Lunes 09 de diciembre | Mar del Plata
¡Seguinos!
03/03/2019

Subzona 15: el relato de cuatro hijos de desaparecidos en el juicio

Uno de ellos tenía un año cuando sus padres fueron secuestrados. Quedó al cuidado de vecinos y fue recuperado por sus abuelos tras la publicación de su foto en un diario. Sus historias y testimonios.

Subzona 15: el relato de cuatro hijos de desaparecidos en el juicio
Algunos de los acusados, en el inicio del juicio, en abril de 2018 (Fotos: archivo / QUÉ Digital)

Emiliano Guido tenía un año y tres meses cuando el 19 de junio de 1976 su mamá y su papá fueron secuestrados en su casa de Mar del Plata y solo llegaron a dejarlo con una vecina. Pasados algunos meses, sus tíos lograron poner un aviso en un diario con una foto suya a modo de búsqueda, lo cual dio resultado y provocó que pudiera reencontrarse con sus abuelos y quedar a su cuidado. En los últimos días, Emiliano contó su historia y la de sus papás en el juicio por delitos de lesa humanidad que se lleva a cabo en el Tribunal Oral Federal desde abril del año pasado. También lo hicieron otros tres hijos de desaparecidos secuestrados el mismo 19 de junio, cuando también fueron detenidos los actores Gregorio Nachman y Luis Conti.

En este tramo del paso de testigos en el juicio contra 43 imputados que se lleva a cabo en el Tribunal Oral Federal de Mar del Plata por delitos de lesa humanidad cometidos dentro de la Subzona 15 y en “La Cueva” y la Base Naval el foco está puesto en lo ocurrido el 19  de junio de 1976 en la ciudad cuando fueron secuestrados Gregorio Nachmann, Luis Conti, Gladys Noemí García Niemann, Silvia Noemí Giménez Gómez, Alfredo Raúl Guido, Patricia Marta Pedroche Marcalain, Ángel Daniel Román Suárez y Nora Ester Roman Suárez.

En la continuidad del proceso en el que se se ventilan 272 hechos –de los cuales 133 víctimas se encuentran en calidad de desaparecidas, de 28 de ellas fueron encontrados sus cuerpos y 111 fueron liberadas en su momento luego de la detención ilegal- en las últimas audiencias declararon familiares de varios de ellos, entre ellos cuatro hijos que al momento de los hechos no superaban los dos años y que viven su vida  tratando de reconstruir qué pasó aquel día y por qué nunca más volvieron a ver a sus padres.

 SILVIA GIMÉNEZ Y ALFREDO RAÚL GUIDO 

La pareja vivía desde 1974 en Mar del Plata, y el 19 de junio del año 1976, entre las 19.30 y 20,  un grupo de hombres vestidos de civil llegó tres auto particulares a su casa de Alberti al 5900 y se llevó a ambos secuestrados. La pareja tenía un hijo de un año y tres meses, quien fue entregado a una familia vecina. Y en los últimos días el hijo de Silvia y Alfredo Raúl declaró en el marco del juicio en el cual el secuestro de sus padres, 43 años después, forma parte.

“Las personas a cargo del operativo me dejaron a mí con los vecinos, con los que estuve algunos meses viviendo. En ese lapso mi familia, mis tíos, pudieron dar conmigo y a partir de ese momento puede quedar con mis abuelos paternos”, relató Emiliano Guido ante los jueces Roberto Falcone, Mario Portela y Alfredo Ruiz Paz y al responder preguntas de los fiscales Eugenia Montero y Juan Pablo Curi.

JUICIO LESA HUMANIDAD MEGA CAUSA SUB ZONA XV  (3) tof

Según recordó el hombre en base a los relatos escuchados a lo largo de su vida, sus padres se habían conocido en Bahía Blanca, mientras estudiaban, y habían llegado a Mar del Plata a mediados de 1974. Ambos militaban en el Partido Revolucionario de los Trabajadores.

De acuerdo a la reconstrucción realizada en la investigación judicial, dos días después del secuestro la madre de Silvia Giménez recibió una llamada anónima en su domicilio de Bahía Blanca en la que se le informaba que su hija y su esposo, Alfredo Raúl Guido, habían sido detenidos por parte de personal perteneciente a la Policía Federal.  Al día siguiente, fuerzas armadas regresaron a la vivienda de la pareja, la allanaron y la tapiaron.

Al momento en que se los llevaron de su casa, su hijo Emiliano fue entregado a una vecina. Ahora en juicio, el hombre relató haber vivido allí algunos meses hasta que su familia logró localizarlo.

Según contó, sus tíos pusieron un aviso en el Diario La Capital. “Pusieron que buscaban a este bebé porque tenían una foto mía y la familia (que lo tenía a su cuidado) vio esta foto y entendió un poco más la situación que había una familia de sangre buscándome, hubo creo que un encuentro en una instancia judicial y a partir de entonces empecé a estar en tutela de mi familia”, relató. Así fue como Emiliano se fue a vivir a Bahía Blanca con sus abuelos.

Emiliano recordó que pasados los años, en el 2000, pudo viajar a la ciudad y conocer a la familia con la que estuvo algunos meses. “Fue muy gratificante, me contaron lo sucedido, específicamente que les dieron a un bebé esa tarde y que me criaron con amor”, expresó y, sobre el operativo, detalló: “Me contaron que ellos vivían al lado y que me dejaron y les dijeron que se tenían que hacer cargo“.

Los restos de Silvia Giménez fueron identificados con el paso de los años en el cementerio de Avellaneda por el Equipo Argentino de Antropología Forense mientras que Alfredo Raúl Guido permanece desaparecido.

JUICIO LESA HUMANIDAD MEGA CAUSA SUB ZONA XV  (2)

 PATRICIA PEDROCHE 

Patricia Marta Pedroche era militante del Grupo de Estudiantes Antiimperialista y del Ejercito Revolucionarios del Pueblo (ERP) y también fue secuestrada aquel 19 de junio de 1976, entre las 10 y las 12, en su casa de Funes al 1200 por personal del Ejército. Desde ese día, la víctima se encuentra desaparecida.

De acuerdo a la investigación, en esa vivienda Patricia Pedroche vivía con sus padres y sus hijos mellizos. Los militares y policías patearon la puerta mientras que otros saltaron e ingresaron por el patio trasero. Así, encañonaron a los residentes, golpearon al padre de Patricia y tras revisar todas las pertenencias, sustrajeron varios elementos de la casa, entre ellos un encendedor de oro. Patricia fue arrastrada fuera del domicilio y subida a un Ford Falcon estacionado en la puerta. Inmediatamente después a su secuestro, su padre se presentó ante la policía a realizar la denuncia y ahí identificó a una persona que estaba en una oficina y vestía de civil  como uno de los sujetos que había estado presente en el operativo. Como respuesta a esa denuncia, en la seccional primera le contestaron: “A nosotros nos piden colaboración y no podemos negarla”.

El primero en declarar en el juicio por este caso, vía teleconferencia, fue quien había sido su pareja y padre de los mellizos. El hombre relató que con Patricia se habían conocido en Córdoba mientras ella había ido a estudiar desde Mar del Plata Medicina, que hacia fines de 1974 ella quedó embarazada y que un allanamiento en su casa hizo acelerar una idea previa que ella ya tenía: regresar a Mar del Plata. Con él también buscado en Córdoba, recién en junio se enteró del secuestro de Patricia y hacia 1977 dejó el país.

Mariano y Diego, los hijos mellizos de Patricia, declararon ante el Tribunal Oral Federal de Mar del Plata en las últimas audiencias realizadas hasta el momento. Sus testimonios se basaron en todo lo que su abuela -que falleció en 2006- llegó a contarles.

Los hermanos recordaron que el día también fue secuestrada la mejor amiga de Patricia, Gladys García. “A partir de los restos encontrados de Gladys García en el cementerio de Avellaneda en 2002 la gente del Equipo Argentino de Antropología Forense nos habían dicho que consideraban que nuestra mamá estaba ahí en ese mismo grupo. Hicimos muestra de sangre, pero nunca fue identificada“, expresaron.

Mariano lamentó no haber podido determinar cuál fue el disparador que llevó al secuestro de su mamá si “pertenecer al grupo de estudiantes antiimperialistas” o “ira las obras de Gregorio Nachman”, por eso pidió que la Justicia le otorgue esa respuesta al finalizar el proceso.

JUICIO LESA HUMANIDAD MEGA CAUSA SUB ZONA XV  (11)

 ÁNGEL DANIEL Y NORA ESTER ROMÁN SUÁREZ 

Los hermanos Román Suárez fueron secuestrados el mismo 19 de junio de 1976. Ángel Daniel fue secuestrado del domicilio familiar ubicado en el 9 de julio al 2800 junto con una amiga, quien fue liberada dos días después. A través de ella, su familia tomó conocimiento de que fueron trasladados a una casa cercana a Camet y que allí escucharon que una persona se dirigió a otra como “teniente”.  Nora Ester fue secuestrada en su domicilio de Constitución y La Pampa y su hijo fue dejado con una vecina.

El primero en declarar en el juicio que se lleva adelante en la ciudad fue quien había sido pareja de Nora y cuñado de Ángel Daniel. Según recordó, los secuestros se produjeron mientras él estaba en Pigué, donde trabajaba. Y al día siguiente, el domingo Día del Padre, llegó a Mar del Plata. “Mi madre me recomendó que no me llevara a mi hijo, que me cuidara”, recordó y señaló que Daniel pertenecía a una rama estudiantil del Partido Obrero y Nora militaba también en la izquierda.

“Se llevaron a compañeros nuestros, a Gladys, a Patricia, a Conti y parte de ese grupo de teatro”, recordó el hombre y sobre el secuestro de Nora recordó que pasaron cuatro meses hasta que pudo encontrarse con su hijo, que había quedado a cargo de los abuelos maternos.

“Nunca entendí el motivo de llevarse a gente que no combatía, era gente que tenía ideas; ahora uno se lo explica a los chicos y no lo entienden”, expresó el hombre y remarcó lo difícil que le resultó con el paso del tiempo tolerar la imagen militar y policial. “Lo único que me contuvo es haber tenido a mi hijo”, destacó.

Justamente su hijo y el de Nora, Emiliano, también prestó declaración en el juicio y señaló que al momento de los hecho él tenía sólo dos años. En este sentido, su relato se basó en el testimonios de su abuela más la documentación que luego fue encontrando: es que la mamá de Nora realizó numerosas presentaciones de hábeas corpus, sin respuestas.

“En una presentación de junio de 1976 mi abuela dice que por información de una liberada sabía que sus hijos estaban en una comisaría de Banfield, donde había muchos detenidos de Mar del Plata”, expuso Emiliano y relató que el día del secuestro -según pudo averiguar después- él había ido en triciclo con su mamá a la casa de una vecina a buscar agua potable. “Cuando volvimos al departamento nos estaban esperando y se la llevaron a mi mamá”, expuso al tiempo que sumó que mientras tanto un grupo de civil fuertemente armado había ido a la casa de sus abuelos a buscar a su tío.

Con el paso de los años, los restos de Nora Ester fueron hallados en el Cementerio de Lomas de Zamora y los de Ángel Daniel fueron identificados en el Cementerio Municipal de La Plata.

En el cierre de su declaración, Emiliano dejó un mensaje a los jueces: “Quiero pedirle a la Justicia… ayer cuando leía estas declaraciones trataba de ponerme en el lugar de mi abuela, desesperada por saber dónde estaban sus hijos, y se murió sin saberlo. Hubiera sido lindo que la encuentre como la encontré yo a través del Equipo de Antropología Forense. Quiero pedir que se haga justicia, aunque llegue tarde”.

Ver más: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,