Escuela Oral: las obras sociales no pagan y la Provincia no ayuda

Es única en la ciudad y la zona y contiene a 24 chicos con problemas auditivos. Los docentes reclaman hace años un subsidio y la regularización de las deudas. Algunos alumnos debieron dejar de asistir por falta de cobertura.

23/08/2015
Escuela Oral: las obras sociales no pagan y la Provincia no ayuda
(Foto: archivo)

La Escuela Oral de Mar del Plata es única en la ciudad y la zona con un enfoque auditivo-oral. Actualmente tiene a 24 alumnos con disminución en su capacidad auditiva pero el atraso en los pagos de distintas obras sociales y la falta de ayuda económica del Estado provincial ponen en riesgo la continuidad de la institución, que cada mes sufre la incertidumbre de saber si podrá mantener abiertas sus puertas.

A mediados del 2013 la situación de la escuela ubicada en Teodoro Bronzini 1550 salió a la luz cuando los docentes organizaron un abrazo solidario alrededor del edificio junto a los padres de los alumnos frente al mismo escenario de inestabilidad que hoy, dos años después, lamentablemente continúa afectado su funcionamiento.

El principal problema, según explicó en diálogo con QUÉ la directora de la Escuela Oral, Ana Clara Cardozo, son los atrasos que varias obras sociales presentan para aprobar los presupuestos, aunque una vez aprobados, las demoras para pagar complican aún más el panorama económico de la institución.

Las dificultades para pagar sueldos, cargas sociales y seguros fueron agravándose durante el último tiempo. Los responsables de la institución advirtieron que las vías ordinarias y judiciales “están agotadas” y temen que sin un aporte del Estado peligre la continuidad de la escuela, que funciona en Mar del Plata desde marzo de 2010.

A diferencia de otras instituciones, la Escuela Oral de Mar del Plata trabaja con este enfoque auditivo-oral, lo que requiere una educación personalizada y determinada tecnología. Si bien en la ciudad existen otras dos instituciones que trabajan con chicos sordos e hipoacúsicos, la diferencia clave entre la Escuela Oral y el resto es que allí no se implementa únicamente el lenguaje de señas, sino que su metodología de trabajo apunta a que los niños con disminución auditiva puedan oír mediante implantes o audífonos de última generación.

Algunos de los alumnos debieron dejar de asistir. Las obras sociales dejaron de cubrirles el transporte, sus padres no están en condiciones de llevarlos y a mediados de año perdieron el ciclo, interrumpiendo así el seguimiento que los profesionales hacen sobre cada chico.

Al día de la fecha tenemos cuatro presupuestos sin aprobar con chicos que ya tienen amparo y que son alumnos de la escuela desde hace tres años”, explicó la directora y mencionó a Osuthgra (gastronómicos) y Ospedyc (Utedyc) entre las obras sociales que mantienen una deuda o importantes demoras con la escuela.

“ASÍ LA INSTITUCIÓN NO PUEDE CRECER”

Actualmente, la escuela tiene a dos alumnos en lista de espera para el ingreso. Ante la falta de ayuda económica del Estado (la cual pidieron a través de distintas vías pero nunca se materializó) y el atraso en los pagos de las obras sociales, la institución no puede cubrir los cargos docentes ni comenzar a construir los nuevos salones.

Ampliar el espacio físico de la Escuela Oral es un objetivo y un sueño que las autoridades tienen hace tiempo pero que aún no pudieron cumplir por estos mismos inconvenientes.

“No tenemos subvención ni ningún subsidio. Funcionamos con deudas anteriores y es una vergüenza tener que pagarle el sueldo a los docentes con dinero viejo, de pagos que corresponden a dos años atrás o más y que cuestan muchísimo cobrar. Esto es lo que logra que la institución así no pueda crecer”, explicó Ana Clara de Cardozo.

Lo peor de todo, remarcó la directora, es la incertidumbre. La falta de fondos los llevó en más de una oportunidad a evaluar obligadamente la posibilidad de cerrar las puertas.

“Se hace lo que se puede, pero escuela no puede funcionar con la incertidumbre de saber si podemos seguir o no porque no podemos planificar”, añadió.

RECLAMOS SIN RESPUESTA

A través de la diputada provincial Alejandra Martínez, la institución requirió la asistencia de la Dirección General de Cultura y Educación para obtener una ayuda, garantizar la continuidad de la Escuela y mejorar su calidad educativa. “No sabemos en qué quedó eso. Varias veces nos contactamos pero no nos dan información”, reconoció la directora.

Recientemente el Defensor del Pueblo Fernando Rizzi y el concejal y vicepresidente de la comisión de Educación del Concejo Deliberante, Mario Rodríguez, visitaron la Escuela Oral y evaluaron estas problemáticas junto a los docentes.

Tiempo atrás el Concejo Deliberante apoyó los reclamos de la Escuela Oral de Mar del Plata mediante la aprobación de una resolución dirigida a la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires a fin de “lograr un aporte estatal que posibilite la continuidad de la prestación del servicio”.

Además, por medio de una Comunicación, el cuerpo legislativo se dirigió a la Superintendencia de Servicios de Salud para que inste a las obras sociales que tienen pendiente el pago de arancel a “regularizar la situación a la mayor brevedad posible que permita la continuidad del servicio educativo”.

Ambas iniciativas fueron impulsadas por el concejal radical Mario Rodríguez pero ninguna tuvo respuestas concretas.

En las próximas semanas, la comisión de Educación del Concejo Deliberante sesionará en las instalaciones de la Escuela Oral para darle prioridad a estos reclamos que desde hace años no encuentran una mínima ayuda del Estado ni el compromiso de las obras sociales.

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