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25/03/2020

Cuando el viaje soñado se vuelve una pesadilla por el coronavirus

En plena crisis mundial, un marplatense compartió su experiencia y cómo fue regresar de España a Argentina en medio del cierre de fronteras.

Cuando el viaje soñado se vuelve una pesadilla por el coronavirus
(Foto: ilustrativa/ Qué digital)

Hace cinco días que en el país rige la cuarentena obligatoria hasta el 31 de marzo a raíz de la crisis que desencadenó por el avance del coronavirus. Esta situación extraordinaria tiene a marplatenses varados en distintos países. Los días pasan y la incertidumbre crece para quienes, por ejemplo, están a la espera de volver en el aeropuerto de Chile.

Para los argentinos y argentinas que se encuentran en el exterior el gobierno nacional a través de Aerolíneas Argentinas está realizando las gestiones para traerlos de vuelta. Sobre todo desde que se decretó el cese de los vuelos internacionales por 30 días en el marco de la declaración de emergencia sanitaria por un año.

En este marco, un marplatense, Gonzalo, compartió con Qué digital la travesía que vivió luego de una semana de intentos para volver, vuelos cancelados, incertidumbre y desesperación. La experiencia de una persona que viajó a España y tuvo que adelantar su vuelta al país en pleno avance de la pandemia del coronavirus. Sin dudas, una carrera contra reloj.

Mientras estas situaciones se suceden, desde Aerolíneas Argentinas facilitaron nuevos canales de comunicación que esta disponible las 24 horas para hacer consultas, a través de Whatsapp se puede escribir al +54 9 11 4940 4798, donde se le da prioridad a la atención de vuelos internacionales. A su vez diariamente se actualizan los días y horarios de los vuelos que están programados para la repatriación. Se le esta dando prioridad a aquellos pasajeros y pasajeras varadas en Madrid, Miami, Brasil, Punta Cana, Cancún , Colombia y Perú, donde los vuelos están sujetos a la autorización de las autoridades

DEL VIAJE SOÑADO A LA PEOR PESADILLA

En plenas fiestas de fin de año, Gonzalo junto a un amigo soñaron con hacer un viaje por Europa. Gracias a la ayuda de su hermano que le mandó los pasajes, esa idea comenzó a hacerse realidad y el 1 de marzo partieron a España. “Al ver cómo el tema del coronavirus comenzaba a propagarse rápidamente por todo el planeta, nosotros estábamos muy atentos a lo que pasaba tanto en España como en Argentina, cuando vimos que la situación se iba poniendo cada vez más cruda empezamos a intentar volver”, comentó en dialogo con Qué digital.

“Llamamos a las compañías aéreas para que nos adelantaran los pasajes. La empresa Latam, con la que viajaba mi amigo pudo volver el 13 de marzo con lo cual me quede solo con mi hermano varado en Barcelona”, indicó y agregó: “Yo tenía fecha de vuelta para el 22 de marzo con la empresa Level desde Barcelona directamente a Ezeiza, ese pasaje fue cancelado. Saqué otro con la empresa Latam, que también fue cancelado. Después saqué otro que hacía de Barcelona a Madrid, Santiago de Chile y Ezeiza, este pasaje era con distintas compañías y haciendo trasbordo pero como el objetivo era llegar y las empresas supuestamente iban a devolver la plata de esos pasajes, cosa que todavía estamos esperando”, puntualizó.

La esperanza de volver a Mar del Plata estaba más cerca o al menos eso parecía. “Un día antes de viajar me informan vía mail que la empresa JetSmart había cancelado sus vuelos a Buenos Aires”. La condición para poder realizar estos vuelos era que el pasaje de avión garantizara el transito hasta llegar a destino. En ese momento pudo sacar otro pasaje gracias a su hermano que lo acompañó económicamente.

“Desde el 10 de marzo que estaba viendo la posibilidad de volver al país y ya después de los anuncios del 12 estaba buscando cualquier forma para volver al país. Logré sacar los pasajes por Air Canada a Santiago de Chile – Buenos Aires”, indicó el marplatense.

Sin embargo, el viernes 20 de marzo “se abrió una convocatoria para un vuelo de Iberia que salía desde Barcelona directamente a Buenos Aires”. “Me anoté vía Cancillería Argentina en Barcelona, con mail a Iberia y nunca me confirmaron si yo tenía ese pasaje. Yo quería cambiar todos mis pasajes para ese vuelo directo y evitar inconvenientes”, confió.

“Como nunca me confirmaron, el sábado 21 de marzo me acerqué al aeropuerto con dos horas de anticipación para tomarme el avión que iba de Barcelona a Madrid, Santiago de Chile y Buenos Aires”, graficó. Pero al llegar al aeropuerto de Barcelona le informaron que a él le habían cambiado el vuelo y se tenía que ir en ese preciso momento en un avión que salía de Madrid directo a Buenos Aires.  “En medio de una crisis nerviosa por lo que había tenido que vivir y con la necesidad de volver al país cuanto antes y que me decían que el pasaje estaba perdido llamé a la empresa Iberia y a Cancillería”.

“Una empleada de Iberia, porque no fue una decisión de la empresa, me cambió los pasajes y me subí al avión que iba de Barcelona a Madrid luego a Santiago de Chile y finalmente a Buenos Aires”, destacó Gonzalo respecto al gesto de la persona a la que le está profundamente agradecido ya que le reconoció que la empresa nunca le avisó sobre el cambio.

De esta manera, de España llegó a Chile el domingo 22 de marzo, pudo subirse al avión Air Canada con destino a Buenos Aires y como tenía dos horas de viaje puso una película y cuando estaba por finalizar se dio cuenta que el avión nunca había despegado. Después de dos horas de espera en el avión, la situación comenzó a complejizarse. “A la hora bajaron a toda la tripulación con el argumento de que no tenían permiso para sobrevolar Mendoza y arribar a Buenos Aires”, resaltó.

“Con un ticketcito muy precario del día 22 nos decían que el 23 íbamos a poder subir al vuelo. Con mucha angustia y sin saber lo que pasaba nos dieron una barrita de cereal para calmar las aguas. A la noche nos dieron una medialuna con jamón y queso y nos ofrecieron unas camitas muy precarias y amontonadas. Muy poco sanitarias para el momento que estamos viviendo”, sostuvo.

Pasaron la noche en el aeropuerto, con el malestar y la incertidumbre por no saber cuándo iban a poder volver a la Argentina y sobre todo “con empresas que no daban respuesta”.

Este lunes cuando llegó el horario que decía el ticket un “mundo de gente” se acercó a la puerta. “Era un amontonamiento impresionante, la gente se olvidó del barbijo , del metro de distancia ya no había medidas sanitarias ni por parte de la población ni por parte del gobierno chileno”, consideró. Una vez que lograron subir al avión estuvieron esperando varias horas hasta que despegó el avión y finalmente llegaron a Buenos Aires.

“En ese avión venía gente que tenía pasajes de Air Canada del día 22, del día 23, gente que tenía pasajes de Latam y los reubicaron  y gente que venía con otra empresa. Más de 400 argentinos”, detalló.

Una vez que llegaron a Buenos Aires, Gonzalo describió el procedimiento que se realiza actualmente en el aeropuerto internacional de Ezeiza. “Subió personal del Ministerio de Salud con sus correspondientes cofias, barbijos y aparatos de prevención. Nos hicieron llenar una declaración jurada y lentamente nos hacían pasar por un primer scanner que evaluaba la temperatura”, enfatizó. Si en este proceso el personal nota alguna anomalía se encarga de separar a la persona para hacerle otros estudios.

Así, el viaje soñado que se volvió una pesadilla en plena pandemia llegó a su fin. “Esperamos en Ezeiza, unas 25 -30 personas nos vinimos en los colectivos que dispuso el Gobierno, algunos iban a Maipú, Bahía Blanca. En fin, fue un viaje largo y agotador, pero logramos llegar”, cerró.

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