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04/12/2022

Despidieron a un empleado de un centro de salud municipal por acoso y maltrato

La Municipalidad aplicó el protocolo de abordaje ante la violencia de género y se le realizó un sumario administrativo.

Despidieron a un empleado de un centro de salud municipal por acoso y maltrato
(Foto: archivo / Qué digital)

Un empleado del Centro de Atención Primaria de la Salud (CAPS) del barrio Gloria de la Peregrina fue despedido luego de diversas denuncias por maltrato, robo de información de historias clínicas e incluso ingresos indebidos a los consultorios cuando atendían a pacientes mujeres: la Municipalidad aplicó el protocolo de género y se le realizó un sumario administrativo que terminó con su cesantía.

Las actuaciones administrativas se desprendieron de un informe elaborado por la Dirección de Políticas de Género a partir de la aplicación del “Protocolo de abordaje y actuación ante situaciones de violencia laboral contra mujeres e identidades trans” de la Municipalidad.

Las denuncias que motivaron la aplicación del protocolo fueron “conductas inapropiadas” por parte de un agente administrativo del CAPS. Por ejemplo, “intromisiones indebidas” en los consultorios al momento de atender pacientes femeninas, o utilización de datos confidenciales del sistema de historia clínica para contactar a mujeres.

Asimismo, hubo denuncias por malos tratos, faltas de respeto específicamente hacia compañeras mujeres “configurando estas conductas violencia de género dentro del ámbito laboral municipal”, según se indica en el decreto municipal en el que se formalizó el despido del agente.

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A partir de estas denuncias, el 30 de noviembre se inició un sumario administrativo para deslindar las responsabilidades, en el cual se ratificaron las denuncias de quienes sufrieron los hechos, tanto trabajadores como trabajadoras que además de los episodios de misoginia denunciaron incumplimientos en sus tareas.

No respetaba la intimidad de la paciente, en la guardia también se metía en el consultorio generalmente cuando había pacientes mujeres y jovencitas, no había motivos que justificara al agente estar adentro del consultorio cuando se atendía una paciente”, relató una de las denunciantes.

Si bien el hombre en principio se negó a declarar ante el sumario y luego ofreció pruebas y testigos en su defensa, el dictamen final de la Dirección de Sumarios procuró analizar el caso desde una perspectiva de género e hizo énfasis en el comportamiento del agente, que fue calificado como “una infracción grave”.

En consecuencia, la instrucción sumarial en principio aconsejó que fuera suspendido durante 30 días, una sanción a la que de todos modos desde el Sindicato de Trabajadores Municipales (STM) se opusieron por considerar que “los hechos no están probados”.

No obstante, por mayoría, la Junta de Disciplina votó la cesantía del agente y se concluyó que las faltas cometidas por el apuntado fueron, además de probadas, “muy graves”: “Los comentarios sexistas; la incomodidad laboral, el contacto físico innecesario, los rozamientos; las intromisiones indebidas; el uso del sistema confidencial de historia clínica para contactar pacientes/usuarios del sistema de salud del sexo femenino; el envío de mensajes inapropiados e insinuaciones; los gritos y maltratos laborales a las mujeres/compañeras de trabajo son conductas que configuran las faltas ‘muy graves’ que tienen como consecuencia la cesantía que aquí se votó”, estableció la Junta.

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