse -sobre todo en épocas más lluviosas- con el arroyo Lobería, que desemboca en el mar en Playa Luna Roja.

Aunque solo el cuerpo de agua tiene una superficie de una hectárea, todo ese sistema hidrológico al que pertenece -afirma Galeffi- tiene una superficie total de 500 hectáreas que atraviesan los barrios La Arboleda, Los Lobos y Playa Chapadmalal.

LA RIQUEZA BIOLÓGICA

El geólogo Luciano Galeffi enumera una serie de “servicios ambientales” que brinda el sistema hidrológico que compone el humedal, y entre ellos se encuentran la mitigación de inundaciones, la reposición de aguas subterráneas, la retención de nutrientes, la mitigación del cambio climático, el refugio de vida silvestre y el reservorio de la biodiversidad. A los que se suman otros más estrictamente sociales como los servicios educativos, culturales, recreativos y turísticos.

En cuanto a la biodiversidad asociada al humedal, los biólogos Nicolás Chiaradía y Matilde Cavalli confeccionaron un completo informe en el que relevaron más de 80 ejemplares distintos de aves, más de una docena de especies de mamíferos, reptiles como la culebra verde y negro, la viborita de cristal y el lagarto overo, y cuatro tipos distintos de anfibios: sapo común, rana criolla, ranita del zarzal y escuercito común.

Todos esos ejemplares se vinculan de alguna u otra manera al humedal, donde además predomina una vegetación con distintos tipos de plantas acuáticas, totoras y juncales.

LA COMUNIDAD EN EL HUMEDAL

Desde hace años, vecinos y vecinas se interesaron en el lugar, lo hicieron suyo y lo abrieron a la comunidad. La sociedad de fomento, como una vía más para conservarlo y generar conciencia, registró cada una de las actividades y los estudios de especialistas que se llevaron adelante en torno a él, al menos desde 2015.

Salidas recreativas, talleres, caminatas guiadas, jornadas comunitarias de puesta en valor, abordaje de proyectos de extensión de la Universidad Nacional de Mar del Plata y de articulación con la escuela primaria de la zona son solo algunas de las actividades que le dieron vida al espacio y contribuyeron a fomentar su estudio orientado a la conservación.

Susana es una de las vecinas que desde hace años se organizó junto a otros vecinos y la sociedad de fomento al percibir que el humedal “era algo que estaba en el medio de poder ser defendido o seguir siendo vendido”. “Nos fuimos interiorizando y descubrimos que está todo loteado, incluso hay lotes que están arriba del agua”, expuso en diálogo con Qué digital.

“Hace medio año se volvió a dar nuevamente una sumatoria de fuerzas que hoy por hoy siguen, siguen buscando organizarse para defender la presencia del humedal“, continuó e indicó que los puntos de lucha de las y los vecinos pasan por tres aspectos puntuales.

Por un lado, buscan que se genere una ordenanza a nivel municipal que regule las formas de edificación, controle el crecimiento urbano y establezca pautas de convivencia entre la comunidad el ecosistema. “Las últimas construcciones en la zona fueron de obras muy grandes y están a pocos metros de agua. Inspectores de obras privadas nos informaron que no se puede hacer nada porque no hay ninguna reglamentación que plantee nada sobre el humedal, y que quien compre uno de los terrenos puede edificar como si fuera Juan B. Justo e Independencia“, advirtió.

En segundo lugar, explicó que apuntan a un recurso legal “para que se frene el avance de la urbanización en las cuatro manzanas que tendrían los bordes y el humedal adentro”, mientras que el tercer aspecto pasa por la concientización, por lo que mediante abrazos solidarios al humedal, buscan debatir el paso de animales domésticos y la señalización de la zona.

“El propósito puntual es que el humedal siga siendo humedal, que no pase como en el Alfar donde se rellenó una laguna. Y también el cauce que llega desde el campo y desemboca en el arroyo Lobería. Que por lo menos quienes ya están viviendo acá, tengan que esforzarse en tener cuidados específicos que tengan que ver con lo cloacal, y cuestiones que tengan que ver con las luminarias”, cerró.

EL HUMEDAL Y LA URBANIZACIÓN

La diferencia entre otros humedales con el de Los Lobos, es que difícilmente haya otro que esté loteado prácticamente en toda su cuenca hidrográfica: un trabajo de vecinos en el que combinaron la imagen satelital de la zona y el registro catastral de ARBA arrojó la presencia de decenas de lotes ubicados sobre la zona inundable e incluso sobre el cuerpo de agua.

Con una frontera agrícola-ganadera estable y más allá del daño propio que puede generar la posibilidad de que alguno de los dueños de los lotes sobre el humedal quiera utilizar los terrenos para algún tipo de construcción, lo que también podría afectar al humedal es la cercanía de las zonas que ya están urbanizadas.

Es que, por ejemplo, a prácticamente toda la zona sur de Mar del Plata no llega el agua de red -su límite sur es el barrio Alfar- por lo que las casas se abastecen de agua de pozo, los cuales se alimentan de las napas y, en consecuencia, “compiten” con el humedal por el uso del agua subterránea.

A su vez, otros factores que pueden afectar el sistema hidrológico del humedal tienen que ver con el vertido de efluentes domésticos a pozos negros, que también caracteriza a los sistemas cloacales de la zona, como así también los posibles cambios en el uso del suelo en las inmediaciones.

Entre las consecuencias de la urbanización para la fauna del lugar, los biólogos Nicolás Chiaradía y Matilde Cavalli reportaron que a medida que se acerca la zona de casas, en el humedal disminuye el predominio de aves nativas, dejando lugar a las especies “generalistas de hábitat” como el benteveo.

Los especialistas definen al humedal de Playa Los Lobos como de “pequeño tamaño y ambientalmente frágil“, y advierten que “está sometido a muchas amenazas generadas por la acción humana”, entre las que se suma el impacto del pastoreo de animales domésticos como vacas, que no solo deterioran el lugar sino que también depredan especies típicas del ecosistema.

De todos modos, ambos coinciden en que “la principal amenaza que enfrenta hoy el humedal de Playa Los Lobos es el avance indiscriminado de las edificaciones y el loteo sobre el humedal, el criptohumedal (NdR: suelo húmedo que rodea el cuerpo de agua) y el cuerpo de agua”, y reiteran que aunque pequeño, el humedal de Los Lobos “es un ambiente que merece especial atención en su preservación”.

“La Compañía General de Tierras fue quien hizo el loteo de Playa Los Lobos y Barranca de Los Lobos. Ellos tienen esos dos loteos , y otro más en Estación Chapadmalal. Son una empresa y nosotros trabajamos con ellos para poder lograr la escritura de los lotes que ellos han vendido. Eso es como en cualquier barrio, la única diferencia es que ahí se armó una laguna”, explicó en diálogo con Qué digital, Gabriela Alonso, de la inmobiliaria Alonso Chapadmalal.

De todos modos, deslizó la posibilidad de que desde la Compañía hayan tenido conocimiento a partir de estudios de hidráulica de la presencia de sectores inundables, y que por eso habrían decidido “no lotear algunas partes específicas de las manzanas”.

No obstante, coincidió en que la falta de regulación en torno al humedal es un problema. “No hay ninguna ordenanza que lo establezca y hacerla debe ser una tarea multidisciplinaria. Así como se llama a los ambientalistas para ver cuáles son los puntos que se tienen que preservar, también se tiene que llamar a los privados que tienen los lotes que están bajo el agua y a los que viven en el lugar”, sostuvo y reiteró: “Lo más prolijo sería que haya una ordenanza que diga cuáles son las áreas que hay que proteger”.

LEY DE HUMEDALES

Así como se espera que a nivel local el Municipio establezca pautas, a nivel nacional también se espera que el gobierno establezca una agenda de conservación de los humedales, uno de los espacios naturales que más se están perdiendo y que más requieren un rol activo de los estados a nivel mundial. Los avances inmobiliarios y los últimos incendios en humedales de gran envergadura -como los sucedidos en el Delta del Paraná- reimpulsaron los reclamos por la sanción de una ley nacional que los proteja de la acción humana.

En ese sentido, entre los numerosos proyectos presentados en el Congreso de la Nación -y ante fuertes denuncias de lobby para impedir sus avances-, desde 2020 descansa en la Cámara de Diputados de la Nación el presentado por el legislador del Frente de Todos, Leonardo Grosso.

A grandes rasgos, el proyecto de ley apunta a asegurar la conservación y uso de los humedales, a unificar criterios de sostenibilidad, a realizar un inventario nacional de humedales, a implementar medidas para desalentar actividades o prácticas que los dañen, a garantizar su restauración, a promover la creación de áreas naturales protegidas en aquellos identificados y declarados como tales, y a asegurar planes de ordenamiento territorial que incluyan la preservación de los humedales y limiten los desarrollos urbanos, entre otros puntos.

Además, uno de los artículos más comentados del proyecto es el 30°, donde se prevén sanciones del orden civil ante el incumplimiento de la ley, con multas que van desde uno a 50 mil salarios mínimos, pero también un régimen penal que propone incluso penas de prisión a quienes dañen de distintos modos los espacios legalmente protegidos.

HISTORIA DE LA PROPIEDAD DE LA TIERRA EN LOS LOBOS

Ver más: , , , , , , , , , , , , , , , , , ,