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20/10/2019

Fernanda Raverta

Los candidatos y candidatas a intendente hablan sobre qué políticas implementarían en caso de ser gobierno. Transporte público, basural, espacios públicos, situación de calle, género, centros de salud y Puerto, los temas clave.

Fernanda Raverta
(Fotos: Qué digital)

¿Qué se proyecta hacer con la concesión del servicio de colectivos -que vence en 2021 a partir de una prórroga otorgada recientemente por el gobierno- ante las constantes críticas por el servicio y teniendo en cuenta que la mayoría de los actuales empresarios están procesados en  la Justicia por fraude al Estado?

– Tenemos la posibilidad de revisar el pliego. Vamos a revisar frecuencias, higiene, unidades adaptadas y recorridos porque la ciudad ya no responde al mapa que traza al servicio que tenemos porque hay barrios nuevos que no están contemplados.

Hay barrios en los que los colectivos pasan una vez por hora. En una ciudad de esta escala no es lógico que eso suceda. El sistema está centralizado porque hay veces que para ir a un lugar cercano tenés que dar toda la vuelta al centro y perdés mucho tiempo.

Hay que ponerse a trabajar sobre los cuatro ejes: frecuencia, higiene, unidades adaptadas y recorrido. Todo eso nos va a dar la posibilidad de revisar el precio del boleto para garantizar que subirse a un colectivo no sea una aventura.

Tras la llegada en 2018 del Ceamse al predio de disposición final de residuos, ¿qué tipo de asistencia y qué soluciones prevén para las cientos de personas que siguen viviendo de lo que recuperan en el basural o que incluso comen solo lo que allí juntan?

– Tiene varios planos. La solución tiene que ser integral para caracterizarla de una manera con responsabilidad del vecino y la vecina desde la separación en origen que nos permita pensar que por ejemplo los cooperativistas de CURA puedan hacer su trabajo y no que haya gente que tenga que buscar en la basura para comer.

Entonces empieza con el vecino y la vecina. Sigue con los trabajadores de la economía popular que pueden hacer una fuente de ingreso desde los residuos sólidos urbanos. Sigue con el fondo solidario, que comúnmente se conocía como el fondo sojero, que en Mar del Plata estaba destinado para obras para construir la segunda pileta de lixiviados para que no se contaminen las napas, pero eso el presidente Macri lo eliminó y por lo tanto esa obra no se hizo.

Por eso hay cuestiones de infraestructura que requieren de una agenda y presupuesto nacional. Hay cuestiones de control con los que administran el predio y quieren administrar la recolección de basura. Y además están los trabajadores que a través del tratamiento de la basura puedan tener un ingreso genuino para sus familias.

Y además tenemos un sistema pluvial sin tratamiento, entonces cuando llueve el mar tiene las hojas, en el mejor de los casos. Entonces quienes nos visitan deben saber que lo que tiran a la basura va a parar al mar donde ellos después se van a meter al día siguiente de la lluvia. Por eso es importante tener una política planificada sobre los residuos y eso es una deuda de la gestión.

¿Qué medidas proyectan tomar respecto al funcionamiento y la asistencia que debe brindar la actual Dirección de Políticas de Género, teniendo en cuenta el escaso presupuesto con el que cuenta el área actualmente?

– Hay que jerarquizar el área. Pero además hay que hacer lo que se votó en el Concejo Deliberante con la Emergencia en Violencia de Género.

Del 1 de enero hasta el 31 de agosto se registraron 178 casos de femicidios en Argentina, de los cuales el 17% de las víctimas habían denunciado previamente al agresor. Está claro que (son necesarias) políticas públicas desde la gestión local jerarquizando el área, con presupuesto acorde, que nos permitan con sentido común generar un cambio de conducta en la comunidad en general.

Una emergencia vigente que no hizo ninguna de las obras como la ampliación del Hogar Galé ni ninguna de las cosas que se propusieron como las campañas de difusión. Una articulación con el Poder Judicial para tener un seguimiento efectivo cuando aparece una denuncia en violencia de género.

Y si el 27 logramos el apoyo del vecino tenemos que pensar una ciudad que en la diversidad sea una ciudad de iguales. Tenemos que construir las mismas oportunidades en la diversidad.

¿Qué política se va a implementar respecto a las playas y al recurrente cuestionamiento por la falta de espacios públicos en la costa, a partir de los actuales pliegos vigentes?

– Primero hay que reconocer que hay una gran cantidad de vecinos y vecinas que hacemos uso de la playa pública. Pero también hay que pensar en vecinos que deciden alquilar una unidad de sombra. Entonces hay que respetar los dos sistemas de tal manera que la playa sea un lugar de encuentro para los marplatenses y los turistas.

¿Cómo se va a trabajar con la problemática de la gente en situación de calle y cómo se proyecta abordar los casos de quienes prefieren no alojarse o concurrir a los espacios municipales disponibles?

– Hay que armar un programa que anticipe el conflicto. Siempre digo que gobernar es anticiparse a los problemas. Si el conflicto estalla hay que administrarlo, pero siempre hay que intentar anticiparlo.

La situación de calle no puede explotar en invierno cuando los días son más fríos y termina habiendo víctimas por hipotermia. Es una tragedia pasar una noche con el clima que hay en Mar del Plata.

Cuando arranque la gestión en diciembre hay que abordarlo para estar todo el año atendiendo el tema.

Hay que hacer una inteligencia común con el tercer sector que son las ONG, instituciones religiosas u organizaciones que abordan el tema para dar respuesta al problema. También hay que analizar las caracterizaciones de las personas en situación de calle que, por ejemplo, están relacionados con el consumo de drogas, pero también con situaciones de crisis que ponen a familias en las calles y eso no tiene que ver con caracterizaciones, son casos diferentes.

Hay que abordar estos problemas desde el modelo económico del que habla Alberto Fernández sobre encender la economía. Dejar de apostar por el sistema financiero y apostar al modelo productivo, industrial, un modelo que genera trabajo. Un modelo económico que pone la inteligencia del Estado para que haya fábricas que generen empleo y cuyos trabajadores tengan un salario que le gane a la inflación para darle posibilidades a las personas que en esta crisis terminan en la calle.

Actualmente en Mar del Plata hay 32 Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) en los barrios. ¿Cómo se piensa trabajar teniendo en cuenta los constantes reclamos respecto a una atención insuficiente a partir, entre otros factores, de la falta de profesionales? ¿Se proyectan abrir más guardias de 24 horas, además de las cinco que actualmente existen?

– Las salitas tienen un objetivo que es la atención primaria de salud, la población sana; hablamos de los controles, los chicos que hacen la curva de talla y peso, vacunación, cuestiones de presión arterial para adultos mayores. Las cuestiones que se atienden en las salitas son temas para pensar en una población sana y controlada en salud.

Lo que pasa ahora es que la infraestructura deja mucho para desear, hay que poner en funcionamiento. Hay que pensar en el método administrativo de las salitas. Hoy hay gente que va a las cuatro de la mañana a sacar un turno y si hay cuatro turnos y está quinto en la cola se queda sin el turno, cuando por teléfono podemos hacer cualquier trámite y en la salita sigue siendo necesario hacer una fila. Hay que modernizar el sistema municipal en general. Pero además faltan especialidades.

Lo más importante en salud municipal, si los vecinos nos eligen, es que vamos a pensar en un sistema sanitario de Mar del Plata y Batán en términos generales, en sintonía con las políticas provinciales y nacionales. Todo eso se reúne en un mismo lugar para planificar la salud con los entes provinciales -como el Materno Infantil y el HIGA- o el nacional con el Inareps, con un criterio común. Es un gran desafío ponerse en sintonía, la política de la atención primaria se va a diseñar con la segunda atención y la política de rehabilitación.

¿Qué medidas se pueden tomar para darle respuestas a los miles de trabajadores en tierra del Puerto que hoy ven cómo los barcos se van a trabajar a otros lugares y no tienen materia prima para procesar, lo que deriva en una situación de profunda crisis laboral?

– Ahí también va la sintonía con el gobierno nacional y provincial. Primero un modelo económico que permita que el trabajo en tierra y el consumo interno sean privilegiados. Que quien lo que tenga que controlar lo haga para generar trabajo a los fileteros y envasadores. Eso es un cambio de modelo

Pero el Puerto tiene que generar una nueva dinámica. La industria naval local tiene capacidad para atender y mantener el 60% de los barcos del país. Hace dos años sacamos una ley de industria naval que fomentaba el trabajo para marplatenses, sin embargo Macri vetó los dos artículos que tenían que ver con el financiamiento. Entonces ahí también nace esta idea de poner un modelo económico nacional que ponga el acento en generar puestos de trabajo y que fomente la producción.

También hay que pensar el Puerto desde un lugar donde uno puede refuncionalizarlo para distintas cuestiones. Si no van a venir barcos portacontenedores porque el dragado no está hecho, salgamos a buscar un equipo de draga que se usa 20 días al año y que se puede construir en los astilleros locales. Para Mar del Plata solamente tal vez no sea rentable, pero sí para la Provincia en general.

También nos pueden plantear que en el Plan Maestro de Transporte y Tránsito está pensada una circunvalación para los camiones. Pero la necesitamos si somos una ciudad que piensa en la industria. La circunvalación se necesita si tenemos que transportar productos que no crucen por el centro. Hay que pensar en un gobierno nacional, provincial y local que vayan para el mismo lado. Por eso pedimos la votación de la boleta completa del Frente de Todos para poner en armonía el modelo económico, todos los modelos, porque ninguna ciudad se salva sola.

FERNANDA RAVERTA (FRENTE DE TODOS)

Tiene 42 años, es licenciada en trabajo social, recibida en la Universidad Nacional de Mar del Plata. Durante diez años se desempeñó en la Secretaría de la Niñez de la Provincia de Buenos Aires. Fue jefa de Anses seccional Puerto en la ciudad durante un año, hasta que fue elegida como diputada provincial por la quinta sección electoral para el período 2011-2015. Actualmente es diputada nacional por Unidad Ciudadana y su mandato vence este año. Fue la candidata más votada en las elecciones primarias con el 28.95% de los votos.

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