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08/03/2022

Rocío, manos que construyen para el bienestar del barrio

#8M | Mujeres cooperativistas

Rocío, manos que construyen para el bienestar del barrio
(Fotos: Qué digital)
Alina Rodríguez Martín

Por: Alina Rodríguez Martín

El cielo está cargado y todo indica que va a llover. Ante la consulta de si van a trabajar, Rocío cuenta que están en la obra en el barrio Malvinas Argentinas desde las 7 de la mañana. Es jueves, la lluvia copiosa hace que obreros y obreras paren para comer bizcochos y tomar mate y las recientes veredas que realizó la Cooperativa de Trabajo El Che, perteneciente al movimiento social Barrios de Pie, se distinguen por sobre el barro que comienza a brotar con cada gota incesante.

Trabajar en un oficio más ligado a lo masculino puede ser complejo, excepto cuando se lo vive como un aprendizaje constante. “Lo mío siempre fue trabajar la tierra”, reconoce en diálogo con Qué digital la primera oficial de albañil. Es que, en los últimos años, y más aún con la pandemia, la necesidad de llevar un plato de comida a la mesa llevó a muchas personas de distintos barrios a formarse en oficios, algo que luego fue canalizado a través de cooperativas y organizaciones barriales que contraprestan servicios, en el marco de planes como el Potenciar Trabajo.

Rocío Rodríguez tiene 34 años y por un lado, realiza trabajos en comedores, merenderos o coordina cuadrillas de trabajo solidario. Pero además, está asociada a la cooperativa de trabajo El Che, a través de la cual trabaja en obras puntuales como la que se lleva adelante en el barrio Malvinas Argentinas, por lo cual cobra un sueldo por fuera del beneficio.

“Lo primero que hacemos es medir el espacio donde vamos a hacer la vereda. Después siguen el zanjeo, el entoscado de tierra colorada, el nylon y arriba va la malla. Después son 15 centímetros de hormigón”, describe Rocío mientras la lluvia que no cesa se acumula en el borde de su casco amarillo, que funciona como una canaleta.

Rocío, junto a sus compañeras y compañeros, se encarga de hacer el zanjeo, de medir el perímetro, de cargar baldes de tierra y de rellenar con cuarzo. Luego las tareas continúan cubriendo con nylon, colocando mallas y finalmente volcando el hormigón. A su vez, confiesa, la última tarea es la que lleva más dedicación: hacer las juntas.

El trabajo diario de Rocío es simple y meticuloso, pero está hecho a base de “fuerza y empeño”.  Al respecto, enfatiza que “cada una de las capas y hacer las juntas en las veredas es para que no se parta ni se raje el trabajo realizado con el paso del tiempo o cuando hace mucho calor”.

La construcción es un oficio que, culturalmente, suele asociarse a los hombres. Sin embargo, en los últimos años a través de organizaciones sociales tanto la formación como la mano de obra amplió el espectro en cuestiones de género.

La primera parte de la obra en el barrio Malvinas Argentinas tardó dos semanas en concretarse y la primera oficial de albañil afirma que las demoras se debieron a que hubo que sacar un árbol, ya que las raíces impedían su realización.  “El trabajo que hacemos lo dividimos entre tres hombres y ahora dos mujeres. Los chicos palean, yo ayudo a sacar la tierra”, ejemplifica.

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Y sobre su día a día, relata: “Me levanto, preparo la mochila y cargo el termo con agua caliente y a las 6 en punto salgo de mi casa. Tomo el 523 hasta Juan B. Justo y Jara y de ahí me tomo el (colectivo) 63B y me bajo acá. Después de tanto esfuerzo para llegar acá tiene que valer la pena”. En verano el horario de trabajo es de 7 a 14 y en invierno comienzan a las 8 y terminan a las 15. “Dependemos del clima y del tipo de trabajo. Si sabemos que al otro día tenemos un trabajo duro de hormigón, cuarzo o llana -que es lo que nos lleva más esfuerzo- cortamos antes para venir al otro día”, describe.

Mi papá era maestro mayor de obra, él hacia un plano en una caja de fósforos. Siempre trabajé con material o con la tierra, a veces trabajé limpiando alcantarillas, limpiando escuelas. Mi trabajo siempre fue así, voluntario, pero ahora sí nos pagan por trabajar”, sostiene Rocío mientras mira el cielo convencida de que su padre la mira con orgullo.

LA CONSTRUCCIÓN, UN OFICIO AL QUE LA MUJER LE APORTA EMPEÑO

Rocío trabaja en este tipo de oficio desde el 2016. “Este es mi trabajo más fuerte hasta ahora, acá están incluyendo en un trabajo a hombres y mujeres. Acá no vale más si sos hombre o si sos mujer. Trabajamos por igual”, comparte.

Previo a aceptar este tipo de trabajo como parte de la cooperativa, Rocío admite que comenzó con tareas comunitarias en la rama de la construcción. “Antes en el barrio Parque Palermo levantamos paredes, y alcanzábamos los baldes, todo el material. En el barrio donde yo vivo hacíamos cuadrillas solidarias, armamos una casa de material desde abajo”, indica.

Yo no sabía lo que era la tosca, para mi era un pedazo de piedra y cuando vine acá aprendí que era la tierra colorada. No sabía para qué era el cuarzo. Esto es una escuela porque yo acá estoy aprendiendo día a día

Según Rocío, trabajar y ser parte de una cooperativa hace a un lado la competencia. “Acá hay compañerismo. Nos ayudamos; si nos ven cansadas nos dicen que descansemos, que ellos siguen”, señala y agrega que nunca se sintió discriminada. “Otras mujeres ven lo que estamos haciendo, porque encima nosotros estamos trabajando en pleno verano y muchas nos dicen: ‘Ni en pedo estoy yo ahí con la carretilla, la pala’. Pero es el trabajo que a nosotras nos gusta”, subraya.

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Y si bien cuenta que tomó un curso de electricidad, lo cierto es que poco a poco obtuvo la confianza necesaria para abocarse de lleno a la construcción. “Estuve trabajando en un polo, una sede nueva en barrio Las Américas que es de la organización Barrios de Pie”, recuerda.

A través del programa Potenciar Trabajo, Rocío recibe una tarjeta y cobra 32 mil pesos mensuales por los cuales tienen que trabajar 20 o 30 horas semanales. “Como nosotros estuvimos esos seis meses cumpliendo con la obra, el horario, sin que falten herramientas ni materiales nos ofrecieron que cuando saliera otro trabajo teníamos merecido hacerlo”, expone. Después del barrio Las Américas les ofrecieron obras en el puerto pero eran de herrería, otros compañeros se quedaron con un trabajo de pintura y cuando ya tenían hecho el depósito de dinero, desde las organizaciones Barrios de Pie junto a Libres del Sur -al ver la imposibilidad de generar un polo en el barrio Malvinas Argentinas- tomaron la decisión de utilizar esos fondos en obras puntuales que mejoraran la calidad de vida en el barrio.

“Con este trabajo le damos bienestar a la sociedad, a la gente del barrio. En días de lluvia tenían que caminar por el barro. La señora de acá la esquina tiene una nena cuadripléjica en silla de ruedas y ella nos dijo: ‘Lo mejor que me podía pasar es que nos hagan la vereda porque no tengo que pasar con la silla de ruedas por el barro’”, enfatiza.

“Nosotros somos de la parte de construcción y estamos trabajando en mejorar las veredas y también están los chicos de electricidad que se encargan de hacer el zanjeo, de ponen el pilar y los materiales los pone la organización; la gente no tiene que pagar nada”, asegura y dice sentirse contenta al ver “que la gente del barrio tiene vereda y electricidad”.

“Para mí es bueno, yo soy una chica de barrio, antes vivía en una villa y después me mudé a un barrio. Sé lo que es vivir o pisar el barro”, comparte, mientras la lluvia se vuelve intensa y parece que la obra que inició con el zanjeo va a tener que continuar al día siguiente.

Sobre el rol de la mujer en las tareas de construcción, Rocío se sincera y se anima: “La mujer le aportó más voluntad, más empeño porque el hombre si quiere vaguear o plaguear, vaguea y plaguea. Pero nosotras les decimos: ‘¿Para qué nos vamos a quedar sentados? Vamos a trabajar’”, define.

Por último, establece: “El trabajo lo tratamos de hacer lo mejor posible porque es calidad de vida”. Convencida de su tarea, la primera oficial de albañil no solo trabaja para llevar un plato de comida a su casa sino que lleva conocimiento. “Esto es una experiencia, tengo chicos en adolescencia y lo que se aprende acá se los puedo enseñar para hacer en mi casa”, concluye.

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08/03/2022