“Sé que tengo que volver a navegar pero igual voy a seguir en la lucha”

Mateo Navarrete Godoy navega, al igual que su hermano. Pero desde que Nahuel desapareció en el hundimiento del Rigel, encabeza junto a su mamá la lucha por justicia y por recuperar los cuerpos de los marineros. Su historia de lucha.

13/01/2019
“Sé que tengo que volver a navegar pero igual voy a seguir en la lucha”
(Fotos: Lucho Gargiulo / QUÉ Digital)
Sebastián Alí

Autor: Sebastián Alí

[email protected] @aliseba4

Desde hace siete meses, la vida de nueve familias cambió por completo. Empezaron a vivir lo que casi un centenar de hogares padecieron desde el cambio de siglo a esta parte: el hundimiento de un buque pesquero y la pérdida de seres queridos en el mar por la avaricia e irresponsabilidad de empresarios y autoridades que juegan con la necesidad de la gente. Entre esas nueve familias todavía hay quienes tienen fuerzas y la posibilidad de luchar, y Mateo Navarrete Godoy es uno de ellos. Su historia, su rol clave en la investigación del hundimiento y su lucha.

Tanto él como su hermano Nahuel encontraron en la pesca el sustento para poder sobrevivir. Vivían juntos el día a día en el Puerto, incluso estuvieron juntos hasta los últimos momentos, cuando el Rigel partió del Puerto de Mar del Plata. Pero Nahuel y el Rigel no volvieron. De este lado de la orilla quedó él junto a su mamá, Guillermina Godoy, encabezando una lucha tan desgastante como dolorosa, pero todavía incansable.

Mateo y Guillermina siempre están. En cada marcha, en cada aniversario, en cada jornada de lucha, siempre están ahí, levantando bien alto las banderas y afiches con los rostros de cada uno de los ocho marineros desaparecidos del Rigel, y también con la bronca y la necesidad de que esto cambie de una buena vez a flor de piel. Desde hace siete meses -y desde hace dos en el acampe-, siempre están y siguen pidiendo que bajen buzos a recuperar los cuerpos de los nueve trabajadores.

En un extenso diálogo con QUÉ Digital, Mateo sintetizó: “Durante siete meses realizamos marchas pacificas, pero también estamos cansados. Hace más de dos meses que estamos acá y no nos dio bola nadie. A esta altura ya esperábamos tener una respuesta de alguien. No estamos pidiendo guita, solo que saquen a los chicos de ahí abajo, nada más. Después, la justicia se verá con el tiempo, pero hoy lo primordial es que bajen los buzos”.

RIGEL  (3)

 EL MAR QUE LOS UNIÓ, LOS SEPARÓ. LA TRAGEDIA LOS VOLVIÓ A UNIR 

Si la lucha por cambiar la realidad portuaria tiene la particularidad de que en gran medida es llevada adelante por las mujeres y parejas de cada uno de los marineros fallecidos y desaparecidos, también hay hombres como Mateo, que además de sufrir la pérdida de un familiar, en algún momento también tendrá que volver a subirse a un barco, en el mismo lugar desde donde partió Nahuel aquel 5 de junio.

“Yo navego también, hace siete meses que no vuelvo al agua. A veces, a partir de lo que vamos experimentando nos dimos cuenta que las luchas se dejan cuando ya no tenés medios económicos. Pero no podemos permitirnos abandonar por más que sea difícil. Hay algunos que ya tuvieron que retomar sus actividades laborales, con otros nos turnamos. Yo sé que tengo que volver al agua pero igual voy a seguir en la lucha con mamá. Porque al fin y al cabo son medios para un fin. Ojalá algún día consigamos nuestros fines”.

MARCHA FAMILIARES RIGEL 4 MESES  (11)

 SIGUEN GOLPEANDO PUERTAS, ACAMPANDO Y ESPERANDO RESPUESTAS  

Actualmente permanecen en el acampe frente a la Catedral, juntando firmas para juntas las 450 mil que necesitan para que la iniciativa de que el Estado contrate buzos ingrese al Congreso: “A toda la gente que viene le tenemos que explicar desde el día uno hasta el 60 y pico del acampe. Es desgastante porque es volver a revivir todo. En los primeros días los medios nacionales se ponían en contacto conmigo todo el tiempo, todos los días. Hoy en día nos está costando llegar a esos medios nacionales. A nivel nacional nadie sabe que acá hay un acampe”, lamentó.

 SU ROL CLAVE EN LA INVESTIGACIÓN  

Mateo y Guillermina estaban ahí. Fueron a despedir a Nahuel y vieron todo. Vieron cómo el barco partió en pésimas condiciones y también cómo Prefectura brilló por su ausencia y la falta de controles, para nada casuales. Días atrás, viajaron a Rawson para exponer sus testimonios ante el Juzgado Federal a cargo de la investigación todo lo que saben y las pruebas que disponen.

“Fuimos los primeros familiares directos en declarar. Como yo navego, estaba el día que salió el barco. Estaba con los chicos. Vi que se rompió el barco, que empezó a levantar temperatura, cuando a las 10 de la noche tuvieron que ir a buscar un electricista, cambiar el alternador, buscar una casa de repuestos que se lo traiga. Y a todo eso nunca fue Prefectura. Yo tengo todos los audios y videos de mi hermano, que los hice certificar en Buenos Aires con un escribano”, relató.

El barco se rompió antes de salir, tendría que haber ido Prefectura e inspeccionar los repuestos que sacan, que ponen, y nunca hizo eso Prefectura. Y el barco salió, todavía sin Prefectura en el lugar”, agregó.

RIGEL 7 MESES CORTE PUERTO  (4)

 LA UNIDAD DE LOS QUE LUCHAN, TAN NECESARIA COMO LA LUCHA EN SÍ 

Como hombre del puerto y trabajador portuario, Mateo sabe que la lucha no es fácil, que en el día a día se encuentra con trabas que vienen incluso de la propia clase trabajadora, tan alienada como temerosa por perder su fuente de trabajo en caso de denunciar las condiciones en que lo hacen.

“Seas del sindicato que seas, todos somos del agua. Sos un marinero más, un maquinista más, un capitán mas, nadie está exento a que le pase esto. La unión hace la fuerza acá y la indiferencia en estos casos duele muchísimo”, expresó.

***

En una breve pero compleja anécdota, Mateo tiene la capacidad de sintetizar todo lo que vivió y vive desde el 9 de junio, desde que empezó a pedir justicia, a gritar por las calles del Puerto que le devuelvan a su hermano y desde que empezó a ser consciente de que esto no tiene que pasar nunca más:

“Los trajes de inmersión tristemente los tuvieron que aprobar después del Rigel. Una vez discutí con un marinero que me dijo ‘yo no sé si me va a mantener con vida’. Le respondí que yo no sabía si lo iba a mantener con vida pero ‘por lo menos tu cuerpo aparecerá a flote, te van a encontrar y tu familia te va a poder velar. No te va a a pasar como a nosotros que hoy en día estamos luchando para sacar a mi hermano de ahí abajo. Esa es la diferencia’”.

MARCHA UN MES HUNDIMIENTO RIGEL  (2)

Ver más: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Comentarios