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25/11/2021

Perspectiva de género en el cine: “Buscamos contar historias diversas”

El Festival Internacional organizó de manera virtual el cuarto foro con el objetivo de reflexionar sobre el rol de las mujeres y las disidencias y sobre la producción de material audiovisual.

Perspectiva de género en el cine: “Buscamos contar historias diversas”
(Foto: ilustrativa/ Qué digital)

En el marco del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, y a pesar de ser de formato mixto, desde la organización decidieron sostener la realización del cuarto Foro de Cine y Perspectiva de Género. Gracias a la virtualidad se pudo llevar a cabo el encuentro que buscó profundizar y debatir acerca de cómo se puede producir material audiovisual con una mirada inclusiva y cuál es el rol de mujeres y disidencias que han sido “invisibilizadas” a lo largo de la historia.

El encuentro virtual se llevó a cabo el domingo pasado y está disponible a través del canal de YouTube. El conversatorio contó con la participación de Kekena Corvalán, quien se desempeña como investigadora, docente, escritora y curadora en nuestro país. También disertó la psicóloga, activista y cofundadora del colectivo Mujeres Creando, Bolivia, María Galindo y Jazmín Stuart, reconocida actriz, guionista y directora que forma parte del colectivo Actrices Argentinas. Las exposiciones fueron moderadas por la licenciada Analía Barrionuevo, coordinadora de la Unidad Central de Políticas de Género del Rectorado de la Universidad Nacional de Córdoba.

El foro inició con la presentación de la directora artística del Festival, Cecilia Barrionuevo, quién en su discurso reconoció la importancia del espacio para “profundizar el debate de cómo se piensa y cómo se hace un cine con perspectiva de género. Buscamos contar historias diversas”. A su vez puso énfasis en el rol que se adoptó en el 2018 cuando la organización del festival se abocó a la reescritura de las mujeres del cine que han sido invisibilizadas a lo largo de la historia.

A partir de tres ejes y con una reflexión final, las expositoras plantearon sus miradas y concluyeron en la necesidad de que el foro sea un “espacio permanente, activo, que se encuentre en la calle” para que cada vez sea más plural, con participación de todas las colectivas invisibilizadas. “Necesitamos que la Ley de ESI y la Ley de Identidad de Género lleguen realmente al cine”, apuntó Kekena Corvalán. En este sentido, la investigadora sostuvo: “Que estén acá las compañeras trans, migrantes, afro, indígenas porque es complicado y no debemos hablar por nadie”.

“El Estado tiene que subsidiar con el rol clarísimo de amplificar y dar fondos a lo que ya se está haciendo en los archivos de la memoria trans, torta-lésbica que está circulando”, subrayó en su disertación Corvalán. Y en ese sentido, apuntó, recordando a María Luisa Bemberg: “El cine de mujeres sigue siendo elitista, filmar sigue siendo un privilegio de clase y está asociado a una mujer blanca, académica, heterosexual cis”.

Por su parte, Jazmín Stuart remarcó su experiencia desde la acción ya que a diario en el oficio hay que trabajar en la inclusión y participación en los set de grabación. “Cupo es una palabra que genera pánico en la industria; siguen siendo muchos varones los que hacen cine y no quieren que les impongan una conformación diversa de equipos”, explicó y agregó: “Parece forzado pero es la única manera en que las diversidades puedan entrar en set. ¿Cómo ganás experiencia si no te dejan entrar al set? Se tiene que cambiar a través de políticas”.

En cuanto a la narrativa del cine, apuntó que “somos los cuentos que nos contamos”. “Los usos y costumbres devienen de las narrativas que consumimos y siguen siendo del patriarcado que las está construyendo. Hay que afinar la mirada, cambiar los dispositivos, los contenidos, personajes, vínculos, para mostrar otras realidades silenciadas, otras naturalezas o elecciones de vida; sacarlas de la sombra y volcarlas en la pantalla”, sumó.

En cifras, la actriz y directora Argentina recordó que más del 51% de las personas que egresan de universidades de cine son mujeres y sin embargo, la industria está ocupada en un 80% por varones.

En su participación, María Galindo se abocó a problematizar el debate y sugirió que el encuentro se renombre “Cine Feminista”. “El sujeto universal colonial patriarcal capitalista sigue siendo el dueño de cine. Mujeres, indígenas y maricas y otras diversidades no pueden conformarse con habitar como inquilinas ciertos espacios que en la práctica no modifiquen la construcción del relato cinematográfico. Estoy cansada de volver a disputar el cajón que no interpela el universal”, señaló.

El banco de imágenes a través de las redes se ha vuelto más hegemónico y se ha convertido en un mercado tan importante como puede ser el tráfico de armas, de drogas; monstruos como Netflix, con capitales muy fuertes construyen lo que suponemos como mundo afectivo”, consideró.

Ante el avance de la derecha en distintos ámbitos, Kekena indicó que el cine es una herramienta a través de la cual se puede transformar al mundo. “Hay algo por recuperar que tiene que ver con territorializar el deseo, estar del lado de las organizaciones sociales, somos luchadoras y también se lucha con la cámara”, resaltó.

Stuart, a su turno, advirtió sobre la “contraofensiva y el amedrentamiento” de sectores conservadores ante “lo que tenemos para decir”, y recordó cómo se agredió a través de las redes sociales a la autora Claudia Piñeiro tras el estreno de la serie “El Reino”, pero no así a su coautor. “Siento que la pandemia y la cuarentena frenó la revolución que se estaba dando en la calle. Ojalá esto se traslade a la industria y se traslade a los relatos”, acompañó.

A su turno, la activista boliviana apuntó la necesidad de “trabajar en la pantalla del sur para el sur”. “El angloeuropeocentrismo está muy presente, hay que romperlo con tijera, serrucho, martillo, con dinamita. Esto me parece muy importe. Es escaso el cine argentino que se está mirando a sí mismo y creo que en Bolivia el cine boliviano no existe”, consideró.

Y en esta misma línea señaló que “hay dilemas filosóficos, metodológicos y artísticos que tratar: quién toma la palabra, quién toma la imagen, qué se dice, quién edita”. “El problema no es tener una película sobre lesbianas, sino una película lésbica que definitivamente no es lo mismo. Una película que pueda romper moldes y muchos esquemas, ese debate, esa conciencia, la veo muy escasa”, reflexionó.

En ese sentido contó que su trabajo se proyecta en ferias o en la calle porque “no tengo pantalla”. “Me parece importante que nos den horas en la TV Pública, que es una pantalla que pagamos todes. Esa pantalla la cuidan mucho políticamente. Hay mucha censura activada, no solamente en Bolsonaro, también en la Bolivia de Evo Morales. Es poco lo que tenemos; nos dejamos sacar el tapabocas para ponernos un bozal y yo no tengo nada que perder”, reconoció Galindo.

Por último, las tres expositoras en un punto coincidieron en que no hay que quedarse tranquilas con los derechos adquiridos sino que hay que apuntar a volver a disputar la calle, codo a codo con las organizaciones y desde adentro de la industria abrir espacios y oportunidades.

El 4° Foro de Cine y Perspectiva de Género se realizó con traducción simultánea en Lengua de Señas Argentina e inglés y concluyó con un pañuelazo virtual, con el objetivo de mantener la lucha por una verdadera aplicación de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo y por la aplicación efectiva de la Ley de Educación Sexual Integral (ESI).

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