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31/01/2021

Vulnerabilidad social y pandemia: un proyecto para mejorar las condiciones de vida y generar políticas

La investigadora Vera Álvarez conversó con Qué digital sobre el proyecto que ganó el concurso sobre covid-19 y cuyo trabajo de campo se desarrollará en la ciudad.

Vulnerabilidad social y pandemia: un proyecto para mejorar las condiciones de vida y generar políticas
(Foto: Conicet)

Durante la pandemia, la Fundación Bunge y Born lanzó un concurso sobre “Covid-19 y vulnerabilidad” y, en ese marco, cuatro proyectos de investigación e intervención en la comunidad resultaron ganadores: dos de ellos comenzarán el trabajo de campo en Mar del Plata.

Vera Álvarez es doctora en Ciencia de Materiales de la Universidad Nacional de Mar del Plata y en diálogo con Qué digital brindó detalles de su investigación y proyecto -“Mejoramiento del modo de vida de comunidades vulnerables del Municipio de General Pueyrredón (MGP) en el contexto de pandemia y pospandemia”-, con el que pretende mejorar el modo de vida de comunidades vulnerables en el contexto de pandemia y pospandemia de coronavirus.

Cada proyecto ganador puede desarrollar su propuesta en el transcurso de 24 meses y contará con un financiamiento máximo de 5 millones de pesos. Las investigaciones tienen como objetivo abordar, de manera multidisciplinaria, las consecuencias psicosociales, conductuales y socioeconómicas de la pandemia, específicamente en la salud de poblaciones que viven en contextos sociales vulnerables.

Los temas de investigación son la evolución y el impacto de la emergencia sanitaria, la desinformación sobre las vacunas covid-19, el deterioro cognitivo producido por el aislamiento en adultos mayores y las consecuencias nutricionales en contextos sociales vulnerables. Dos de los proyectos ganadores ellos realizarán el trabajo de campo en el Municipio de General Pueyrredón, otro en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el último en la ciudad de Corrientes.

Vera Alejandra Álvarez, doctora en Ciencia de Materiales de la Universidad Nacional de Mar del Plata, coordinará un equipo que trabajará para generar información sobre la emergencia sanitaria, su evolución y su impacto social y psicológico en comunidades y poblaciones en situación de vulnerabilidad en Mar del Plata y Batán.

“Este proyecto se funda en el marco teórico de la epidemiología crítica”, explicó respecto al proyecto ganador y en ese sentido destacó que la propuesta ahonda en “la necesidad de construcción de un proyecto emancipador para la salud, un bloque social articulado de sujetos-comunidades afectados y movilizados y un cuerpo de conocimientos científicos y herramientas técnicas usadas para la solución de problemas” .

Según detalló, el trabajo de campo va a permitir generar “alertas sociales” para implementar soluciones a través de la integración de diversos conocimientos. A su vez, este trabajo está relacionado con otros cinco proyectos que se encuentran en desarrollo en la ciudad para generar políticas públicas destinadas a solucionar problemas asociados o derivados de la pandemia de coronavirus.

“El monitoreo periódico y riguroso de necesidades y acciones implementadas y la búsqueda de soluciones conjuntas permitirá debidamente informado, generar políticas públicas sostenibles en la pandemia y la pospandemia”, sostuvo.

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– ¿Qué te impulsó a desarrollar este proyecto?

– Fueron los resultados derivados de cinco proyectos aprobados y financiados por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Convocatoria Covid-19, en los que participaron investigadores de distintas unidades académicas de la UNMdP que nos permitieron fundar esta propuesta en un sólido diagnóstico.

Se comprobó que la pandemia profundizó problemas estructurales en el partido de General Pueyrredon, tales como falta de trabajo, emergencia alimentaria, acceso deficiente a los servicios públicos y urbanos, problemas habitacionales extremos, diversas formas de violencia y un impacto general sobre la salud mental. La emergencia sanitaria sumó problemas nuevos: dificultad para contar con elementos de higiene personal, limpieza y prevención, insuficiencia en el acceso al sistema de atención médica o de contención psicosocial e inequidad en la conectividad que impacta negativamente en la educación de los sectores populares.

En este contexto, cobraron relevancia actores territoriales tales como 35 Comités Barriales de Emergencia (CBE), articulados a partir de un entramado de asociaciones preexistentes de diversa índole (sociedades de fomento, clubes, iglesias, organizaciones sociales, entre otras) y los comedores barriales. Ambos colectivos nutren una red de solución de problemas, en relación con instituciones estatales, la Universidad y otros actores socio-políticos que enfrentan la crisis.

–  Ahora que el proyecto quedó seleccionado ¿cómo será el trabajo concretamente?

– A partir de los diagnósticos multidimensionales producto de una perspectiva transdisciplinar que reúne a las ingenierías, la arquitectura, las ciencias naturales, médicas, sociales y humanas se propone en una segunda instancia articulación concreta con los actores sociales mencionados  y soluciones conjuntas en cuanto a los siguientes puntos: alimentación y salud en niños y adultos, déficit habitacional y de infraestructura en comedores y merenderos; trabajo; educación; violencia institucional y de género. Entre otras acciones se propone realizar capacitaciones, cursos de educación popular, talleres de construcción de implementos de higiene y protección, mejoramiento del hábitat, autoconstrucción, instalaciones eléctricas seguras y asesoramiento en el manejo de huertas.

UN PLAN DE INVESTIGACIÓN QUEABARCA DIFERENTES ACCIONES EN SIMULTÁNEO

1. Monitoreo y seguimiento periódico de problemas sociales, médicos y psicológicos de comunidades vulnerables asociados al COVID-19, al aislamiento y al distanciamiento social.

2. Relevamientos psicológicos de diseño longitudinal en adultos y niños (screening) para monitorear indicadores claves (malestar y/o bienestar psicológico vinculado a variables emocionales relevantes).

3. Elaboración de información y mapas georreferenciados.

4. Promoción de un esquema de planificación de acciones conjuntas (Comités Barriales de Emergencia, Universidad, Municipio) que impulsen políticas públicas.

5. Resolución de problemáticas en forma conjunta incluyendo aspectos tecnológicos para mejorar el hábitat y generar trabajo.

– ¿Con qué comunidades proyectan trabajar?

– Trabajaremos con actores territoriales tales como los 35 CBE, articulados a partir de un entramado de asociaciones preexistentes de diversa índole (sociedades de fomento, clubes, iglesias, organizaciones sociales, entre otras) y los comedores barriales. Ambos colectivos nutren una red de solución de problemas, en relación con instituciones estatales (municipal, provincial y nacional), la UNMdP y otros actores socio-políticos que enfrentan la crisis.

La situación epidemiológica crítica a raíz del covid-19 sumada al proceso de precarización económica social impone nuevas presiones estructurales sobre la población en general, y la vulnerada socialmente en particular.

Vera Álvarez, investigadora a cargo del proyecto para mejorar la calidad de vida de comunidades vulnerables

– ¿De qué forma se va a implementar?

– Se ha demostrado que las políticas públicas son más efectivas cuando surgen desde la misma población a la que están destinadas diseñadas a partir de consensos. La información obtenida será triangulada con otra procedente de entrevistas focalizadas tomadas a otros referentes (del Estado municipal, de los CBE, de las Iglesias, de la Mesa Social, del Comité de Lucha contra la Desigualdad Social, entre otros) y de la contenida en periódicos, portales y redes sociales.

Se construirán mapas temáticos georreferenciados. Los informes periódicos elaborados, debidamente recuperados por los actores políticos principalmente y en relación con actores sociales que intervienen en el territorio, podrán dar lugar a la elaboración de políticas públicas que incidan en el mejoramiento de las condiciones y medios de vida de las comunidades y de la población vulnerable.

– ¿En qué consisten las “alertas tempranas”?

– Nos referíamos a poder detectar las problemáticas existentes, plantear en conjunto con los actores territoriales posibles soluciones y buscar implementarlas. En informes previos realizados por miembros del presente equipo se señalaron las dificultades para aquellas personas que “viven de su trabajo diario” (changas, albañilería, pequeños comerciantes) para las cuales acatar la cuarentena implica quedarse sin el ingreso de ese día. Esto se agrava en el caso de población que se encuentra en irregularidad migratoria y que no tiene acceso a beneficios del Estado. Las condiciones habitacionales (hacinamiento, ausencia de servicios esenciales) también dificultan el confinamiento.

Desde una perspectiva psicológica, las pandemias se asocian con incertidumbre, malestar, pérdida del sentido de control que pueden causar aumentos en los síntomas clínicos depresivos y ansiosos tanto en niños como en adultos. Un estudio longitudinal del grupo de trabajo mostró que tanto los niños, como los jóvenes y las mujeres mostraban indicadores de ansiedad y depresión debido a la pandemia.

La información proveniente de modelos epidémicos adaptados que incorporen datos epidemiológicos locales,  aspectos socioeconómicos relacionados con la salud y recursos sanitarios disponibles es un insumo fundamental predecir la probabilidad de ocurrencia de distintos escenarios y reorientar recursos durante la etapa pospandemia que se caracterizará por las sucesivas estrategias de flexibilización de las medidas de mitigación.

LOS PROYECTOS GANADORES EN MAR DEL PLATA

La Fundación Bunge y Born es una organización sin fines de lucro de alcance federal fundada en 1963 y en la actualidad invierte en innovación social y promueve el desarrollo de “soluciones novedosas a problemas educativos, culturales, científicos y de salud pública”.

Además del proyecto que presentó Vera Álvarez para el “Mejoramiento del modo de vida de comunidades vulnerables del Municipio de General Pueyrredón (MGP) en el contexto de pandemia y pospandemia”, también resultaron seleccionados otras tres iniciativas, una de ellas vinculada con Mar del Plata.

Así, el otro de los proyectos que será abordado en Mar del Plata es “Evaluación de un programa de juegos computarizados para la estimulación cognitiva y prevención de demencia en pacientes con deterioro cognitivo leve”. La propuesta de la doctora en Ciencias Fisiológicas de la Universidad de Buenos Aires, Andrea Goldin, tendrá a su cargo evaluar la eficacia de una intervención basada en una plataforma preexistente computarizada de juegos que estimula la cognición en adultos mayores con deterioro cognitivo leve.

El objetivo es encontrar una herramienta sencilla y de muy bajo costo que mejore la calidad de vida de una porción sustancial de la población, que quedo muy afectada por el aislamiento prolongado. El trabajo con los pacientes se realiza en el Hospital de la Comunidad (HPC) y lo lideran los doctores María Emilia Clement y Pablo Ioli.

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